Cuadro crítico: Cardozo advirtió que aún es posible retroceder

En siete días se confirmaron 3.182 nuevos casos. El uso de camas críticas supera el 40% de las disponibles entre el sector público y privado. Preocupación por los geriátricos.

El ministro de Salud, Diego Cardozo, encabezó ayer la conferencia de prensa donde brindó el último informa de la situación epidemiológica de la provincia.

Número de contagiados en pleno asenso, estimaciones de que las próximas semanas serán aún peores y preocupación por un incremento considerable en el nivel de ocupación de camas críticas, fueron algunos de los conceptos que dejó el funcionario.

En el mismo día que el intendente de Río Cuarto anunciaba una vuelta a fase 1 debido al brote de Covid-19 más importante del interior, Cardozo advertía con mayor énfasis que en otras ocasiones, la posibilidad siempre latente de apretar el “botón rojo” para Córdoba.

Si bien se sabe que desde el Centro Cívico consideran que ya no hay margen para un retroceso generalizado, también es cierto que los sanitaristas vienen recomendando aplicar restricciones en las localidades más complicadas y consideran que las disposiciones que les baja el COE deberían ser vinculantes.

Ayer Cardozo se refirió a lo de Río Cuarto y advirtió que dar marcha atrás es una posibilidad en este momento. Describió el momento actual como un punto crítico de la pandemia y adelantó que las proyecciones no anticipan un descenso, todo lo contrario.

Somos precavidos y siempre advertimos a nuestras autoridades cómo va impactando la patología y cuándo empezamos a tener un número alarmante. Siempre está la probabilidad de restringir o dar marcha atrás conforme a la casuística y al análisis de los principales indicadores”, apunto el titular de la cartera sanitaria. Al respecto informó que además de la tasa de duplicación de casos y de contagios, ahora también se considera otro factor sensible como es la tasa de ocupación de camas.

Ocurre que Córdoba pasó de tener el 10 de agosto un índice de ocupación del 4,9% de las camas críticas Covid-19 entre públicas y privadas, a un 29,8% según los datos registrados hasta ayer. Y si a eso se le suman otras patologías, el porcentaje de ocupación de camas de internación en la provincia asciende al 42,4%, un número atendible para las autoridades provinciales que buscarán evitar que el sistema sanitario colapse, como ya está sucediendo en otras provincias.

En los últimos siete días se confirmaron en la provincia 3.182 nuevos casos de coronavirus: 1.384 en la capital y 1.792 en el interior. En ese sentido, uno de los focos de mayor preocupación para l Provincia siguen siendo los geriátricos por el impacto que allí provoca el virus. Se informó que en lo que va de la pandemia, hubo brotes en 29 instituciones, 23 corresponden al mes de agosto, y en los diez días que van de septiembre ya hubo cuatro establecimientos afectados.

Municipios resisten

La situación de retroceso a fase 1 de Río Cuarto volvió a poner en discusión las recomendaciones que hace el COE a distintas ciudades para restringir la circulación en sus distritos. Como se sabe, la mayoría no sólo no acató en las últimas semanas esas sugerencias, sino que en distintos puntos del interior hubo mayor apertura. Por caso, la ciudad de Marcos Juárez extendió el horario de su comercio, levantó bloqueos en algunos de los accesos y estudia permitir el funcionamiento de los jardines maternales para los próximos días.

Otros, como los municipios del corredor de las Sierras Chicas evalúan a diario la situación epidemiológica y aseguran que, de no haber brotes, mantendrán el esquema de flexibilizaciones actual con intenciones de ampliar los permisos a nuevos rubros.

Tan dispar es la realidad en el interior según cada jurisdicción que, en tanto, otros municipios resolvieron aplicar, por ejemplo, restricciones durante algunos días. Por caso, la municipalidad de Hernando decretó por 72 horas una cuarentena obligatoria, mientras que algo similar hicieron en Corral de Bustos donde el intendente impuso un “asueto sanitario” hasta el próximo lunes, estableciendo un régimen de funcionamiento sólo de servicios esenciales.