Crecen espacios anti Schiaretti del FdT (y piensan en lista propia)

Bettina Marengo

Alberto Fernández habla de “frentetodismo” como el lugar político que contiene a todas las partes y a todos los aliados de la coalición gobernante: PJ, kirchnerismo, cristinismo, massismo, gobernadores, movimientos sociales, sectores gremiales, radicales K y albertismo, aunque el presidente diga que éste último no existe.

En esa construcción intenta meter a Córdoba y al gobernador Juan Schiaretti, con su PJ delimitado y electoralmente potente. El oficialismo provincial, en cambio, quiere su propio sello. Es prematuro aventurar si los acuerdos de gestión entre Provincia y Nación se traducirán en acuerdos electorales para el 2021 y como serían éstos. Pero el interés común es evitar un triunfo de Juntos por el Cambio en este distrito, que habilitaría en el macrismo expectativas de regreso nacional, y posibilidades provinciales a la oposición.

Los principales referentes del Frente de Todos en Córdoba son el senador Carlos Caserio, desde el PJ, y la diputada nacional Gabriela Estévez, de La Cámpora, quien quedó a cargo de la conducción del heterogéneo Frente de Todos cordobés. Será a través de ambos que los caciques del gobierno nacional bajen las decisiones electorales bajen a este distrito. Estévez, además, es la interlocutora del cristinismo-kirchnerismo ante el gobierno de Córdoba.

Pero más allá de las definiciones nacionales, en Córdoba hay sectores chicos pero visibles, algunos con casas centrales en Buenos Aires, que consideran que una construcción progresista, o nacional y popular, no podría estar ligada al schiarettismo.  Incluso aunque esto los lleve por fuera del Frente de Todos. El rechazo al modelo de estado del PJ cordobés está en la matriz de estos espacios, y la distancia del gobernador provincial con el gobierno de Alberto Fernández afianzó el recelo.

Por caso, el colectivo Frente Patria Grande, que a nivel nacional tiene referentes como Juan Grabois, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la ministra nacional de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, de Mala Junta, entre otros, y que en Córdoba tiene entre sus dirigentes principales a Constanza “Coti” San Pedro, oriunda de Vamos, y excandidata suplente a diputada del Frente de Todos en Córdoba. El sector se define de izquierda, feminista, y enraizado en los movimientos populares. Juega transversalmente en el oficialismo nacional, con algunos representantes más líberos que otros. Grabois, por ejemplo, se mueve con comodidad en la crítica y en el apoyo al gobierno nacional y suele decir que no integra el Frente de Todos.

No son los únicos. Con más visibilidad desde la reforma y ajuste previsional de Córdoba, partidos como el Frente Grande que preside Horacio Viqueira, o el Solidario del diputado nacional Eduardo Fernández, sectores del PC, dirigentes gremiales, y las llamadas organizaciones “de la militancia” vienen expresando cuestionamientos a la política de El Panal y una disidencia concreta a la armonización Frente de Todos-PJ Córdoba. Como Patria Grande, aseguran que no acompañarán al Frente de Todos en un cierre con el schiarettismo y consideran que ese eventual acuerdo dejaría un segmento electoral vacante: el votante histórico del kirchnerismo cordobés, el que se fraguó al calor de la grieta entre Cristina Kirchner y el delasotismo-schiarettismo y que quedó descolocado cuando desde Buenos Aires ordenaron bajar la lista para la Gobernación de Córdoba que encabezaba el diputado Pablo Carro, el año pasado.

El corolario de esto, aseguran, sería una lista propia legislativa para 2021, con la idea de que los esos diez puntos con que dicen contar, les permita ubicar un diputado.

Un dirigente del frente PG le comentó a este diario que, con ese horizonte, están conversando con el Partido Solidario, con La Colectiva, donde la referente local es la exdiputada nacional Cecilia Merchán, actual secretaria de Igualdad y Diversidad del Ministerio de las Mujeres, con Barrios de Pie, que en Córdoba tiene al funcionario nacional Néstor Moccia como cara visible, y están tocando puertas de la CGT, entre otros sectores.  Lo que plantean es una construcción con reflejos de la primera transversalidad kirchnerista, donde estuvo Luis Juez, y del espacio progresista que se armó en torno a la exrectora y exdiputada Carolina Scotto. Con nuevas banderas, como ambientalismo, feminismo popular, desarrollo de la economía popular, “y la referencia joven y renovadora de Coti”, remarcó la fuente.

De momento, no tienen representación institucional con cargos en Córdoba, aunque cuentan con ocuparlos a futuro, en áreas vinculadas al movimiento campesino y la agricultura familiar.

“Integrarse al peronismo de Schiaretti es desaparecer. Hay una variante progresista no troska que no votaría nunca cordobesismo, que tiene posición contra el gatillo fácil y la violencia policial, con mirada ambiental y popular”, finalizó el dirigente.