Ex intendentes y ex legisladores, no quieren que UCR sea “un sello”

Documento crítico de radicales contra la dirigencia que condujo al partido desde 1998

Por Alejandro Moreno

Dirigentes de un amplio abanico interno pidieron al presidente del Comité Central, Ramón Mestre, la convocatoria a una “mesa de opinión” para discutir el futuro de la Unión Cívica Radical, y cuestionaron a los que “preocupados por sus proyecciones” hicieron del partido, “un sello” y “un trampolín”.
La carta a Mestre (el radicalismo está muy epistolar, últimamente) fue suscripta por un grupo numeroso de ex intendentes, ex concejales y ex legisladores provinciales. Del más de medio centenar de adherentes al crítico texto, la mayoría es angelocista, pero también hay negristas y ex mestristas, entre otras camisetas; por ejemplo, Luis Caronni, Hugo Graieb, Noris Tais, Lucía Ballatore, Carlos Felpeto, Heriberto Martínez, Miguel Olaviaga y Héctor Dulla.
Los cuestionamientos, de todos modos, alcanzan, sin nombrar a nadie, a lo más granado de la dirigencia de los últimos veinte años, sin excepciones.
“Las luchas intestinas, la falta de un liderazgo y de consensos, las aspiraciones personales y familiares de diversos dirigentes, hicieron de este centenario partido un ámbito de intento de proyección de personas y no de ideales, de proyectos, de programas, que aglutinaran y representen no solo a dirigentes, sino también a la sociedad cordobesa en su conjunto”, criticaron.
“Dirigentes preocupados por sus proyecciones, y no del conjunto, hicieron de la Unión Cívica Radical un sello utilizado en distintos niveles (municipales, departamentales, provincial) como trampolín político para asegurarse un lugar expectable en la gestión o representación, lo cual fue marginando a muchos hombres y mujeres con verdadera militancia, al margen de la representación partidaria y gubernamental”, continuaron.
También, rozaron las sospechas sobre las manipulaciones políticas a que se habría dejado someter el radicalismo: “Divisiones internas, o impulsadas desde afuera (hoy no importa desde dónde), nos pusieron en una situación de total vulnerabilidad (negarlo es un absurdo), donde vemos dirigentes (o podríamos decir personas) radicales que están viendo con quien encolumnarse en el orden nacional, cuando en realidad deberían pensar como dejar de lado las mezquindades individualistas y sentarse para reconocer los graves errores que tuvieron en la práctica política, para generar alternativas de unión y nuevos espacios de mayor participación”.
Los radicales que ocuparan cargos representativos en el pasado más o menos cercano consideraron “de suma necesidad e importancia que desde el Comité Central de la Provincia se convoque a todos los sectores de conducción partidaria, a los representantes de los distintos niveles de gobierno (municipal, comunal o legislativo), de grupos internos, para constituir una mesa de opinión a partir de la cual se vuelva a poner en marcha nuestro partido en forma unida y no fraccionada como hoy es visto por la sociedad, de la cual cada vez estamos más lejos por pensar en los intereses sectoriales y no de todos los cordobeses de la provincia”.

Internas
En relación con las elecciones internas, programadas para el 6 de diciembre, pero que podrían postergarse para el año que viene, los ex funcionarios manifestaron que deberán hacerse cuando la cuarentena concluya, para que las futuras autoridades tengan “suficiente representatividad”.
“O el partido retoma su espíritu doctrinario fundacional e integrador y tendrá chances de retornar al triunfo en beneficio de la sociedad, o solo será un reducto para algunos pícaros que hicieron de la política un estilo de vida y subsistencia”, concluyeron.