La marca De La Sota, manzana de la discordia del peronismo

Mirando hacia 2021, el schiarettismo quiere contar con el apellido del ex gobernador en la lista de diputados. Su presencia tiene, más allá de su peso, un valor agregado: condicionaría a un sector del PJ al enfrentarlo con el apellido de su máximo referente. Al otro lado, el interés es igual por inversos motivos.

Por Felipe Osman

La obligada postergación de la interna justicialista de Córdoba, causada por la pandemia, ha generado que las tensiones internas del peronismo empiecen a convivir con los primeros movimientos de cada uno de sus sectores destinados a bosquejar, aunque preliminarmente, sus ofertas electorales de 2021.

Las recientes disonancias entre la Provincia y el Gobierno Nacional parecen señalar que la unidad partidaria del PJ -que aún no es un hecho- difícilmente llegue a reflejarse en una unidad electoral entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos, con lo cual cada espacio empieza a abocarse a la construcción de una lista competitiva.

El movimiento, completamente lógico, bien puede interpretarse como una instancia más de negociación previa a la unidad, en la que cada cual se fortalece para fijar una posición a partir de la cual ceder o avanzar, o como un reaseguro para el caso de que ésta no llegue a darse.

El schiarettismo quiere asegurarse de que contará con la participación de Natalia de la Sota, legisladora provincial y heredera del ex gobernador, para liderar la lista de Diputados Nacionales en las elecciones de medio término, y para conseguirlo ya habría enviado a uno de sus más importantes operadores a iniciar conversaciones.

La presencia de Natalia de la Sota ofrecería a la lista de Hacemos por Córdoba un valor agregado: condicionaría a un importante sector del PJ al enfrentarlo con el apellido de su máximo referente. ¿Qué harán los delasotistas a uno y otro lado de la nueva grieta que divide al PJ cordobés cuando una de las dos listas lleve impreso el apellido del ex gobernador? ¿Irán a la carga con vehemencia o, llegado el caso, buscarán un lugar entre las filas de quienes levantan las banderas del creador del cordobesismo?

Ahora bien, todos los motivos que convierten a la heredera del ex gobernador en una pieza muy valiosa para el oficialismo provincial la convierten por igual en una figura muy codiciada por el Frente de Todos.

Nadie duda de que, tras el fallecimiento de De La Sota, la enorme mayoría de los dirigentes del peronismo cordobés se alinearon detrás del gobernador Juan Schiaretti. Sin embargo buena parte de la militancia, más permeable a la retórica, no ha dejado de añorar los tiempos pasados, y bien podría inclinarse a trabajar por una lista distinta a la de Hacemos por Córdoba si ésta llevara el apellido del ex gobernador.

Desde luego, pensar que Natalia de la Sota pudiera terminar enfrentando a la herramienta electoral creada por su padre para llevar el peronismo al poder parece demasiado imaginar, pero hay un punto medio entre los dos escenarios: no tomar parte en ninguna de las listas.

Sin demasiadas chances de lograr lo primero, el objetivo al que el Frente de Todos ya se habría abocado sería este último: hacer lo posible para no tener que enfrentarse al apellido De La Sota.