Río Cuarto: El proceso electoral pende de la salud de Abrile

La comunidad política sigue de cerca el estado de salud del referente radical y principal candidato a intendente opositor, quien permanece internado en Córdoba como paciente infectado de Covid-19. Priman las expresiones de deseo por su pronta recuperación, aunque algunos sugieren la llegada de un nuevo escenario electoral.

Por Gabriel Marclé

La muestra más significativa del “click” que produjo esta nueva etapa de pandemia pudo observarse en los últimos días, con un hecho que tomó por sorpresa a la comunidad local. A fines de la semana pasada, un comunicado oficial emitido por el espacio político Juntos por Río Cuarto confirmaba que su principal referente y actual candidato a intendente, Gabriel Abrile, había contraído Coronavirus mientras se encontraba cumpliendo con su labor al frente de la división de terapia del Hospital San Antonio de Padua. Ayer por la tarde, el médico fue trasladado a la ciudad de Córdoba capital, donde continuará con su tratamiento y recuperación.

El médico fue internado en la jornada del jueves con un cuadro de pulmonía bilateral producto del contagio por Covid-19. Su estado se fue complicando producto de su estado febril, por lo que requirió de transfusiones de plasma y asistencia de oxígeno terapia. Pero la noticia de su traslado a la capital cordobesa y el pronóstico reservado del parte médico difundido generaron incertidumbre en quienes seguían de cerca la evolución del caso, desde el genuino interés por su salud hasta la ineludible especulación política. Se trata del primer candidato por la intendencia contagiado de Covid-19.

Tiempo atrás se hablaba del virus como si se tratara de una cuestión ajena a la disposición geográfica y política de Río Cuarto. La ciudad convivía con la realidad desde una burbuja de cristal que impedía apreciar la real dimensión de una problemática que afectó al mundo entero. Esa sensación de tranquilidad llevó a la relajación, aunque muchos se preguntaban qué ocurriría cuando esa burbuja terminara de explotar.

El virus terminó mostrando su peor cara en menos de un mes, dentro de una ciudad que se había acostumbrado a registrar tan solo un puñado de casos y que tuvo que empezar a transitar un camino que proyecta miles de positivos. Así de grave es el estado de la crisis que estalló en pocos días, tomando por sorpresa incluso a quienes estaban encargados de tomar las decisiones difíciles, esos que pasaban el día revisando los números de encuestas electorales y que hoy se preocupan por las cifras de contagios o muertes por Coronavirus.

El contagio de Abrile conmocionó a la comunidad política en general, con muestras de apoyo y deseos de recuperación que llegaron incluso desde los sectores más alejados del radicalismo. Por caso, el mismo intendente Juan Manuel Llamosas emitió un mensaje de optimismo, deseando la pronta recuperación de su rival más directo, una acción que ayudó a marcar el tono de la actualidad política local.

Las intervenciones del sector político indican que el foco está puesto en la salud, independientemente de la cercanía de los procesos electorales. Al menos así lo indican los principales referentes de cada sector, que no muestran intenciones de leer este acontecimiento en el marco de la carrera por la Intendencia. Es algo que se repite tanto en el oficialismo como en la oposición, un tipo de empatía que resulta clave para separar las temáticas y enfocarse en lo que más importa en este momento.

“Estamos concentrados en la recuperación de Gabriel (Abrile). Ni se nos pasa por la cabeza abocarnos a la campaña, todo pasa por estar cerca de él y su familia para que vuelva al ruedo en cuanto antes”, señaló un integrante del espacio político liderado por el médico terapista.

Los últimos días no fueron nada fáciles para quienes ven en Abrile a un referente, más allá de lo político partidario. Su enfermedad caló hondo en la comunidad médica, desde donde interpretaron la situación como “un golpe más de tantos” justo cuando el virus exige el máximo esfuerzo. El médico es uno de los diez especialistas en terapia con los que cuenta toda la ciudad, jefe del área tanto en el Hospital como en dos clínicas privadas.

Las autoridades sanitarias de la Provincia siguen de cerca el caso del candidato de Juntos por el Cambio y se pusieron a disposición suya y de su familia para lo que reste de su recuperación. Se trata del interés genuino por la recuperación de un trabajador de la salud pública, en tiempos donde se necesita a todos combatiendo el virus que sigue expandiéndose.

Cronograma tocado

Más allá de la tregua electoral que generó el contagio de Gabriel Abrile, desde algunos sectores se comienza a sugerir la idea de un nuevo escenario electoral. Aunque el Ejecutivo y parte de la oposición coinciden en que hay votar en cuanto antes, los cachetazos de la realidad agregan aún más dificultad a un proceso que fue postergado en dos oportunidades.

“No podemos seguir proyectando una fecha definitiva cuando hoy se contagian hasta los candidatos a intendente”, analizó un analista político de vasta experiencia en el ámbito local. Desde su perspectiva, la imprevisibilidad del virus ha generado un escenario que baila al ritmo de la pandemia, cuestión que también motivó el cambiante discurso del Gobierno municipal y la Junta Electoral.

¿Es posible replantearse el cronograma electoral? El tiempo lo dirá. Por lo pronto, más allá del especial trato por la convalecencia del candidato radical, la base del discurso crítico hacia la gestión sanitaria que llevó a cabo el municipio permanece intacta, y hasta podría tomar más impulso una vez que Abrile se reincorpore al esquema de campaña.

Aunque la prioridad está en la salud, es inevitable que el espacio político analice el significado del parate y las consecuencias que tendrá el proyecto político del espacio. ¿Cuándo volverá el radicalismo a centrarse en las elecciones? ¿Contará con el tiempo suficiente para acomodarse tras la recuperación de su candidato? Hay quienes se muestran interesados por las variables políticas, pero no pueden quitar la atención de lo que depare la salud del médico en el corto plazo.

Por el momento, los esfuerzos se direccionan hacia la pronta recuperación de quien hoy está a la cabeza de ese proyecto. Al menos así lo demuestran sus más cercanos colaboradores, incluso figuras como Carlos Ordoñez, en el Concejo Deliberante local, y los ex intendentes Juan Jure y Benigno Antonio Rins, representantes en el legislativo provincial. Antes de las sociedades políticas, están los vínculos personales.

El plano político queda momentáneamente de lado, pero cuando vuelva al ruedo Abrile deberá replantear su estrategia, intentando recuperar el tiempo que debió dedicarle a su recuperación. Pero este corolario puede generar un mayor impacto por fuera de la estructura política del radicalismo. Si bien Abrile estuvo más expuesto al contagio producto de su profesión, su caso llevó a pensar que cualquiera puede contraer el virus, sea del partido que sea.

Hoy se habla del contagio del candidato de Juntos por Río Cuarto, pero días atrás se conoció que Marcelo Bressan, funcionario municipal cercano al intendente, había dado positivo en su hisopado. “No sabemos lo que ocurrirá de aquí al 29 de noviembre, no mientras el virus siga circulando y la gente se siga infectando”, señaló un analista de la ciudad. En este escenario, nadie puede garantizar que, cuando se llegue a las urnas, el doctor Abrile sea el único contendiente en haberse contagiado.