Suoem: efecto dominó ahora levanta a Áreas Administrativas

La protesta que empezó a reactivarse en las áreas de Salud y luego se reflejó en las Áreas Operativas ahora es embanderada también por los empleados del Registro Civil, que resisten su traslado a nuevas instalaciones. En el medio, el avance sobre un “bunker” radical y la sospecha de que se perderán funciones por la digitalización de procedimientos.

Por Felipe Osman

El conflicto entre el Suoem y la gestión peronista que conduce el municipio, que había entrado en stand by desde mediados de julio cuando Rubén Daniele selló una tregua a cambio del regreso de 117 contratados a sus funciones, da nuevos síntomas de agotamiento.
Al reclamo inicialmente surgido en las áreas de Salud se sumó el martes una asamblea en Alumbrado Público. Así, las Áreas Operativas salen -tardíamente- a resistir la ampliación de funciones de la Tamse y el COyS, cuyos objetos sociales fueron modificados por el Concejo Deliberante meses atrás para permitirles abordar tareas de alumbrado y bacheo, junto a otras de limpieza de espacios públicos y hasta desobstrucción de cloacas que ya venían llevando adelante.
Ese reclamo se extendió a partir de ayer al Registro Civil, donde Margarita Tezeira, secretaria general de las Áreas Administrativas, expresó su rechazo hacia las intenciones de la gestión de trasladar la repartición hasta ahora emplazada calle Colón a las nuevas instalaciones alquiladas por el municipio en avenida Chacabuco.
El principal argumento del Suoem fue, desde luego, la defensa de los intereses de los vecinos. Para los empleados del Registro Civil el nuevo edificio no reúne las condiciones de accesibilidad necesarias, y aleja de los vecinos un servicio esencial.
En rigor, la actual gestión lleva adelante un proceso de digitalización similar al que en los últimos años se dio en la Provincia, que prevé la informatización de una parte mayoritaria de los procedimientos que actualmente deben realizarse de manera presencial, ahorrando tiempo, recursos y, fundamentalmente, haciendo las gestiones mucho más amenas y ágiles para la gran mayoría de los vecinos.
La preocupación del sindicato es legítima, pero es también muy distinta de la que expone. En realidad, la digitalización del 75 por ciento de los trámites que hasta el momento se hacen presencialmente (la estimación pertenece a la Secretaría de Modernización) preocupa al Suoem porque prevé que buena parte de la mano de obra que hoy trabaja en tareas administrativas resultará superflua en poco tiempo. Y si a eso se suma el hecho de que esas reparticiones serán trasladadas a un local alquilado, incomoda la incertidumbre respecto de qué sucederá con esa mano de obra ociosa si en el futuro la gestión decidiera no renovar el contrato de locación.
La respuesta, que es harto sencilla, desagrada el sindicato, pues todos esos empleados serían relocalizados en otras áreas, y el Registro Civil -al que varios delegados califican como un “bunker radical”- podría quedar reducido a su más mínima expresión. Fatalidades del siglo XXI.
Ahora bien, el hecho de que exista una reacción en cadena en la que distintas reparticiones empiezan a mostrar sus reclamos no implica que cada una de ellas comparta sus propósitos. Los reclamos (reales) de cada una suelen diferir. Así, por ejemplo, mientras los empleados del Registro Civil central buscan resistir su traslado, en las Áreas Operativas los delegados pulsean para que la gestión conceda el ingreso como servidores urbanos a allegados a los empleados de la repartición que representan.
Sin embargo, desde el Palacio 6 de Julio entienden que sí existe un hilo conductor, una explicación que dé cuenta de porqué los reclamos ha resurgido tan coordinadamente, como si de una reacción en cadena se tratara. Y esa explicación sería la intención del Suoem de llegar en una situación de relativa fortaleza (o de menor debilidad) a las negociaciones paritarias.
Sin expectativas reales de recuperar la séptima hora de la jornada municipal que el Concejo Deliberante recortó a mediados de mayo, y con pocas chances de que todas las horas extra y las prolongaciones de jornada de las que antes gozaba el gremio sean restablecidas, el objetivo sería calmar al frente interno consiguiente un acuerdo paritario relativamente beneficioso, si se tiene en cuenta el contexto que atraviesa no sólo el municipio, sino cada una de las órbitas de gobierno.