Retroceder no es viable; ¿sostener el 27/9?

Más de 30 casos de Coronavirus, 11 de ellos en un solo día, y algunos sectores comienzan a plantear la alternativa de implementar una cuarentena estricta. Desde el COE consideran que no se puede volver atrás debido al impacto económico y social que generaría.

Por Gabriel Marclé

La región se puso a tono con la epidemia a nivel provincial. Córdoba es uno de los sectores más complicados del país en materia de contagios y muertes por día. Río Cuarto empezó a cursar el crecimiento de la curva, llegando a triplicar en poco más de una semana el total de casos que se tenía en los primeros cuatro meses de la pandemia. Los 11 casos de ayer pusieron aún más preocupación a un escenario de por sí complicado.

Desde el “botón rojo” del presidente Alberto Fernández al “no queremos retroceder” del intendente Juan Manuel Llamosas, algunos sectores interpretaron que se estaba preparando el terreno para un anunciar un retroceso en la fase de cuarentena. Se venía un aumento en la preocupación del Estado, más después de la prohibición de reuniones sociales, pero la cantidad de casos que se registraron en los últimos días obligaban a considerar la posibilidad de volver a la cuarentena estricta que daría marcha atrás con las flexibilizaciones.

A esta altura de la crisis, podría decirse que ningún sector se muestra a favor de un retroceso de fase. “Lo hecho, hecho está. No se puede reactivar la economía volviendo a cerra todo. No nos vamos a poder recuperar del golpe”, analizó un representante del comercio local. A pesar de la crisis económica, la vuelta al trabajo y la producción ayudo a reducir el efecto devastador del parate, aunque la gran mayoría resultó perjudicada. Los “sobrevivientes” de la catástrofe económica no quieren saber nada con la pandemia estricta y reconocen que, a pesar de las versiones que circulan, ya no puede darse marcha atrás.

Pero una cosa es escuchar a quienes emiten su opinión al respecto guiados por la preocupación y la necesidad de producir. Otra muy diferente es la postura de los especialistas sanitarios, de gran influencia en las medidas que toma el Estado. En Córdoba, el COE Central tuvo un rol crucial en la flexibilización y reactivación del poder productivo. Ni hablar a nivel país, donde se ha llegado a hablar de un “Gobierno de infectólogos”.

A veces denostados por priorizar lo sanitario antes que lo económico, los especialistas en la materia se adaptaron al “juego” e incorporaron a sus definiciones elementos propios de la visión macro. Es decir, se habla del costado sanitario de la pandemia, pero no se deja de lado las cuestiones sociales, económicas y políticas.

Por esta razón, no sorprende que los infectólogos que asesoran al COE provincial se refieran al tema de la “vuelta de fase” con argumentos globales y que prestan atención a los múltiples sectores involucrados. Fue Lucas Estefanini, médico infectólogo e integrante del COE Regional Río Cuarto, quien echó luz respecto al posicionamiento de los especialistas en salud sobre la posibilidad de reiniciar la fase 1 de la cuarentena.

“Hasta que no tengamos vacuna tenemos que aprender a vivir con el virus. Creo que una cuarentena estricta no tiene sentido. Se pueden tomar decisiones particulares, pero una cuarentena obligatoria no es viable, desde lo social y lo económico”, opinó Stefanini durante la entrevista que dio en Así Son las Cosas, programa radial de FM Gospel.

Estas declaraciones pueden llegar como respuesta a los cuestionamientos de quienes, desde la política o el sector empresario, menosprecian el análisis de los especialistas en salud. La “palabra autorizada” fue rebajada de nivel cuando se comenzó a pensar más en los billetes que en las vidas salvadas. Sin embargo, Stefanini termina reconociendo que la rueda no puede volver a frenarse, que debe seguir en marcha. Eso sí, con todos los cuidados necesarios.

“Tenemos que insistir con las medidas como uso del barbijo, todos los protocolos y controlar muchísimo las actividades flexibilizadas”, indicó el infectólogo, un pedido sencillo que marca la diferencia entre una zona de circulación controlada y una región de brotes infecciosos.

Elecciones

Las acciones del Ejecutivo municipal están lejos de considerar un retorno a Fase 1. Podría decirse que hay preocupación por la aparición de casos, pero se encuentran trabajando fuerte en la prevención y el cuidado que permita reducir el número de casos que se vendrán. Cabe recordar que la ciudad afrontó, casi de forma consecutiva, dos jornadas con cuatro contagios al día, números que hasta hace un mes atrás -o menos- eran impensados.

La contención del virus también se concentra en reducir los riesgos del proceso electoral de septiembre. Más allá de la posibilidad de postergarlo a noviembre, el ritmo con el que crecen los casos generaría un escenario de pesadilla para la Municipalidad. En términos de gestión de crisis, se lo cuestionaría por la forma en la que “permitió” que el virus se extienda. En términos electorales, más pasa el tiempo y menos son los afectos recibidos.

En ese sentido, el infectólogo Lucas Stefanini fue consultado por los efectos de ir a las urnas en un contexto similar al actual. “Las elecciones pueden tener un riesgo alto para la población de la ciudad si el virus está en un numero alto entre los vecinos”, advirtió el integrante del COE, quien aclaró que “hay que ver el contexto en ese momento”.

Más allá de las alertas, el especialista aseveró que “de ser pocos los contagios, creo que las elecciones si se pueden realizar con cierta normalidad”. Las palabras del infectólogo, de gran influencia dentro del COE Regional, generó una buena reacción dentro del oficialismo, que anda necesitando algún impulso que le permita salir a flote entre tantas críticas.

La campaña oficialista se acerca al campo

Llamosas recibió un espaldarazo de la Provincia y se acerca al sector agropecuario con obras e incentivos. Una más de la campaña.

Ni el aumento record del número de contagios en la ciudad impide que la campaña oficialista siga su curso. En la mañana de ayer, el intendente Juan Manuel Llamosas mantuvo una videoconferencia con el gobernador Juan Schiaretti para llevar a cabo el anuncio de obras y aportes que apuntan al beneficio del sector productivo agropecuario.

Llamosas esquivó los micrófonos que demandaban respuestas sobre el escenario epidemiológico. “Si tenemos algo para comunicar, convocaremos a conferencia de prensa”, respondió un funcionario municipal. El objetivo de la convocatoria en el Cívico era conquistar al sector agropecuario, no para seguir alimentando la agenda Covid.

Primero, los mandatarios llevaron a cabo la firma del contrato por una obra vial. Se trata del mejoramiento de un tramo del camino rural que une la ruta nacional 8 con la planta Bio 4, trabajo que costará 32 millones de pesos.

“No tengamos dudas que será esta fuerza productiva que va a poner a Río Cuarto como la primera ciudad que va salir adelante en la pospandemia”, manifestó el intendente municipal tras la firma del convenio.

Más adelante, acompañado del ministro Sergio Busso, el intendente entregó $1.8 millones de pesos a productores agropecuarios de la ciudad, en el marco del Programa Provincial de Buenas Prácticas Agropecuarias.

Llamosas se llevó buenas sensaciones del Centro Cívico. Se olvidó por unos minutos de la crisis sanitaria para continuar apuntalando la estrategia electoral, en una campaña que sigue su marcha. El campo resulta un factor fundamental para cualquier proyecto político de la región y era necesario cortejarlos de alguna manera.