En el FDT aseguran que no habrá sopapos con el PJ, pero sí armado

Avizoran canales políticos menos fluidos con el Panal, pero con la articulación institucional y de gestión a salvo. Más allá de qué suceda en 2021, la estrategia del FdT pasará por el armado territorial con intendentes que ven “acéfalos”.

Por Bettina Marengo

Juan Schiaretti solía decir, cuando convivía como gobernador de Córdoba con Cristina Kirchner presidenta, que la única relación posible con los kirchneristas era a los sopapos. Mutuos.

Cinco años después, en el Frente de Todos aseguran que la etapa política que se viene con el schiarettismo, será fría pero no altisonante, con armonía institucional pero retomando el armado político y territorial afín a Alberto Fernández, con los intendentes y la estructura del peronismo provincial.  “(Al gobernador) Hay que hacerlo entrar en contradicción con el peronismo y con su propia gente”, citó una fuente. Esto, más allá de cómo se avance hacia las elecciones legislativas de 2021, sobre las que nadie se anima a dar por cerrado un escenario.

“No se puede decir que haya sorprendido”, fue el primer comentario del oficialismo nacional cuando se conoció que Schiaretti no firmaba el documento de apoyo al presidente Alberto Fernández en su decisión de quitar un punto de coparticipación a CABA para transferirla a provincia de Buenos Aires, desandando el camino del decreto de Mauricio Macri que en 2016 llevó la coparticipación de su bastión electoral del 1 al 3,75%.

Las fuentes frentetodistas consultadas por este diario aseguraron que la posición del gobernador cordobés no interrumpirá la articulación a nivel gestión, con las distintas líneas de trabajo interministerial, aunque admitieron que algunos canales políticos empezarían a tener menos fluidez. El ministro del Interior Wado de Pedro, que habla con Schiaretti y también con el todoterreno Jorge Montoya, ya no estaría tan a mano. En cuanto a las relaciones del gobernador con AF, tuvo muy pocos momentos telefónicos a solas (habrían sido solamente dos) y ninguno cara a cara, más allá de los Zoom por cuestiones de gestión.

Para esta semana se había programado un encuentro virtual entre los principales dirigentes del albertismo-cristinismo cordobés, entre los que están el senador Carlos Caserio, la diputada nacional Gabriela Estévez y el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martin Gill, para hablar sobre el escenario Córdoba y las relaciones con El Panal.

Una de las bases del armado que se proponen son los intendentes y jefes comunales, a los que el Frente de Todos ve “acéfalos” políticamente a nivel provincial y nacional.  No se trata solo de llevarlos a todos a Buenos Aires, como se hizo antes de la pandemia, en fotos separadas como “bloque Caserio”, “bloque Estevez” y “bloque Gill”, sino de aprovechar, dicen, la falta de expectativa que les genera un gobierno provincial “que no tiene un centavo” para repartir.

Además, casi 290 intendentes cordobeses, entre peronistas y radicales, no tiene posibilidad de reelegir en 2023, porque ya agotaron sus mandatos. En el caso de los PJ, esa situación los dejaría más liberados en relación a Schiaretti, y con más margen para hacer más peronismo que Hacemos por Córdoba. Se trata de un dato importante para 2021 pero también para 2023, cuando se juega la batalla central por la gobernación de Córdoba, con una nueva camada de candidatos de los gobiernos locales en primera fila. Claro que desde la Casa Rosada tampoco han bajado más que promesas, hasta ahora, lo cual, según las fuentes consultadas, debería cambiar.

Mas allá de que por ahora no se piensa en la ruptura con el Panal sino en una tensión armonizada, el fin de semana, Caserio y Estevez tuvieron palabras duras para con Schiaretti.

El senador sostuvo que le tomó de sorpresa la negativa del mandatario de no firmar el documento de apoyo a las trasferencias de CABA a provincia de Buenos Aires. “Schiaretti trata de evitar hablar de este tema, derivando la discusión a la coparticipación general. No se está haciendo algo para reformular la coparticipación de los gobiernos provinciales en referencia a la Nación, como toda la vida se viene hablando, sino que se busca hacer justicia ante el decreto del presidente anterior. Las pocas expresiones de Córdoba no son racionales y están sesgadas”, consideró el senador en declaraciones a Télam. Por su parte, la diputada camporista, que hasta ahora venía fungiendo de puente entre kirchneristas y schiarettistas, deslizó que el gobernador “tiene que empezar a tomar posiciones claras” sobre su proyecto político, y que no es un argumento para evadirlas, el no haber sido convocado para la elaboración del documento, como se dijo desde El Panal.