Progresismo K busca vacuna anti Schiaretti (piensa en PASO)

Mientras dirigentes del FdT y del PJ evalúan escenarios para el 2021, el kirchnerismo “duro” avisa que podría haber primarias en el espacio para garantizar una lista “libre de schiarettismo”.

Bettina Marengo

La foto de hoy dice que está difícil la unidad entre el peronismo de Córdoba y el Frente de Todos, pero a la película del 2021 todavía le falta mucho. De acá al cierre de listas, los dirigentes de uno y otro espacio van a evaluar todas las posibilidades, más guiados por el pragmatismo y la estrategia que por la afinidad o la plataforma de propuestas, concepto de la arqueología electoral.

Se sabe que Juntos por el Cambio va a jugar fuerte en Córdoba el año próximo para retener su bastión electoral y proyectarse al 2023 a nivel nacional y provincial, y que la elección se va a nacionalizar y “engrietar” y esos elementos pesarán para las definiciones.

Más que la expectativa de ganar, a los peronistas los mueve la organización del segundo lugar.

Varias son las opciones sobre los escritorios. Una es el modelo 2019, con dos listas separadas, que obligaría a Schiaretti a provincializar su propuesta, si no hay acuerdo entre  los peronismos nacional yprovincial. Alberto Fernández y La Cámpora quieren unidad en Córdoba; Schiaretti se mantiene callado.

Otra opción es acordar una lista única, integrada por albertistas y schiarettistas, y que por afuera vaya el espacio progresista, de izquierda, o “kirchnerista duro”, como parte de un acuerdo para contener el voto de los sectores anti PJ Córdoba y anti Schiaretti cuya agenda son los derechos humanos, ambientalismo, ley de aborto y militancia contra la violencia policial. El objetivo sería una banca por “izquierda”.

Por lo pronto, partidos políticos como el Frente Grande y Humanista, más dirigentes como Eduardo Di Cola, gremialistas peronistas, y un variopinto grupo de organizaciones militantes, se vienen reuniendo con la cabeza en una lista “libre de schiarettismo” en cuanto a nombres y a incidencia. No están solos en el ecosistema “progre”; también se organizan agrupaciones como el Frente Patria Grande, referenciado en el dirigente nacional Juan Grabois, quien suele decir que no integra el Frente de Todos.

Los voceros de estos espacios aseguran que participarán electoralmente en 2021 más allá del eventual acuerdo Casa Rosada-Panal, y adelantan que no aceptarán “candidatos impuestos desde otros ámbitos”, sea el FdT o el oficialismo provincial, y que están dispuestos disputar listas en unas PASO.  De esa manera, intentan blindarse a dirigentes que, consideran, están o han estado cerca del schiarettismo. “No tenemos nombres, pero si el concepto: Vamos a impulsar candidatos opositores a la gestión de Hacemos por Córdoba”, dicen.

El enfriamiento de las relaciones entre el gobernador cordobés y el gobierno nacional, por temas como Vicentin, la reforma judicial y, recientemente, la transferencia de la coparticipación de CABA a provincia de Buenos Aires, afianzó esa posición, que se sustenta en el rechazo al modelo de estado que impulsa el tres veces gobernador.

En Córdoba, la referente del Frente de Todos es Gabriela Estévez (quien tiene mandato hasta 2023). Seguramente la diputada tallará en las definiciones electorales de esos espacios, si finalmente cuajan.

Quien sí finaliza sus cuatro años como diputado es Pablo Carro, y tiene intenciones de renovar la banca. Para algunos es un nombre a tener en cuenta, para otros es un tajante “no”. Otras versiones apuntan a un gremialista referente de la CGT (vuelve a sonar Juan Monserrat), mientras circulan apellidos de históricos como Di Cola y Viqueira. En Patria Grande impulsan a Constanza San Pedro.

Quemados con leche con la experiencia del 2019, cuando desde Buenos Aires se ordenó bajar la lista de Unidad Ciudadana para la Gobernación de Córdoba, que tenía la fórmula Carro-Merchán, sostienen que no quieren repetir esa historia. Por eso, el énfasis en designar candidatos “democráticamente”, y en no “depender de órdenes que bajen a último momento”. “Vamos a tener plan A, plan B y plan C”, prometen.