Números de contagios que enfrentan a los COE

La polémica por la información de la cantidad de casos de COVID-19 en Río Cuarto hizo que la Municipalidad decidiera dejar de informar con datos propios. El COE Central será el único responsable de hacerlo, siendo que ha demostrado desapego por el rigor estadístico. Llamosas se pone al frente de las acciones sanitarias pero decide no desgastarse en inconsistencias numéricas.

Por Guillermo Geremía
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Marcelo Ferrario y su par provincial Diego Cardozo.

“En los números se encuentra la explicación a todos los misterios”, la sentencia de Leonardo Da Vinci ha sido refutada el fin de semana que pasó por la entropía estadística provocada por los desencuentros informativos entre la Municipalidad de Río Cuarto y el COE Central de Córdoba. Cuando más se necesitaba tener certezas de lo que estaba sucediendo con la multiplicación de contagios de covid-19 en la ciudad, se profundizaron los desencuentros comunicacionales entre los partes oficiales emitidos desde la capital provincial y el informe diario ofrecido por el Palacio de Mójica.

Estas idas y vueltas no fueron las primeras pero se registraron justo cuando una sociedad sensibilizada puso la atención en las estadísticas que durante estos tres días marcaron el nivel de preocupación, no sólo por la cantidad de contagiados sino porque, además, dos personas murieron en el Nuevo Hospital San Antonio de Padua. No eran de Río Cuarto sino de Vicuña Mackenna pero el retorno de la irremediable muerte al sur de Córdoba le puso una cuota adicional de dramatismo a la coyuntura de la agobiante pandemia.

La Municipalidad optó por suministrar información propia a partir del trabajo del COE Regional en contacto con su par en Córdoba. Ese paso adelante perseguía el objetivo de actualizar los casos para desterrar la idea de que se estaba ocultando la verdadera evolución de la cantidad de contagiados. El sábado 15 de agosto cuando se registró la mayor cantidad de testeos positivos en la ciudad se informó que eran 44 los nuevos portadores de covid-19. La Municipalidad informó a media tarde la mala nueva. A primeras horas de la noche el informe diario de la situación en la provincia adjudicaba a Río Cuarto solamente 8 casos. La explicación dada fue que Córdoba realizó el corte para informar algunas horas antes. Era de esperar entonces que el domingo los casos no informados el día anterior por el COE Central fueran incorporados.

Así ocurrió, pero fue peor la aclaración que el desfasaje de la víspera. En el nuevo parte el informe provincial comunicó que en Río Cuarto se habían registrado 49 casos que sumados a los 8 del sábado determinaban 57 contagiados en dos días. Mientras que minutos después la Municipalidad comunicaba que el domingo habían registrado 2 casos solamente. Estos sumados a los 44 del día anterior acumulaban 46 durante el fin de semana. Una diferencia de 11 casos entre una fuente informativa y la otra. Desde el entorno de Llamosas se argumentó que esa diferencia se corregía cuando se sumaban el total de casos durante el desarrollo completo de la pandemia. Pero las estadísticas tampoco fueron gemelas en ese número. La Municipalidad anunciaba 109 casos totales y la provincia 115. Un pernicioso estrés de ábaco para ser solemnes en la calificación.

El aquelarre numérico hizo sombra a los anuncios del sábado por la mañana cuando el Ministro de Salud, Diego Cardozo, empoderó al Intendente como referente del COE Regional al anunciar el Plan de Acción Sanitario frente a la pandemia, que incluye prevención (400 hisopados diarios), diagnóstico (acuerdo con la UNRC), tratamiento (sumar al área de salud mental para internación) y seguimiento (incorporación del sistema de georeferenciación). En las conversaciones entre el Intendente y el Ministro hubo reproches por el manejo de la información y según asegura una fuente cercana a Llamosas, el funcionario de Schiaretti admitió que hubo errores en la comunicación producto del desborde por la demanda de respuestas que padece el COE Central. Las inconsistencias del fin de semana todavía no habían sucedido pero se analizaron situaciones anteriores con positivos que no fueron tales y negativos que fueron incorporados a la lista de Río Cuarto sin informar a las autoridades locales siendo que posteriormente los análisis realizados los hicieron descartar como contagiados.

En el Pasaje de la Concepción no lo van a admitir porque implicaría entrar en cortocircuito con Córdoba a 40 días de las elecciones. Por la bajo aseguran que el COE capitalino incorporó a Río Cuarto más casos que los que verdaderamente tiene porque sumó los positivos de habitantes de localidades de la región que vinieron a la ciudad a hacerse los hisopados porque en sus respectivos pueblos no tienen el recurso sanitario para hacer el testeo. El paso cambiado entre los hombres de Llamosas y la nave central sanitaria de Schiaretti terminó por hacer crisis durante el fin de semana largo.

“Con el fin de organizar la comunicación de los casos positivos de COVID-19 confirmados en la ciudad, desde el día de hoy (por ayer) la información será centralizada y difundida por el Ministerio de Salud de la provincia de Córdoba en su informe diario”, fue la definición enviada a los periodistas por el área de prensa de la Municipalidad. “Fue un error involucrarse en la estadística si en Córdoba Llaryora no maneja ningún número de casos”, admitieron en el grupo de asesores del Intendente. Decidieron cederle la vocería definitivamente a Córdoba siendo que el COE central ha demostrado no tener un riguroso compromiso con el suministro de los datos.

Por su parte Llamosas optó por alejarse lo más rápidamente posible de la controversia estadística y focalizarse en el doble rol de Intendente y a la vez candidato. Antes de participar en el acto por el 170 aniversario del fallecimiento del libertador José de San Martín encabezó un encuentro con las autoridades del COE Regional Río Cuarto y de la UNRC en el Centro Cívico de Río Cuarto para avanzar con la materialización del laboratorio de análisis en el campus universitario, una medida clave de prevención sanitaria inexplicablemente demorada por las autoridades sanitarias provinciales.

Podría relativizarse la importancia de la información diaria respecto de los casos de contagios positivos en Río Cuarto si se razona desde la lógica que sabiéndolo no se evita o reproduce su existencia, mientras que la autoridades sanitarias actúen en consecuencia. Sucede que la manera que se relata los acontecimientos también es forma constituyente de la creación de sentido sobre la que debe apelarse a la disciplina de una sociedad fatigada por tanto tiempo de pandemia.

La confusión numérica entre dos fuentes que debieran estar en plena sintonía, no hace más que alimentar las dudas y especulaciones en propios y extraños. Situación que se paga no solamente con costo político sino también puede traducirse en votos ante la cercanía de las urnas. Y además detrás de los números hay enfermos y preocupación de las familias, amigos y compañeros de trabajo, lo que el eufemismo sanitario llama “contactos estrechos”. Como define el escritor y artista alemán Gunter Grass “en estadística, lo que desaparece detrás de los números es la muerte”. Así son las cosas.