Reforma: alivio schiarettista por rechazo opositor a virtualidad

“No presencialidad, pero sí consenso”, dicen en el bloque del PJ Córdoba en Diputados en relación al debate de la reforma judicial. El oficialismo provincial cree que la iniciativa de Alberto Fernández podría no debatirse este año.

Por Bettina Marengo

El schiarettismo respira aliviado con la posibilidad de que la reforma judicial que impulsa el presidente Alberto Fernández no se trate hasta el regreso de las sesiones presenciales en el Congreso, con fecha incierta, luego de que la oposición de Juntos por el Cambio rechazara tratar este tema en forma remota, que es como se viene trabajando por el Covid 19.

A diferencia del bloque macrista, los diputados de Hacemos por Córdoba no tienen objeciones con las sesiones telemáticas, pero si la oposición no participa de las mismas, el consenso que reclaman para acompañar la iniciativa no tendría sostén. “No necesitamos presencialidad sino consenso”, indicó una fuente segura cercana al bloque de cuatro que responde al gobernador Juan Schiaretti.

Por la situación del Covid 19 en CABA, y los varios contagiados que ya hubo en Diputados, el momento del regreso a las sesiones presenciales aún no se puede determinar. Y si el oficialismo nacional no llega a un acuerdo con Juntos por el Cambio, crece la posibilidad de que el proyecto judicial pase para el 2021. Fuentes schiarettistas dan casi por hecho de que así sucederá, lo que le evitaría definir una estrategia legislativa que deje tranquila a los poderes aliados del gobernador (los empresarios del G6 y el sector rural ya hablan de una salida conjunta en contra) y no boicotee sus relaciones con la Nación. En ese sentido, en el PJ Córdoba evitan precisar si darían quórum para que el oficialismo avance con el tratamiento en Diputados. “Falta un siglo para eso”, patean hacia adelante.

En cambio, desde el Frente de Todos aseguran que se irá midiendo el pulso de las negociaciones “pero la idea es que si” se trate este año la reforma del fuero federal penal. Además, y en relación a las reticencias del schiarettismo con el proyecto de ley, aseguran que “arriba se acuerda” aunque “siempre hay una pequeña disidencia, pero acordada”.

Ayer, Alberto Fernández dijo que le parece “insólito” que la oposición no quiera tratar el proyecto de reforma judicial en el Congreso y sostuvo que esa posición forma “parte de la discusión hipócrita de la Argentina”. Además, afirmó que no tener “la menor idea” de en qué podría beneficiar la iniciativa a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

“La oposición dijo que no se va a presentar al debate por vía virtual, por lo cual espero que en algún momento den el debate, pero esta es parte de la discusión hipócrita de la Argentina”, señaló Fernández en declaraciones a la radio Futurock. En esas expresiones, como en otras anteriores, el mandatario aclaró que proyecto enviado al Congreso “por ahí es mejorable, es perfectible”, abriendo el juego a los cambios y las negociaciones políticas parlamentarias. “No soy un negado en ese sentido -puntualizó-, lo insólito es que no lo quieran tratar, porque además si alguien se beneficia con este proyecto es precisamente el Gobierno que dejó el poder porque con el proyecto yo le garantizo que nadie pueda hacer lo que ellos hicieron hasta ahora con los otros”. En el mismo sentido se manifestó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Hasta ahora, Schiaretti ha mantenido silencio sobre los cambios que propuso AF, cuya mayor incidencia será en los tribunales federales porteños de Comodoro Py. Tampoco ha dicho nada en público sobre la conformación del consejo asesor que evaluará cambios en la Corte Suprema (número de miembros, salas, acceso a esa instancia, etc.) y en el Consejo de la Magistratura. Este cuerpo tiene 90 días para emitir informes y consejos, lo que llevaría al año próximo las posibles leyes que emanen de su trabajo. En tanto, la ley en sí de reforma está en debate en el Senado, a nivel Comision, donde permanecerá como mínimo tres semanas. Según la oposición, todo el paquete, pero fundamentalmente los eventuales cambios en la Corte, apuntan a favorecer “la impunidad de Cristina”.

A tres años de dejar el gobierno de Córdoba luego de dos décadas, Schiaretti no quiere perder el cetro de gobernador anti K, que siente sería perder parte de su prestigio, frente a su electorado y al resto del peronismo nacional.

Sin embargo, en el Panal no quieren que se suspendan las sesiones ordinarias en vía virtual, cuando falta tratar el paquete de iniciativas productivas del gobierno nacional vinculadas a la pospandemia que Córdoba necesita para la reactivación. Además, sin sesiones en Diputados, el juego de la Provincia de Córdoba con la Nación pierde una carta importante.

 

Acuerdo de Seguridad

Mientras, los dos gobiernos sostienen y avanzan en acuerdos, cada uno en su laberinto de lo pandémico y lo extra pandémico. Ayer, un golpeado Ministerio de Seguridad de la Provincia, por el asesinato policial de Blas Valentin Correas y la creciente ola de delitos contra la propiedad, que golpea sobre todo a la Capital, firmó con su homólogo de la Nación un convenio marco de Cooperación Institucional para “profundizar el trabajo conjunto entre las fuerzas federales y provinciales”. “A partir de este acuerdo se constituye el Consejo Provincial de Complementación para la Seguridad Interior, a los fines de la complementación y el perfeccionamiento en el accionar en materia de seguridad en todo el territorio provincial”, expresó la cartera que conduce Alfonso Mosquera tras la firma con su par nacional Sabina Frederic.