Primer presupuesto del Frente de Todos con estimaciones optimistas

La iniciativa estima un déficit primario del 4,5% del PIB, que la economía crecerá 5,5%, el dólar promedio a diciembre del 2021 costará $101 y la inflación rondará el 30%. La semana que viene Guzmán dará detalles a la comisión de Diputados. Hay aspectos claves de interés para las provincias, como los giros para cajas de jubilaciones no transferidas, subsidios al transporte y obras públicas. Fernández, sin detalles, anunció un fondo de asistencia.

El proyecto de presupuesto para el año que viene ya está en el Congreso; los detalles a Diputados llegarán la próxima semana por una teleconferencia, según acordaron el presidente Alberto Fernández, el ministro Martín Guzmán, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Los datos claves son optimistas: la iniciativa estima un déficit primario del 4,5% del PIB, que la economía crecerá 5,5%, el dólar promedio a diciembre del 2021 costará $101 y la inflación rondará el 30%. Además, ayer el Presidente anunció la creación de un fondo de asistencia a las provincias “sea por coparticipación o por otra vía”.

El viernes Guzmán mantendrá una reunión virtual los legisladores oficialistas y el martes próximo hará la presentación formal ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que conduce Carlos Heller en Diputados. Esa comisión ayer comenzó a trabajar en el proyecto de Aporte Solidario y en el de refinanciamiento de deuda de las provincias con la Anses (clave para los gobernadores; no están incluidas Córdoba, Santa Fe y San Luis).

Este es el primer proyecto de presupuesto de la gestión del Frente de Todos; este año se manejó con una prórroga del sancionado en 2019, ya que la iniciativa enviada por el expresidente Mauricio Macri no fue tratada en el Congreso.

Como cada año, hay interés de las provincias por las partidas que les asigna el presupuesto (y que se seguirán negociando en estas semanas en el Congreso). Temas claves, además de las obras públicas por jurisdicción y el refinanciamiento de deudas con Anses, son el aporte nacional para las cajas de jubilaciones no transferidas (tema de mucho interés para Córdoba) y subsidios para el transporte.

En materia de impuestos, la decisión es que habrá una mayor presión impositiva que la actual, ya de por sí alta. La apuesta más importante es la carga sobre las “grandes fortunas”, que afectará a quienes tengan un patrimonio superior a los $ 200 millones, y con el que se esperan recaudar $ 300.000 millones. El proyecto de ley prevé cinco destinos específicos para la totalidad de los fondos recaudados por este nuevo tributo, que no será coparticipado, más allá de que se menciona que debe hacerse una aplicación federal de los fondos (sin especificidades).

Un 20% se dedicaría a equipamiento médico, prevención y asistencia sanitaria, otro 20% a subsidios a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, con el principal objetivo de sostener el empleo y las remuneraciones de sus trabajadores, y otro 20% al programa de becas Progresar. Un 25% de lo recaudado fondearía programas de exploración, desarrollo y producción de gas natural (YPF), y el 15% restante se destinaría a los habitantes de barrios populares.

Un trabajo del Iaraf advierte el “aporte solidario” se solapa con el impuesto a los bienes personales. Los dos tributos se aplican sobre prácticamente la misma base imponible, los bienes del contribuyente al 31 de diciembre de2019, no pudiendo descontarse en ninguno de los dos casos los pasivos, es decir no son impuestos al patrimonio sino a los activos.

Las diferencias entre ambas bases imponibles son que el impuesto a los bienes personales tiene un mínimo no imponible de $2.000.000 mientras que el proyecto de aporte solidario se aplica para contribuyentes con bienes desde $200.000.000. Todos los bienes exentos en bienes personales se consideran gravados para el aporte solidario, no computándose mínimo imponible alguno en caso de quedar alcanzado.

Respecto del tipo de cambio, el proyecto calcula que el peso registraría una devaluación en torno del 25%, por lo que la cotización del dólar oficial alcanzaría los $101. El cepo, según se deduce, continuará.

SUMAR UN TEMA

La decisión de Fernández de sacarle recursos a Caba de coparticipación para dárselos a Buenos Aires terminó inquietando a los gobernadores (más allá de la firma de una carta de apoyo), quienes ahora buscan que haya una discusión de fondo de cómo es el reparto. Son varios los que plantearon que se abre la oportunidad para avanzar en un tema moderado desde el ’99, cuando debía estar la nueva ley según la reforma constitucional del ’94.

 “Nosotros hemos tomado una decisión días atrás respecto de lo que recibía la ciudad de Buenos Aires y estamos trabajando con el ministro del Interior para buscar un mecanismo para que el año entrante tengamos un fondo que ayude a mejorar los recursos financieros de las provincias, ya sea por vía de coparticipación o por otra vía”, dijo Fernández ayer en San Juan.