Paso rasante de Nación por el brote de Río Cuarto

Un grupo de epidemiólogos del Ministerio de Salud visitó la ciudad para inspeccionar y aconsejar a las autoridades locales sobre el abordaje de la crisis. Pese a los esfuerzos, los problemas siguen y ya se habla de extender la vigente Fase 1.

Por Gabriel Marclé

El anuncio de la llegada del Ministerio de Salud a la ciudad había generado mucha expectativa, no solo en las autoridades sanitarias regionales sino también en la población. La posibilidad de sumar la fuerza nacional al combate contra el brote de Coronavirus que afecta a Río Cuarto pudo servir para levantar el animo desgastado del cuerpo operativo regional o para bajarle el tono a la incertidumbre planteada desde algunos sectores. Pero el fugaz paso de la Nación dejó gusto a poco, con un escaso aporte a las preguntas calientes de la actualidad epidémica.

La comitiva nacional estuvo encabezada por el coordinador del área de Vigilancia de la Salud de la Dirección Nacional de Epidemiologia, Carlos Giovacchini, quien participó de un recorrido por los cuarteles generales del COE Regional y la Municipalidad, acompañado por la secretaria de Prevención de la Salud de la Provincia, Gabriela Barbás.

Bien temprano arribaron a Río Cuarto para mantener reuniones con el equipo de abordaje sanitario, compartiendo actividades que finalizaron pasado el mediodía. El equipo epidemiológico siguió su camino hacia otras localidades de Córdoba y mañana mismo volverán a Buenos Aires para brindar un informe de situación al Ministerio de Salud.

La parte más “jugosa” del recorrido se dio durante la conferencia de prensa donde las autoridades se refirieron a muchas de las dudas que surgen en torno al brote local y la vuelta a fase 1. La instancia sirvió para obtener un vistazo breve de las consideraciones hechas por la Nación respecto a la estrategia adoptada por las autoridades regionales, a pesar de las respuestas repetidas y el continuado intento por llevar conciencia a la ciudadanía.

La urgencia de las consultas apuntaba principalmente a la cuestión de los tiempos, pensando en cuánto más seguirá escalando la curva de contagios y, principalmente, si los diez días de fase 1 que inició el sábado pasado serán suficientes para cumplir el objetivo de relajar la tensión del sistema de salud.

Extensión de Fase 1

La nueva Fase 1 se encuentra a mitad de camino y lo cierto es que todavía no se tienen lograron los resultados a los que tanto aspiraban, tanto las autoridades sanitarias como los responsables de sostener el sistema de salud. Si bien el sector de los sanatorios privados apuntaba que estas restricciones podrían traer alivio, hasta el momento no se observan cambios notorios.

Las autoridades nacionales valoraron de manera positiva que la ciudad haya definido la vuelta a Fase 1 como respuesta directa al crecimiento elevado de casos, pero al ser consultado sobre la posibilidad de extender la restricción, expresó que “dependerá de la evaluación que se haga respecto al impacto de la medida”. La doctora Barbás acompañó las definiciones de su colega planteando que “todavía es muy pronto” para dar esa respuesta. “Hay que esperar un poco los números que nos entregue esta etapa”, indicó la funcionaria provincial.

Las postales del aislamiento se observan más en las calles que en los pasillos de las clínicas. Los directores médicos de cada uno de los seis sanatorios privados que atienden en Río Cuarto siguen manifestando su preocupación por la cantidad de contagios y la falta de personal para atender la alta demanda.

Las camas del sector privado promedian casi el 100% de ocupación, mientras que en el Hospital confirman más del 40%. A esto se suma que muchos pacientes son derivados a otras localidades provinciales y que ya se confirmaron algunos casos en geriátricos de la ciudad. La bomba todavía no está desactivada.

Los problemas se siguen juntando y muchos se preguntan si finalizar el aislamiento obligatorio el 22 de septiembre servirá de algo. Algunos asesores sanitarios de la Municipalidad sugirieron que la forma en la que se viene aplicando la Fase 1 requerirá de unos días más para evaluar el real impacto de la medida. Resulta lógico pensar en que, si el ciclo de recuperación de pacientes Covid-19 requiere de al menos 15 días, los efectos del aislamiento actual no se verán sino hasta fines del mes.

¿Será que las autoridades analizan estirar la Fase 1 hasta octubre? Al día de hoy no existe una respuesta, pero la discusión ya está sobre la mesa. Más allá del ruido que viene del sector comercial, quienes amenazan con abrir de todos modos si se extiende la fase, la nueva dirigencia del COE Regional no dudará en mantener apretado el botón rojo. De hecho, cuentan con el aval del Gobierno provincial y nacional, quienes emiten un “hagan lo que sea necesario”.

A Llamosas no le agrada mucho esta idea, menos cuando las elecciones están tan cerca. Para llegar al segundo mandato necesitará del acompañamiento de aquellos que hoy demuestran una postura crítica hacia su gestión. Pero los que dan las ordenes -o los que más fuerza ejercen en la toma de decisiones- son los profesionales de la salud, médicos, enfermeros e infectólogos que fueron unificando su diagnóstico de a poco. El temor a que los casos sigan llegando de a 200 por día inclina la balanza hacia una Fase 1 extendida.