Estrés sanitario alerta sobre posible colapso

Por Guillermo Geremía
guillermogeremia@yahoo.com.ar

“Es una situación ehhh…muy…muy…pegada con, iba a decir…moco,  bueno lo digo es una situación pegada con moco”, duda mucho pero lo dice. El Presidente del Colegio Médico Regional elije un lenguaje coloquial y poco frecuente para que todo el mundo sepa de lo que habla. El médico Juan José Ficco describió con crudeza el diagnóstico de la coyuntura del sistema sanitario tanto privado como público. La pandemia desnudó algo que hace tiempo viene siendo una patología que nadie se animaba a reconocer. Esas líneas constantes de fiebre que se ocultaban con analgésicos, el coronavirus las transformó en una patología de gravedad con pronóstico reservado.

El estrés sanitario que vive el sistema con casi un millar de casos confirmados en Río Cuarto tiene razones coyunturales provocadas por la pandemia y causas estructurales por décadas de no planificar una atención de salud integral para los habitantes del sur de la provincia de Córdoba. “Es una situación crítica pero no es algo nuevo. El año pasado hicimos el Foro de Salud y hablamos sobre la crisis del sistema y que en cualquier momento se iba a disparar”, explica Ficco. La máxima autoridad de la asociación de profesionales de la medicina de la región asegura que desde la Federación que los agrupa a nivel provincial ya habían advertido que los problemas existían antes del covid-19 y que la pandemia ‘tiró en la cama al enfermo’.

En declaraciones al programa radial Así son las Cosas, Ficco aseguró que Río Cuarto tiene una buena relación habitantes-médicos-lugares de internación, pero lo que desequilibró al sistema fueron las derivaciones desde las localidades de toda la región. “Desde hace un tiempo las ciudades chicas se han quedado sin salud privada por múltiples problemas. La salud quedó en manos de las municipalidades con muy poquito presupuesto y hacen lo que pueden. Cualquier mínima intervención es derivada a Río Cuarto”.

El Presidente del Colegio Médico, que es uno de los más experimentados facultativos de una de las clínicas privadas de la ciudad, diferenció entre los casos positivos y aquellos que realmente necesitan estar internados, y veladamente cuestionó la estrategia sanitaria que se dio el Estado en los primeros cinco meses de esta crisis sanitaria. “No sé si los 120 días sin casos fueron bien aprovechados o no, lo raro fue que no tuviéramos positivos siendo 200 mil habitantes. El problema en todo esto son los positivos que no tienen síntomas, es aquí donde debemos trabajar”.

Como en el resto del país, los equipos de salud de la ciudad han comenzado a sufrir el cansancio y las bajas después de 150 de trabajo in crescendo. El secretario de Salud de la Municipalidad reconoció la escasez de recursos humanos y lo justificó que esta carencia ocurrió en todo el mundo,”imagínense si eso no va a pasar en nuestro país”. Marcelo Ferrario aseguró en declaraciones en la televisión abierta que “nosotros nos hemos preparado para el momento que sea oportuno, pero el recurso humano es poco en todo el país y creo que esta pandemia ha puesto al mundo para que replantee su sistema de salud para el futuro”.

Las advertencias sobre la precariedad del sistema fueron desoídas y ahora el costo del angustiante escenario será pagado en contagios, muertes y profesionales que no pueden realizar su tarea. En Río Cuarto hay al menos 6 médicos con coronavirus. “Hay facultativos y paramédicos que se encuentran aislados por síntomas, pero no logramos obtener el informe de los hisopados”, señalo Pablo Soria, director médico de otro sanatorio privado de la ciudad en declaraciones al programa televisivo Puntal AM.  En esa institución no tienen más camas porque fueron derivados muchos pacientes de la región.

Como Río Cuarto esta al punto de saturarse en internaciones por la cantidad de enfermos llegados de localidades que no tienen ni siquiera una sala de aislamiento preparada, eso hace que empiece a especularse con la posibilidad de derivar casos de la ciudad a otros lugares de Córdoba. Ante la posibilidad que colapse el sistema sanitario y se necesiten camas, “se derivarán pacientes a la ciudad de Córdoba o Villa María”, aseguró Marcelo Ferrario, Vicedirector del COE Regional.

Tras más de un centenar de días sin casos en la ciudad, las autoridades políticas atribuyen al flujo de ingresos permanente de habitantes de la región el brote de casos que atraviesa el “Imperio del sur”. Después que explotaron los casos en Vicuña Mackenna y Coronel Moldes, la capital alterna no pudo evitar que el coronavirus se instalara en más de 700 hogares de todos los barrios de Río Cuarto. Esa misma zona de influencia que alimenta su proyección en comercios y servicios fue la portadora del covid-19.

Administradores de los asuntos públicos, profesionales de la medicina, prepagas y obras sociales deberán sentarse en la post pandemia a repensar un sistema sanitario, que venía dando síntomas inequívocos de fatiga y que ahora se transformó en una grave cuadro clínico de incierta recuperación. El cansancio de sus efectores se traduce en el semblante que muestran los responsables de ir de un lado para el otro asistiendo la emergencia. “No sé si la gente está tomando conciencia de la situación que estamos viviendo”, expresó con angustia el infectólogo Lucas Estefanini. Agarrándose la cabeza con la mano analizaba “la explosión de casos” en countries y barrios cerrados producto de los vínculos en reuniones sociales. Una clara radiografía del momento pandémico. Así son las cosas.