Anuncios de créditos baratos en un contexto de alta desconfianza

Fernández y Kulfas participaron del acto del día de la Industria; los ejes de las medidas pasan por financiamiento a tasas negativas para la reactivación del sector. El paquete de 60 puntos que se iba a instrumentar se va contando en grajeas. El Ministro planteó que tienen la "expectativa de que con todo este paquete de apoyo hayamos podido sostener la producción y el empleo nacional”.

“Un país sin industria es un país dependiente, sin trabajo y sin futuro en los tiempos que vivimos”, afirmó el presidente Alberto Fernández, al encabezar el acto por el Día de la Industria, donde anunció algunas medidas destinadas a impulsar el desarrollo del sector.  No fue el paquete de las 60 prometidas y el eje fue nuevamente la propuesta de créditos baratos que, sin recrear la confianza, será difícil que tengan tomadores.

Acompañado por el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo. El Presidente insistió en que “promover la producción, el trabajo y las exportaciones para que entren divisas a la Argentina, ayudar a los que invierten y trabajan, y nunca olvidar a los que peor están son las formas para que la sociedad progrese”.

Acevedo planteó que “volver a crecer es urgente, contar con una macroeconomía previsible es urgente, proyectar el desarrollo es urgente. La urgencia nos tiene que empujar al acuerdo, antes de que la falta de acuerdo nos empuje a una crisis más profunda”.

El encargado de puntear las medidas de respaldo financiero a las empresas fue el ministro de la Producción, Matías Kulfas. “Tenemos indicadores claros de que estamos mucho mejor, en niveles de producción similares a los previos a la pandemia, y con la expectativa de que con todo este paquete de apoyo hayamos podido sostener la producción y el empleo nacional”, afirmó.

Agregó que plantean “nuevos desafíos para recuperar y reactivar fuertemente la actividad económica con eje en el sector industrial, que es clave para el desarrollo económico y social, con equidad y mayor federalismo”.

La Nación otorgará una nueva línea de créditos para la reactivación productiva de pymes y otra de financiamiento para el llamado cambio estructural en todo el país, por $455.000 millones, con tasas que irán del 10% al 24% anual, para capital de trabajo y refinanciación de pasivos. El financiamiento será a largo plazo, de hasta diez años, en condiciones de fomento y con tasas por debajo de Badlar.

Por otro lado, se creará un sistema de Banca de Desarrollo para coordinar las instancias de crédito productivo, de modo de incrementar el impacto de los beneficios y potenciar la profundidad del crédito. La instancia institucional estará coordinada por el Ministerio de Desarrollo Productivo, con participación del sector financiero y no financiero, tanto público como privado.

Además, se impulsará el desarrollo de proveedores industriales y tecnológicos para que esos sectores productivos generen mayor encadenamiento a nivel local, con más agregación de valor y contenido tecnológico en sus proyectos. El programa contará con un apoyo de $1.400 millones para quienes aspiren a ser proveedores en sectores de alto impulso como petróleo, gas, minería, automotriz, e industria ferroviaria y naval.

A través de ese mecanismo, las pymes recibirán Aportes no Reembolsables (ANR) por parte del Ministerio de Desarrollo Productivo por hasta el 70% del proyecto, o la bonificación de hasta 10 puntos de tasa en el caso de empresas que inviertan en bienes de capital, certificaciones o desarrollo de productos.

Como parte de las medidas anunciadas, se creará un plan de transformación digital para pymes y la plataforma industrial Argentina 4.0, que buscarán promover la inclusión de paradigmas digitales, a partir de la creación de centros tecnológicos, la formación y capacitación en tecnologías, la asistencia a empresas para el diagnóstico e identificación de proyectos, y la creación de incentivos fiscales y financieros. Contarán con un financiamiento de $2.500 millones a tasas bonificadas.

También se avanzará en el programa nacional para el Desarrollo de Parques Industriales y Tecnológicos, por más de $3.000 millones en aportes y financiamiento para el desarrollo de ese sector en todo el país; promoverá la “inversión productiva federal, el ordenamiento territorial, y las prácticas asociativas entre empresas, además de la generación de empleo local”. Su objetivo será ofrecer apoyo a 48 parques, y desarrollar 300 nuevos espacios en el período 2020-2023.