La ficción revisionista

“Enola Holmes”, una película de reciente estreno en Netflix que sitúa en el rol principal a Millie Bobby Brown, la gran revelación de “Stranger Things”, se ajusta con precisión milimétrica al flamante encuadre hollywoodense; y no sólo porque empodera a una jovencita.

Por J.C. Maraddón

Los cambios en la cosmovisión que se han verificado de un tiempo a esta parte, en relación a los reclamos por los derechos de las mujeres, se han trasladado de modo ineludible al campo de la cultura, donde los hombres habían hegemonizado el papel protagónico durante siglos. Hemos crecido y nos hemos educado según modelos en los cuales los héroes eran en su mayoría masculinos, en tanto que el rol femenino casi siempre estaba reservado al mero acompañamiento o a la función de musa inspiradora. Esa división del trabajo está siendo revisada y es lógico que en ese proceso haya alteraciones notables en la forma de elaborar los relatos, tanto históricos como de ficción.

Una de las corrientes actuales más notorias es la que busca visibilizar el rol de esas mujeres que hasta ahora habían estado ocultas en las versiones oficiales de los acontecimientos trascendentes de la evolución de la humanidad. Y en esa misma línea se descubren los casos de aquellas que hicieron grandes aportes artísticos bajo seudónimos que encubrieron su género o que se sometieron a que otros firmaran las obras que ellas habían producido. Este revisionismo propicia así una modificación absoluta de la perspectiva desde la que se aborda la historia.

Los resultados de esas investigaciones representan un caldo de cultivo para que afloren nuevas heroínas (antiguas), sobre las que en el futuro girarán las narraciones que se volcarán a la industria del entretenimiento, tanto en formato de libros como en el de películas o puestas teatrales. Como reflejo de este novedoso giro que ha tomado la confección del material fílmico, desde la Academia de Hollywood se pretende que dentro de pocos años entre en vigencia un nuevo protocolo de votación para los premios Oscar, donde se tengan en cuenta aspectos como, por ejemplo, la diversidad racial y de género.

Pero existe otra tendencia, paralela a la antes mencionada aunque de idéntico empuje y similares intenciones, que aplica el enfoque feminista a la fantasía y propone imaginar qué hubiera ocurrido si aquellos protagonistas que azuzaron la ensoñación de varias generaciones, hubiesen visto opacada su estrella por alguna mujer que tuviese iguales o mayores virtudes que ellos. O, en el mismo sentido, construir desde cero una nueva galería de personajes ficticios, donde los rasgos femeninos no se amolden a lo que indican los patrones clásicos, para no seguir perpetuando un paradigma que empieza a ser superado en la vida real.

“Enola Holmes”, una película de reciente estreno en la plataforma de Netflix que sitúa en el papel principal a Millie Bobby Brown, la gran revelación de “Stranger Things”, se ajusta con precisión milimétrica a este flamante encuadre hollywoodense; y no sólo porque empodera a una jovencita. Como hermana menor del famoso detective creado a fines del siglo diecinueve por Sir Arthur Conan Doyle, Enola conforma una dupla imbatible con su madre (Helena Bonham Carter) y desafía hasta tal punto la sagacidad de Sherlock Holmes, que muchas veces logra superarlo, dotada además de una destreza física que emparda la ductilidad de su inteligencia.

En la pacatería de la Inglaterra victoriana, estas mujeres independientes, fuertes, decididas, soñadoras y brillantes van en busca de su destino sin precisar de la ayuda varonil en casi ninguna circunstancia. Como una especie de fábula tan ingenua como entretenida, “Enola Holmes” (basada en una saga de 2006 de la escritora Nancy Springer) abreva en esos formatos de misterio y aventura que depararon algunas de las mejores piezas de la cinematografía, aunque pasados aquí por el tamiz que la actualidad requiere y que el streaming parece dispuesto a respetar con tal de seguirse expandiendo.