El PJ nacional busca un 17-O con volumen (y eso incluye a Córdoba)

El peronismo y la CGT quieren una demostración de apoyo a Alberto Fernández, sin riesgo sanitario. En PJ schiarettista aun no tiene respuesta a la eventual convocatoria.

Por Bettina Marengo

El acto de apoyo a Alberto Fernández que organiza el PJ nacional, la CGT y las organizaciones sociales para el 17 de octubre, Día de la Lealtad peronista, todavía está en estado en gestacional, pero los organizadores adelantaron que el PJ cordobés sería convocado para participar. “Todavía mucho no hay, pero la idea es darle volumen político y de convocatoria sin vulnerar la seguridad sanitaria”, indicó a este medio una fuente del partido que preside el sanjuanino José Luis Gioja. El lunes, Hector Daer, uno de los jefes de la central obrera, habló de “una convocatoria amplia a todos los rincones del país”, por lo que se entiende, tendría formato federal.

No se sabe la modalidad del acto más allá de trascendidos que hablan de un evento central retransmitido a distintos puntos y espacios abiertos del país, para evitar aglomeramientos y posibilidades de contagios de Covid.

De cualquier manera, hay sectores del Frente de Todos que creen que no es momento para un acto de este tipo, y que Alberto Fernández no va a dar el ok para la movida, aunque se haga sin su presencia en el escenario. Ya el presidente canceló la marcha que, hace dos semanas, intentaron las organizaciones sociales para contrarrestar la movilización de la policía bonaerense frente a la Quinta de Olivos.

El objetivo del peronismo es rodear al presidente y mostrar que tiene respaldo político en un contexto de pandemia, con números complicados en lo sanitario y lo económico, y con un gobierno que logró éxitos importantes como la articulación de la ayuda del estado para mitigar el parate, y el canje de la deuda con los bonistas, pero no logra resultados. Y por otra parte, disputarle la calle (sin estar en la calle) al macrismo, que viene disfrutando del espacio público en soledad, aunando detrás de “banderazos” a un variopinto conglomerado de críticos al gobierno y negadores de la pandemia.

Si no hay albertismo, que haya una revalidación de Alberto desde la coalición gobernante y sus sectores aliados, es el argumento. La objeción de los que, como se mencionó arriba, creen que no es momento de actos, es que este tipo de encuentros se dirige a un público convencido del gobierno, y deja afuera a los sectores intermedios que están en disputa.

En ese marco, la figura de los gobernadores y de los intendentes va a ser clave y las miradas van a estar puestas en la respuesta del gobernador Juan Schiaretti.

En Córdoba, el PJ capitalino tiene intención de “armar algo” para el 17 de octubre local, pero sobre el acto nacional, las fuentes consultadas dijeron no tener definiciones y evitaron comentarios. Lo mismo, los dirigentes del partido a nivel provincial.

El peronismo cordobés no juega orgánica ni políticamente en el PJ nacional. La pandemia dejó en suspenso las tratativas para avanzar en la unidad a nivel provincial entre peronismo schiarettista, albertista y cristinista (y massista), y formatear una nueva mesa conducción que represente a todos. En ese contexto de divorcio, y cordobesismo de por medio, Córdoba tiene de parte de la Nación un tratamiento totalmente distinto al resto de los distritos.

Los organizadores del acto del 17 ven en el senador Carlos Caserio el interlocutor para contar con al menos una parte del peronismo provincial. Aunque el punillense ya no es autoridad partidaria, arrastra a todo un sector del partido y a un lote de legisladores e intendentes que el PJ nacional quiere ver en acción en sus territorios.

En tanto, la CGT Regional Córdoba que conduce el legislador peronista José Pihén, recién en 15 días volverán a reunirse en plenario. En la central conviven albertistas de la primera hora, como Ilda Bustos y Juan Monserrat, con delasotistas como el propio Pihén, y schiarettistas. Las fuentes que hablaron se mostraron de acuerdo con el acto.

La última actividad del PJ nacional fue el 5 de marzo, dos semanas antes de que se instalara la cuarentena por el coronavirus, cuando el peronismo se acercó bastante a la unidad. Fue en el congreso que se realizó en el microestadio de Ferro, para encausar la renovación de autoridades nacionales. Schiaretti mandó a un grupo de congresales, encabezados por el actual presidente alterno, Oscar Gonzalez. Aunque al mismo tiempo, Caserio se reunía con AF y un grupo de dirigentes del Frente de Todos de Córdoba, fue lo más parecido a un reencuentro de Córdoba con el PJ nacional, después de años. Todavía nadie sabe si las últimas tensiones entre Fernández y Schiaretti impactarán en el proceso de acercamiento que quedó trunco.