El viejo rito del televisor

Con la seguridad que le otorgan las cifras del rating, Telefé estrenó en mayo “Jesús”, un culebrón brasileño basado en la historia bíblica, que se hizo cargo del estratégico horario de las 22 y que lidera esa franja, con una notable ventaja sobre el “Cantando” que va por El Trece.

Por J.C. Maraddón

Desde casi el arranque de la cuarentena, cuando ya se vio que la producción de contenidos en la TV abierta iba a verse muy dificultada por las precauciones para evitar el contagio, los canales comenzaron a diseñar estrategias de supervivencia. Y, ante la evidencia de que se les acababan los capítulos grabados de las tiras de ficción y no había posibilidad de rodar episodios nuevos, echaron mano al material de archivo, que es poco menos que infinito y que, en el pasado, ha dado sobradas muestras de que no sólo sirve para rellenar, sino que además puede llegar ser muy bien recibido por el público.

Problemas legales entre Televisa y los herederos de Chespirito han privado a Telefé de saquear otra vez la inagotable fuente de “El Chavo” que tan buenos resultados le ha sabido reportar, al igual de “Los Simpson” y “Casados con hijos”. Hemos asistido a innumerables rescates emotivos de esos programas que, contrariando las leyes del mercado, persisten en su éxito con el paso de los años y van conquistando a las nuevas generaciones, hasta lograr el milagro de que toda la familia idolatre a los mismos personajes, de cuya creación original pueden haber transcurrido ya una o varias décadas.

Pero los cinco meses de aislamiento ha obligado a verdaderas exhumaciones de productos que supieron ganarse los favores de la audiencia de un tiempo a esta parte, en una tarea casi arqueológica que se fundamenta en el “todo vale” de la lucha por liderar el rating… o por lo menos lograr que no caiga demasiado. Tal vez el público se renueva; o quizás quiere recordar lo que alguna vez lo apasionó. Lo cierto es que las telenovelas turcas y brasileñas que en determinado momento llegaron a ser las más vistas del prime time, han vuelto por sus fueros y, milagrosamente, repiten su excelente performance.

Valido de esas herramientas, Telefé se sostiene en el liderazgo de las mediciones de audiencia, más allá de que, aunque mucha gente está recluida en su casa, el encendido no creció de acuerdo a lo esperado, porque hay una gran variedad de ofertas en streaming que antes no existían. Con la seguridad que le otorgan las cifras de Ibope, el mismo canal estrenó en mayo “Jesús”, un culebrón brasileño basado en la historia bíblica, que se hizo cargo del estratégico horario de las 22 y que, además de liderar esa franja, es el programa más visto de la televisión argentina.

En una temporada televisiva atípica, lo que faltaba para completar el panorama era que volviera “Bailando por un sueño” y que Marcelo Tinelli demostrara si todavía es capaz de dar batalla. Pero el animador optó por relanzar el “Cantando” y colocar como conductores a Ángel de Brito y Laurita Fernández, en una especie de banco de pruebas para testear si se puede remontar el año. Con el mismo formato de reality show de siempre y recursos que a esta altura asoman como trillados, el ciclo de El Trece se esfuerza por remar contra la corriente.

Hasta el momento, sin embargo, el cetro de campeón que se ha calzado “Jesús” parece inamovible. Con un rating que trepa hasta los 13 puntos (una cifra que hoy, aunque parezca mentira, es altísima), la telenovela no ha visto mermado su caudal de espectadores, cuyo número supera con creces al que prefiere el “Cantando”. Quiénes son y cuál es el gusto de los que están siguiendo la programación de la televisión abierta por estos días, es el misterio que muchos querrían develar. Estos números, al menos, brindan una pauta de cómo se están comportando quienes todavía tienen el hábito de encender el televisor.