Municipios recuperan (relativa) autonomía frente al COE

Si bien a partir de las “recomendaciones” que hacen los sanitaristas, los intendentes pueden decidir si acatan o no, la realidad es que aún no tienen potestad para habilitar por fuera de lo que está protocolizado. Por ejemplo, los jardines maternales.

Yanina Soria
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coe-ledesma“En función de la realidad de la pandemia en cada ciudad, hemos decidido que sean los intendentes quienes tengan la responsabilidad de tomar las medidas que se apliquen para reducir la movilidad. Ellos conocen la realidad de sus pueblos”, dijo el gobernador Juan Schiaretti en la última aparición pública de esta semana.

El mandatario provincial les envió un mensaje político a los 427 intendentes de Córdoba frente al dispar acatamiento que generan las -ahora- sugerencias que emite el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) central, a partir del cambio de criterio.

Tal como lo anticipó la semana pasada Alfil, la mesa interdisciplinaria que define la estrategia sanitaria de Córdoba, no baja más medidas imperativas a los municipios sino que les hace recomendaciones fundadas en criterios epidemiológicos. Y, en definitiva, quedará en cada intendente tomarlas o dejarlas asumiendo las consecuencias que puedan surgir.

Ese viraje en la forma de interactuar con los gobiernos locales responde a una mirada más política de abrir el juego, repartir la carga de responsabilidades con los jefes comunales e involucrarlos en la toma de decisión final. Sobre todo, luego de la disconformidad que muchos manifestaban tener con lo que les imponía el COE en este último tiempo.

Sólo basta recordar el caso Marcos Juárez cuyo intendente, el macrista Pedro Dellarossa, terminó imputado por autorizar antes que el COE el funcionamiento del comercio. Antes, había sucedido lo mismo con el peronista Fabián Fracioni de Leones.

Lo cierto es que ahora, con este cambio, los intendentes recuperan centralidad, pero siguen moviéndose con relativa autonomía. Es que pueden o no adherir a lo que les aconseja el COE, pero siguen sin poder avanzar más allá de lo que ya está protocolizado. Es decir, no pueden otorgar nuevas habilitaciones por su cuenta, por ejemplo, si quisieran autorizar el funcionamiento de los jardines maternales, un rubro que la Provincia aún liberó, no tienen esa facultad.

De cualquier modo, la muestra más acaba de las diferencias de criterios con el COE, es lo que ocurrió esta semana.

Como adelantó este medio, el domingo a la noche, los municipios más grandes con cordón sanitario estricto recibieron una sugerencia para aplicar “fase 1” entre las 19 y las 6 horas en sus localidades. La idea era mantener abiertos en esa franja horaria sólo los servicios esenciales para disminuir la circulación y achicar el margen de contagios, a partir de las juntadas en bares o restaurantes durante la noche.

Sin embargo, en ese lote de ciudades notificadas, sólo dos hicieron lugar. Río Cuarto, cuyo intendente Juan Manuel Llamosas ya había implementado días antes algo parecido a raíz de un rebrote, y la ciudad de Embalse.

En Carlos Paz, el vecinalista Daniel Gómez Gesteira, rechazó la sugerencia de cerrar comercios no prioritarios entre las 19 y las 6, al igual que Río Tercero. El radical Marcos Ferrer dijo que la realidad sanitaria de su ciudad no lo amerita y que existen criterios, como el de la duplicación de casos, “que son discutibles”. Y agregó un argumento que se repite en cada uno de los rechazos que se escucharon esta semana: la cuestión económica.

Los intendentes coinciden que les resulta prácticamente insostenible frente a sus vecinos anunciar nuevas restricciones que afecten a sectores castigados por la cuarentena.

De igual manera, los municipios de Jesús María, Sinsacate y Colonia Caroya anunciaron en conferencia de prensa conjunta que mantendrán el esquema de habilitaciones tal cual rige ahora.

En Alta Gracia, Marcos Torres, optó por tomarse dos días para evaluar las condiciones epidemiológicas en la ciudad antes de implementar la medida que le propuso el COE.

Otras localidades como Marcos Juárez que recibieron otro tipo de recomendación, tampoco las tomaron. Allí, a Dellarossa el COE le sugirió cerrar natatorios, gimnasios y centros de estéticas frente a la situación epidemiológica de la ciudad, pero el intendente decidió seguir tal cuál está.

Políticamente, en la Provincia consideran acertado el cambio de criterio en la aplicación de nuevas medidas y así lo dejó en claro el propio Schiaretti. Eso sí, el COE sigue monitoreando de cerca lo que ocurre en cada localidad para evitar rebrotes que puedan terminando engrosando el número total de casos.