Guerra y geografía al sur del Virreinato (Primera Parte)

Un Comandante de Frontera a cargo de la región de Cuyo, además de su cruenta labor enarmas contra los pueblos indígenas, escribió una valiosa descripción del camino de Buenos Aires a Mendoza, en 1787. Leemos la sección cordobesa de esa expedición de José Francisco de Amigorena.

Por Víctor Ramés
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Detalle de la portada del escrito de 1878, con la anotación “Vino de Madrid”. Abajo, la firma de José Francisco de Amigorena.

Entre los documentos que viajaron de América a España a fines del Antiguo Régimen y que permanecieron en una sección de diversos manuscritos del Archivo General de Indias, se hallaba un registro minucioso de una exploración entre Buenos Aires y Mendoza, firmado en febrero de 1787 por un militar a cargo de la frontera mendocina. En fecha incierta dicho documento fue enviado de vuelta al Virreinato, donde una pluma anónima escribió en su portada, sencillamente: “Vino de Madrid”. Arriba se leía el título: “Descripción de los caminos, pueblos, lugares quehay desde la ciudad de Buenos Ayres a la de Mendoza, en el mismo Reyno.”

Su autor era Joseph Francisco de Amigorena quien, en tanto Comandante de Frontera, tenía a su cargo la línea de defensa contra los indígenas, y al Regimiento de Milicias de Caballería de Mendozabajo su mando. En ese carácter Amigorena intervino en los conflictos interétnicos de la frontera sur, no solo en forma defensiva, sino también enfocado en ganar terreno mediante la expulsiónde los pueblos originarios de esa tensa franja de la región cuyana.

El nombramiento de Amigorena como comandante del fuerte de San Carlos y encargado del ramo de guerra, no fue una buena noticia para los pueblos originarios que luchaban por sus tierras y por su subsistencia. A partir de 1779 y hasta 1792, mientras ascendía en la carrera militar, realizó catorce cruentas expediciones en las que logró expulsar a los naturales “del Tunuyán, del Diamante, del Atuel, del Malargüe, del Río Grande, del Barrancas y del Neuquén, hasta que en 1792 obtuvo su última conquista en Nuyegaley, a 400 kilómetros al sur de Mendoza, sobre todas las tribus de pueblos originarios reunidas”, según un artículo deCarlos Campana en el diario mendocino Los Andes.

La historia, hecha siempre de diversos afluentes, también anota que Amigorena realizó numerosos acuerdos de paz con los pueblos indígenas, y que sostuvo incluso económicamente, en lo personal, a algunos de sus amigos puelches, pehuenches, odel pueblo ranquel. El militar vasco no entró con vida al siglo XIX, ya que falleció de muerte repentina en Mendoza, a finales de 1799

Su figura encarnó a la perfección la estrategia combinada en el Virreinato contra los pueblos originarios: el arte de la guerra y el ordenamiento político territorial de esa periferia hostil entre dos culturas, al que el Comandante de Fronteras, en medio de sus campañas militares,contribuyócon el escrito mencionado al comienzo, un reconocimiento palmo a palmo de la carrera de postas entre Buenos Aires y Mendoza, documento muy valioso por su detalle geográfico y sus apuntes que incluyen un censo “a ojo” de la presencia de habitantes y de sus medios de vida. En supropia letra:

“Descripción de los Caminos por donde en el día se transita desde la Ciudad de Buenos Ayres a la de Mendoza, y Relacionesacta de todos los Parages en que hay Poblacion o Casas, con las leguas de distancia de unos a otros Poblados distinción del parage donde hay Posta, Rio de buena o mala agua, Pozos, arroyos, Lagunas etc. Explicación de los Parages donde se separan y reúnen los Caminos con un computo del numero de vecinos que havita en ellos, y sus inmediaciones, quales viven de la cria de Ganados, y quales de llas Sementeras, con otras noticias que contribuyen a formar una idea cavalde el actual estado de los Países comprehendidos entre el Rio de la Plata y la Cordillera de Chile esto es de los inmediatos a los mismos Caminos que aqui se descriven.HizolaDn. Joseph Francisco de Amigorena Comandante de Frontera, y de las Armas de Partido de Cuyo, y principia desde la Villa de Lujan 14 leguas distante de Buenos Ayres.”

En el pasaje de nuestro interés, el que comprende el sur cordobés en esta exploración 1787, se pone de relieve la proximidad de un autor habituado a recorrer esos parajes, que era capaz de mencionar etapas en tales o cuales pequeños apiñamientos de ranchos, que él va demarcando incluido el registro aproximado sobre el número de viviendas y de sus habitantes. Ese tipo de apuntes es lo que marca la calidad del relato, en tanto reconstrucción de unas relaciones sociales, no solo la vista a la naturaleza o a los rostros anónimos que se ven de pasada. Respetando el estilo y la ortografía original del manuscrito (cuyo uso de las mayúsculas para determinadas palabras merecería un estudio particular) se puede entrar a una primera selección del texto, a partirdel cruce de la frontera entre Santa Fe y Córdoba:

“A la Posta de la Esquina(se pagan 8 leguas)

Ay nueve. Se encuentran en esta distancia entre siete ú ocho Ranchos en que viven 40 a 50 personas están separados á diversas distancias y todas sobre el Rio, aunque veven del agua de los Pozos de Valde que tienen en todas las casas: también hay Lagunas de agua llovediza que se conservan bastante tiempo; viven estas Gentes con mucha miseria de la Cria de sus cortas porciones de Animales. Desde Buenos Ayres hasta este parage no se halla mas leña por el Camino que la que descrivimos desde Lujan a la Cañada de la Cruz, pero de aquí para arriba todavía se van hallando algunos arbustos en las orillas del Rio pero de tan poca consideración que no puede disimular la vista nada apacible que se advierte siempre por estos parages, procedida sin duda de lo pelado de sus márgenes, y a lo alto de sus Barrancas, a que se agrega la consideración de lo perjudicial de sus aguas. Tres quartos de legua antes de llegar a la Posta se deja distante del Camino al Sur un Rancho que tiene Arbolitos. Se compone aquella de una Casita pelada, sin añadidura ni defensa la masminima, aunque tiene inmediatos ocho ó diez Arbolitos, vive en ella pobremente una viuda que se mantiene con lo que deja la Posta.

Aquí se junta este Camino con el de Carretas que viene por la India muerta, del qual haremos mención quandodescrivamos el que pasa por la Punta del Sauze: ahora se caminan juntos los dos 16 leguas que es lo que dista el Saladillo de Ruiz Diaz donde se buelben a separar.”