Santos largó la carrera ’23 al frente del think tank del PRO

Dijo que está “dispuesto” a ser candidato a gobernador de Juntos por el Cambio. Preside los equipos técnicos del macrismo en Córdoba. El radical ratificó su excelente relación con Schiaretti.

Por Alejandro Moreno

El radical Gustavo Santos venía levantando paulatinamente su perfil en los medios de comunicación con la promoción de un libro sobre el futuro del turismo, un área que lo llevó a ser funcionario provincial de los gobernadores peronistas Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota, y ministro del presidente Mauricio Macri. Ayer, anunció que asume la titularidad de la Fundación Pensar en Córdoba y que está “dispuesto” a ser candidato a gobernador en el 2023.

“Si es necesario lo haremos”, dijo ayer Santos en la entrevista con Mario Pereyra en Cadena 3, en la cual blanqueó sus aspiraciones políticas para dentro de tres años.
La Fundación Pensar es el think tank del PRO, el laboratorio de donde surgió la mayoría de los funcionarios del macrismo para el gobierno del período 2015-2019. En febrero de este año, poco antes del inicio de la cuarentena, la fundación fue relanzada bajo la tutela de Franco Moccia, amigo de Macri y ex funcionario de Horacio Rodríguez Larreta.

Santos explicó que el objetivo de Pensar es “diseñar proyectos innovadores, tanto en la provincia como a nivel nacional, con gente nueva y valiosa que quiera comprometerse con la vida pública”.

Respecto a si su presidencia en la fundación a nivel provincial significa el paso previo al temprano lanzamiento de su candidatura a gobernador, dijo: “No quiere decir que solo me lance a gobernador, sino que estoy dispuesto. Si es necesario lo haremos, pero tomando lo mejor de los otros y pensando en Córdoba”. Una relativización de sus aspiraciones que no alcanza a disminuir el impacto político de la noticia.

“Yo podría estar en Madrid en una función muy importante”, afirmó, asegurando luego que tuvo una oferta de la Organización Internacional de Turismo. “Pero con todo esto que sucede en el país, y la experiencia en todos los niveles del Estado, quiero devolver un poco de sensatez a Argentina”, aseguró. “Se vienen tiempos muy difíciles”, pronosticó.

Ante la insistencia del periodista por una definición más concreta, sostuvo: “Si fuera necesario, estoy dispuesto a gobernar Córdoba. Tengo muchos años de trabajo, amo mi provincia y voy a hacer todo lo posible para ayudar”.

Santos aclaró que sería candidato por la alianza Juntos por el Cambio, que en Córdoba no terminan por formar la Unión Cívica Radical, el PRO, la Coalición Cívica-ARI y el Frente Cívico.

“Ya he hablado con Macri y Rodríguez Larreta. Estamos trabajando juntos y queremos una institución que construya futuro”, agregó.

Además, destacó que mantiene una muy buena relación con el gobernador Schiaretti y calificó al peronismo cordobés de “republicano”, sello diseñado en el Panal y que rechaza la oposición (o sea la alianza que querrá encabezar Santos).

“Creo que todos, incluido el gobernador Juan Schiaretti, debemos pensar en construir una Córdoba mejor, y poner límite a tanta falta de cordura en Argentina”, declaró.

Los otros

Al colocarse tan pronto Santos en la carrera por la gobernación de Córdoba, chocará con las pretensiones de otros que aspiran a la misma candidatura por la alianza Juntos por el Cambio.
En el radicalismo se apuntará, sin dudas, el ex intendente Ramón Mestre, y hasta es posible que el jabonoso Mario Negri, si no tiene juego nacional, pueda intentar una vez más el premio mayor provincial.

Santos ha reclamado una “renovación” en el radicalismo cordobés, lo cual despertó enojos a diestra y siniestra, tanto en negristas como en mestristas que no entienden desde qué campamento habla el ex funcionario peronista y macrista. Incluso, en el Tribunal de Conducta de la UCR hay pedidos de sanciones para Santos.

Desde el Frente Cívico, Luis Juez ya anunció que será candidato a gobernador, y podría romper su acuerdo aliancista si es otro el beneficiado con la postulación. Juez y Santos son viejos enemigos políticos, ya que durante la intendencia de aquel, en el período 2003-2007, el radical fue uno de sus principales críticos.