El campus como laboratorio central para el covid-19

La tecnología disponible en la Universidad de Río Cuarto permitiría realizar un centenar de análisis de covid-19 cada 24 horas. Clínicas y sanatorios le pidieron al COE Regional que aceleren los trámites para aprovechar ese potencial científico al alcance de la mano. Con los claustros prácticamente paralizados en actividades presenciales por motivo de la pandemia, esta instancia puede ser reivindicatoria de rol de la universidad pública y el desarrollo de su ciencia aplicada.

Por Guillermo Geremía
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Hace dos años el equipo fue incorporado a la tecnología que tiene la Facultad de Ciencias Exactas  para desarrollar sus investigaciones. Es de alto costo y fue incorporado al patrimonio académico para desarrollar investigaciones en sintonía con los avances científicos en la materia. Recién 5 meses después de declarada la pandemia se está a punto de empezar a utilizar para realizar en 24 horas testeos de determinación o descarte de contagiados de coronavirus. “Tenemos equipos específicos que son necesarios para realizar la técnica que PCR real time, que es la de diagnóstico del covid a partir de los hisopados”, explica Marisa Rovera, decana de la facultad. Esa técnica se realiza actualmente en el laboratorio central de la Provincia que está desbordado por la demanda.

Las expectativas de la comunidad en general y en particular del sistema sanitario han sido depositadas para que cuanto antes se puedan realizar los análisis de casos sospechosos en el campus ubicado en la localidad de Las Higueras. La aceleración de la curva de contagios puso a esta oferta de la universidad en la lupa de la mesa estratégica del COE Central en un escenario donde aparecen focos de covid en buena parte de las localidades del territorio cordobés.

La tarea se materializará de manera conjunta con el Hospital San Antonio de Padua, en donde primero se realizará la toma de las  muestras a través de los hisopados y la inactivación del virus a través de la extracción del material genético, para luego ser remitida al campus de la universidad, en donde se someterá a  la última etapa de amplificación del material genético probatorio de si una persona está o no contagiada de covid-19.

La logística operativa que comenzaría en el centro asistencial público y terminaría en el laboratorio de la facultad con el reporte con los resultados, estaría disponible dentro de las 24 horas. La tecnología que ofrece la universidad tiene una capacidad de procesar 96 muestras con un turno de 5 profesionales microbiólogos avocados a realizar el trabajo. Si se requiriese duplicar el trabajo es menester ajustar la disponibilidad del recurso técnico y además capacitar a más investigadores para que se sumen al trabajo de análisis.

La asociación de empresas sanatoriales de Río Cuartro ha planteado al COE Regional la demanda de que con la mayor celeridad se disponga que en la universidad se hagan los análisis porque los estudios solicitados al laboratorio central no sólo demoran la acción sanitaria sobre los casos sospechosos sino que están atestando de supuestos contagiados a los centros asistenciales. Los contratos de comodato están a la firma del gobierno provincial. Una vez rubricados es necesaria la capacitación de los investigadores de la universidad local para que puedan realizar su tarea.

Esta posibilidad de que la ciencia aplicada sea utilizada rápidamente en beneficio de prevenir el crecimiento de la pandemia en el sur de Córdoba, llega en el momento en que la universidad ha decidido anular la posibilidad de actividad presencial en el campus ubicado a 8 km. del centro de Río Cuarto. Ya funciona en la universidad una sala de aislamientos que está siendo utilizada para alojar a quienes son detectados como supuestos portadores del virus hasta tanto se conozcan los hisopados.

Transportistas que son demorados y a quienes se les realizan la extracción de muestras esperan en instalaciones acondicionadas de la universidad el resultado de los mismos antes de seguir viaje o ser sometidos a una cuarentena.  No hay en los laboratorios de estudio e investigación del predio ningún ámbito de trabajo donde la profilaxis sea tal como para trabajar con materiales con virus que no estén desactivados. De allí la necesidad de que el material genético llegue con esa condición al campus luego de ser extraído en el Nuevo Hospital San Antonio de Padua.

El pronóstico más optimista es que en diez días o a más tardar cuando comience setiembre, empiece a ser la UNRC el laboratorio central de la capital alterna. Siempre y cuando la burocracia administrativa comprenda que los tiempos históricos de las decisiones no son aplicables a una situación de pandemia.  El Gobierno Nacional había pedido a todas las universidades nacionales que dispusieran de sus recursos humanos, técnicos e instalaciones para ayudar en todo lo que pudieran con la emergencia sanitaria. El rectorado de nuestra casa de altos estudios hace un mes que le comunicó al COE Central la disponibilidad de la tecnología necesaria para hacer análisis en 24 horas. Pasadas cuatro semanas todavía no se ha puesto en marcha el convenio.

Si bien se necesitan solamente 5 personas para realizar la tarea ya se han anotado más de un centenar como colaboradores voluntarios del proyecto, incluso gente de otras facultades. La semana universitaria tuvo una secuencia de decisiones contrastantes. Desde la aprobación de protocolos para realizar tareas presenciales, la posterior decisión de las autoridades de prácticamente vaciar el campus de gente volviendo a la fase inicial de restricciones por temor a promover contagios y ahora la expectativa de que las instalaciones se transformen en un centro vital para la determinación de si hay o no cada vez más casos de COVID-19.

El ámbito universitario está atravesado por una polémica ante la demanda de los estudiantes de exámenes presenciales para aquellos que están a punto de recibirse y no pueden rendir de manera virtual por la especificidad de las prácticas de las carreras que cursan. Desde el rectorado dan por descartado que en agosto y setiembre puede desarrollarse alguna actividad presencial en la universidad. Dudan que este año vuelvan los claustros a caminar los senderos del ámbito académico.

Camino a cumplir los 40 años, la Universidad Nacional de Río Cuarto todavía no pudo cerrar las heridas de las explosiones de la planta piloto que provocaron el fallecimiento de seis integrantes de un equipo de investigación. Esa ciencia aplicada tenía como beneficiaria a una empresa privada que iba a usufructuar con el resultado del trabajo de recursos humanos de una universidad pública. De materializarse ahora la posibilidad de realizar los análisis  rápidos de covid-19, tal vez se transformen en un paso de reconciliación definitiva con una sociedad que nunca dejó de mirar con recelo a las algunas prácticas del campus universitario. Así son las cosas.