Llaryora define las prioridades de la pos pandemia

El intendente alinea e instruye a sus cuadros de Gobierno pensando en la Córdoba pos pandemia. Los actores centrales para negociar con el Suoem, contener la cuestión social y mantener a la gestión activa en los tiempos que vienen.

Por Felipe Osman

Martín Llaryora sabe que cuando pase lo más duro de la pandemia en términos sanitarios, restará aún un buen trecho para dejar atrás la tormenta. La asistencia social que hoy distribuye la Nación seguramente mermará, la cuestión social será tensa y las arcas de los distintos niveles del Estado estarán exhaustas. En medio de ese escenario, la gestión municipal deberá no sólo contener a los sectores más desfavorecidos conjuntamente con la Provincia, sino además mostrarse activa a pesar de los malos tiempos.

En atención a esta composición de lugar, el intendente ya piensa en la Córdoba pos pandemia, y ha definido quienes serán los actores centrales de la gestión en los próximos meses y cuáles serán las prioridades a las que cada uno de ellos deberá abocarse.
Miguel Siciliano, secretario de Gobierno de la Municipalidad, además de las diversas responsabilidades que le competen, será en el encargado de contener la conflictividad con el sindicato de empleados municipales y sostener con él un diálogo que le permita negociar un acuerdo paritario asequible a las posibilidades de las maltrechas arcas del Palacio 6 de Julio.

Noviembre, como cada año, será un mes clave para el municipio, que necesitará fondearse para hacer frente al pago de aguinaldos. Sin embargo, dada la coyuntura, resultaría torpe hacerlo intensificando los controles y redoblando la presión sobre comerciantes y automovilistas, por lo que lograr moderar las pretensiones del gremio será esencial, ya que aunque es probable que se busque un giro especial de la Provincia para hacer frente a los desembolsos, el municipio sabe que deberá absorber la mayor parte con fondos propios.
Raúl La Cava, secretario de Políticas Sociales de la ciudad, tendrá quizá el rol más importante, a saber, contener la tensión social en un fin de año que se adelanta como muy complejo. Conforme pase el tiempo, los programas de contención que el Estado Nacional ha desplegado durante la pandemia deberán reducirse, y el municipio, junto a la Provincia, deberán llevar adelante un trabajo territorial muy ajustado a las necesidades de los sectores más carenciados.

Además, el funcionario deberá seguir atento al funcionamiento de las ferias que recientemente han vuelto a la actividad conforme a los protocolos elaborados por el COE.
Victoria Flores, presidenta del COyS (Córdoba Obras y Servicios), también mantendrá un rol destacado en los próximos meses. Ayer el intendente hizo entrega de 26 camiones y 12 camionetas cero kilómetro al ente que la funcionaria administra. Poner en movimiento todos los recursos con los que cuenta -los que acaban de sumarse representan una inversión cercana a los 150.000.000 de pesos- será una responsabilidad que, a decir verdad, parece sentarle muy bien. Desde su llegada, el COyS ha multiplicado sus acciones y por estos días lleva adelante, además del barrido, tareas de erradicación de microbasurales, limpieza de canales, desobstrucciones y movimientos de tierra. En los próximos meses, según múltiples versiones, sumaría también tareas de fresado y recomposición de asfalto.

Marcelo Rodio, al frente de la Tamse, seguirá llevando adelante trabajos de bacheo y reposición e instalación de luminarias en el recorrido de las líneas de trolebús, y en el Palacio Municipal ronda la idea de intentar, en el futuro próximo, una nueva extensión de los recorridos que administra la empresa estatal.

Jorge Folloni, a cargo de la secretaría de Ambiente, continuará trabajando junto al COyS en la erradicación y limpieza de micro y macro basurales, aunque deberá también llevar a buen puerto la puesta en marcha del “Parque de la Biodiversidad”, un inesperado proyecto insignia de la gestión.

Ya con responsabilidades menores, el Administrador General de la Justicia de Faltas, Juan Manuel Araoz, deberá empezar a sacar del letargo el programa de Promotores de Convivencia, que trajo algunos dolores de cabeza al oficialismo sobre los primeros meses de la gestión, y dar volumen a las tareas de control y prevención sin sumar tensión con los comercios.

Juan Manuel Rufeíl, que desde la salida del secretario de Participación Ciudadana Guillermo Marianacci mantiene el cargo más alto de la cartera, aunque respondiendo directamente a La Cava como nuevo responsable de los CPC, deberá coordinar agenda y actividades con los demás secretarios cuando los Centros de Participación Comunal tengan parte en ellas y mantenerse atento a las demandas de los directores de cada uno de ellos, desplegando una suerte de contención política.

En resumen, un nuevo capítulo en la relación Municipalidad-Suoem está próximo a abrirse, con lo cual la conflictividad que en los próximos meses exista bien podría encuadrarse en el marco de las próximas paritarias. En lo social tocará redoblar esfuerzos y ajustar con la mayor precisión posible los recursos a las necesidades del territorio. En cuanto a iniciativa para mejorar servicios y llevar adelante obras de mantenimiento, el COyS y la Tamse seguirán ganando protagonismo.