La Junta Electoral pone en incógnita la tercera campaña

Todo el arco opositor y hasta el propio intendente están a favor de la postergación de los comicios para el 29 de noviembre. Pero la Junta Electoral Municipal macera su decisión y supedita la medida a la evolución de casos de covid-19.

Por Guillermo Geremía
[email protected]

Juan Manuel Llamosas

Como en una novela de suspenso, en el proceso electoral riocuartense cada día que pasa es una página que alimenta la sospecha de quién es el asesino, pero a la vez da indicios que despistan y hacen posar la mirada en otro sospechoso. Cuando todo parecía determinado a que las elecciones no se iban a realizar el próximo 27 de setiembre, el secretario de la Junta Electoral Municipal (JEM) alimentó la trama de una situación aún hoy indefinible. “Tenemos que esperar el momento oportuno para tomar una decisión; este es un procesos electoral que tiene excepciones que en otros procesos no se han analizado y son las cuestiones de salud”, aseguró el abogado Fernando Pérez.

Como adelantó Alfil Río Cuarto en la edición de ayer, el órgano electoral puso el freno a una decisión que pareció precipitarse tras acelerarse la curva de contagios de covid-19 a 50 casos por día. La presentación formal realizada por Gabriel Abrile para que se postergue el proceso electoral –la única oficialmente realizada ante la JEM- y el posterior giro en la posición del Intendente Llamosas, que pasó de defender los protocolos para ir a votar en la pandemia a opinar que no estaban dadas las condiciones para hacerlo, dieron la señal política que el 27/9 ya fue y que ahora comenzaba la tercera etapa electoral rumbo al 29/11. Pero los jueces electorales –tres ex magistrados de la justicia provincial- que se sintieron ninguneados por el Intendente cuando en marzo suspendió las elecciones, ahora decidieron poner en el freezer por unos días tantas especulaciones electorales políticas en marcha.

“Estamos en una situación totalmente distinta que en marzo. La pandemia no había impactado en el proceso porque éste no contemplaba ningún aspecto sanitario. Teníamos menos establecimientos escolares, no había protocolo sanitario”, aclaró el Secretario de la Junta y alimentó con una cuota de incertidumbre la decisión que tomaran los organizadores del proceso de votación. Pese al nuevo posicionamiento público de Llamosas realizado a título personal, en el oficialismo trabajan en paralelo en dos estrategias. Por un lado, un sector cree que la Junta no va a resolver el viernes la suspensión sino que esperará unos días dando continuidad a la organización de los comicios. Por el otro, ya empezaron a trazar los ejes del tercer capítulo de una campaña electoral que está siendo una cada vez más pesada mochila para los actores de la política riocuartense.

En el entorno del intendente trabajan en tándem dos grupos que lo asesoran con estrategias diferentes. Las palomas apuestan a que hay que seguir bregando por que la elección se realice en la primera semana de la primavera. Entre ellos anida la idea de que los jueces electorales están cada vez más impermeables a las idas y vueltas de la política y que los están usando unos y otros como variable de una pulseada que tienen que soportar en silencio. Para quienes están en esta vereda piensan que a la Junta le queda una “bala de plata” para no hacer caer las elecciones que están a 35 días. Esa bala se alimenta de tres vectores diferentes.  Lo que informe el COE Central en el nuevo pedido cursado por la Junta; lo que respondan los responsables del COE Regional cuando asistan a la reunión del viernes; y, sobre todo, la evolución de los contagiados en la ciudad. Para esto último la estadística acumulada de una semana no es suficiente sino que hay que esperar los datos de al menos dos semanas.

En el otro grupo de influyentes, los halcones,  ya se trabaja en la estrategia de la tercera etapa de las elecciones municipales que nos depositarán en las urnas del 29 de noviembre. Para estos, la elección de setiembre ya es cosa del pasado y hay que empezar “peinarse” para la nueva fotografía. En este período que se viene, con la pandemia sin dar tregua, será necesario proponer nuevos ejes de campaña. Para eso ya se contactaron con consultores de primera línea para que sumen expertise electoral a la estructuración de un discurso que en las últimas semanas ha tenido algunas inconsistencias. El esfuerzo de recursos materiales y de campaña se concentrará en los asuntos sanitarios y en el objetivo de mantener debajo de los dos dígitos la cifra diaria de contagios de coronavirus en Río Cuarto.

“Creo que el intendente municipal estaba hasta ayer al mediodía teniendo una mirada absolutamente electoralista. Lo único en lo que piensa es como mantenerse en el poder”, aseguró en declaraciones radiales Carlos Ordoñez,  presidente del bloque de Cambiemos en el Concejo Deliberante. El golpe de timón en la postura de Llamosas, sobre la inconveniencia ahora de ir a las urnas,  fue aprovechado por la oposición para desgastarlo. Si las elecciones se postergan, el candidato de la primera minoría intentará capitalizar políticamente la decisión para la nueva etapa de la campaña.

“Debemos discutir si hubo coherencia en lo que vino manifestando el intendente, que es parte del COE. Parece que hubiese pasado hace muchísimo tiempo cuando el COE anunciaba un caso positivo el viernes y el sábado era negativo. La Provincia anunciaba casos en la ciudad de Río Cuarto y decían que era un error de tipeo”, expresó Ordoñez que también es candidato a renovar la banca por la alianza UCR/Pro. En estos argumentos puede comenzar a inferirse por dónde van a venir los cuestionamientos en los noventa días que nos separaran hasta las nuevas urnas de noviembre. “Cuando decían que se hacían controles y uno iba a la ruta y no se hacían,  (Carlos) Pepe hacía anuncios en una línea contraria a (Marcelo) Ferrario. La gente reclama hasta por estos días solicitando resultados rápidos a los tests o testeos de contactos estrechos de quienes están a cargo de esta situación sanitaria y no dan respuesta”, aseguró el edil de extracción radical.

La pelota está ahora en la cancha de la Junta Electoral que, paradójicamente, también es el árbitro del encuentro. Todo hace suponer que con una mayoritaria oposición a diferir para noviembre el proceso electoral, la postergación del partido es inminente. Aunque, luego de revisar el VAR, pueda obligar a los jugadores a volver a la cancha incluso contradiciendo al dueño de la pelota, el propio Llamosas. “El Intendente además de intendente es candidato con lo cual está en su doble carácter de opinar como uno u otro. Llamosas dejó en claro que su opinión era una pero la junta es quien va a decidir”, dejó en claro el secretario de la JEM. Así son las cosas.