Qué verano nos espera

Más tranquilo en su ritmo y muy significativo en su video, el puertorriqueño Bad Bunny se postula con el tema “Una vez” para ventilar los calores que se avecinan en las latitudes del sur, así como las canciones de Dua Lupa y Lady Gaga desafiaron la desazón estival en el hemisferio norte.

Por J.C. Maraddón

A seis meses de que el mundo entero ingresó en el modo pandemia, ya parece ser momento de sacar algunas conclusiones acerca de las reacciones que esta situación ha desatado en el ámbito de la cultura popular, donde ha habido tiempo suficiente para que empiecen a aparecer obras que acompasen el paisaje de una humanidad acorralada por el Covid-19. El encierro, el temor, la angustia, la nostalgia, la incertidumbre o la soledad son las sensaciones más comunes que está experimentado la gente y que, por supuesto, también afectan a la mayoría de las estrellas musicales, quienes en algunos casos terminan volcándolas en su producción.

No hace mucho discurríamos en esta columna acerca de los géneros bailables y la incongruencia de promover la fiesta en medio de un panorama que restringe las reuniones y tipifica como delito cualquier celebración que no respete el distanciamiento social. Una especie de callejón sin salida para las tendencias que estaban de moda hasta marzo, casi todas ellas tributarias de la rítmica latina. Peor aún en esta región del planeta, donde el coronavirus desembarcó cuando todavía estábamos en verano, una estación en la que naturalmente se busca que la música aliente la alegría de las vacaciones estivales.

Al mismo tiempo, tampoco parecen adecuadas las canciones melancólicas o directamente tristes, como banda de sonido de una circunstancia tan aciaga como la que estamos viviendo, en la que ya hay demasiados motivos para deprimirse y no hace falta que, además, la música venga a acentuar el bajón anímico. Por demás complicado resulta, entonces, acertar con una receta que distienda y relaje pero que no aburra, que divierta y entretenga pero no incite a danzar en las calles, que concientice pero no apabulle y que ayude a sobrellevar las emociones extremas pero que de ninguna manera infunda un optimismo desmesurado.

Después de haber sorprendido a sus seguidores neoyorquinos con un show desde un camión, esta semana el puertorriqueño Bad Bunny, uno de los reyes del trap latino, lanzó un nuevo single de su disco “YHLQMDLG”, en este caso junto a su compatriota Mora. Naturalmente, no hay en la letra de “Una vez” nada que sea distinto de lo que es característico en la discografía de este intérprete, excepto un sugestivo “por si no te vuelvo a ver” que, si bien la composición data de principios de este año, suena bastante oportuno para el trance que atravesamos. Pero es el video de la canción donde se advierten guiños hacia un presente que no da pie al jolgorio.

Una persona inmersa en un traje de astronauta es la que sobrelleva toda la acción, con una escafandra espejada que no permite descubrir de quién se trata. En una caminata sin fin, recorre panorámicas desoladas, que incluyen praderas cubiertas de nieve, desiertos y hasta las olas del mar. Tan solo animales se cruzan muy de vez en cuando en su trayectoria y, de refilón, por un instante se vislumbra la imagen de una mujer que rápidamente desaparece. No cabe pensar que es gratuita tanta soledad como la que rodea a ese personaje, ataviado de una manera que hoy se asocia más a los servicios de emergencia que a los viajeros espaciales.

Durante el por demás particular verano que acaba de terminar en el hemisferio norte, han sido Dua Lipa y Lady Gaga las que han dominado la escena con un repertorio de hits que desafiaron la desazón generalizada e insistieron con el pulso danzante. Más tranquilo en su ritmo y muy significativo en su video, Bad Bunny se postula con “Una vez” para ventilar los calores que se avecinan en las latitudes del sur, mientras los contagios crecen y nadie sabe muy bien qué verano nos espera.