Delegados del Suoem presionan a la conducción… ¿por paritarias?

En el peor de los contextos, delegados de un sector del sindicato empezaron a preguntar por paritarias. ¿Pretensión real, excusa para negociar por lo perdido, o jugada interna contra Daniele?

Por Felipe Osman

En un contexto sumamente adverso para negociar paritarias, varios delegados del Suoem han trasladado su inquietud por el asunto a la conducción del sindicato, que atraviesa otras urgencias.

Quienes mejor conocen la mecánica de estas negociaciones señalan un sinfín de factores que le jugarían en contra al sindicato. En primer lugar, a las pretensiones que el gremio presente al municipio, seguramente ancladas en la inflación acumulada, éste bien podrá oponerle una dura caída en la recaudación municipal que, además, debe enfrentar las emergencias que plantea la pandemia.

En segundo término, y directamente vinculado al anterior, serían las primeras paritarias que el Suoem debería enfrentar sin tener intervenidas las bases de datos del Palacio 6 de Julio, ya que desde el comienzo del conflicto desatado con el sindicato la gestión resolvió cambiar las contraseñas de acceso al sistema informático y hasta las cerraduras de algunas oficinas que desde entonces permanecen cerradas para el gremio.

Sin conocer los números de antemano y negociando en plena emergencia el sindicato encontraría, además, una tercera dificultad: Después de ver considerablemente reducido su salario básico por la disminución de la jornada municipal y de haber perdido prolongaciones de jornada y horas extra, ¿qué resultado de la negociación paritaria sería juzgado al menos como satisfactorio por los municipales?
Todas estas circunstancias, que jugarían en contra de la conducción -y particularmente de la Comisión Salarial- del sindicato, hacen pensar en por qué precipitar la discusión salarial en este momento.

Es cierto que los municipales han visto caer significativamente sus salarios y seguramente estarán ávidos de una recomposición, pero el contraste entre lo resignado y lo que podría recuperarse mediante una paritaria seguiría siendo demasiado grande como para calmar los ánimos.
Baqueanos en la vida interna del gremio aseguran que la explicación debe anidar en otro lugar.

Hay quienes creen que la presión ejercida por delegados de un sector del Suoem está dirigida directamente a meter en una encerrona compleja a quienes participan de la Comisión Salarial. Recuérdese que el más célebre de sus integrantes es el propio Rubén Daniele, cuya sucesión al frente de la lista Verde dista de estar resuelta.

Según esta hipótesis, la intención sería reanimar la beligerancia del sindicato y desacreditar frente a sus bases al histórico mandamás de los municipales, llevándolo a una negociación en la cual salir airoso parece prácticamente imposible, no sólo por las circunstancias que atraviesa el municipio, sino también por la dificultad de que incluso la mejor de las negociaciones satisfaga a los municipales después de perder una hora de su jornada, prolongaciones y horas extra.

Otros, por su lado, interpretan la intención de abrir una discusión paritaria como una excusa de los delegados de algunas reparticiones para encontrar una vía de diálogo con las autoridades del Palacio 6 de Julio, aunque no para negociar un reajuste salarial, sino más bien para poner sobre la mesa tantas otras preocupaciones de esas dependencias.

Por ejemplo: esta semana el COyS recibió 26 camiones y 10 camionetas 0 kilómetro para seguir incrementando sus prestaciones. Junto a la Tamse ya no sólo se dedican al transporte, barrido y limpieza de espacios públicos, sino también a la erradicación de micro y macro basurales, a la desobstrucción de cloacas, bacheo, instalación de iluminarias.

Próximamente, el ex Esop podría sumar también tareas de asfaltado. ¿Qué implica todo esto para las reparticiones municipales que han sido hasta ahora las encargadas de llevar adelante estas tareas? ¿Qué futuro les espera? ¿Qué pasará con las direcciones de Alumbrado Público, Obras Viales, Obras y Mantenimiento, Espacios Verdes y demás? Estos son apenas algunos de los problemas que desvelan al sindicato. Y debe entenderse que, lejos de tener una composición y una representación homogénea, en el Suoem conviven trabajadores que realizan decenas de actividades muy diferentes, en diversos lugares, representados por delegados que abrevan en distintas corrientes dentro de la lista Verde y que, ante el panorama de una sucesión abierta, se conducen con intereses muy disímiles.

Esto implica que, más allá de lo que la conducción pueda negociar en favor de algunas reparticiones, resultará muy difícil que conformar, al menos en un término medio, a todas por igual.