Adiuc reclama centralización para apuntar a Rectorado

El gremio de los docentes universitarios preferiría “liberar” a los decanos K de la presión de tomar decisiones en el contexto de la cuarentena.

El gremio de los profesores universitarios de la UNC ha lanzado una nueva campaña. Con el lema “por un segundo cuatrimestre con reglas claras”, la dirigencia de Adiuc reclama que la UNC centralice la toma de decisiones académica, en un contexto en el que las clases presenciales no volverían al menos durante lo que resta del año.

Las inacabables extensiones de los regímenes de aislamiento y distanciamiento social y la prolongación de la situación epidemiológica provocada por el coronavirus obligan a las unidades académicas de la Casa de Trejo a continuar durante un nuevo semestre con la modalidad de enseñanza virtual.

En ese marco, la conducción de Adiuc presentó cuatro reclamos a las autoridades universitarias. En primer lugar, reclaman la “centralización de las decisiones relativas a las modalidades de enseñanza y condiciones de trabajo a nivel de la UNC” y una “modalidad única de enseñanza, para garantizar las condiciones de previsibilidad que requiere el diseño de estrategias pedagógicas y la selección de contenidos adecuados a tal modalidad”.

Resulta curioso que estos planteos van en dirección contraria a la muy defendida “autonomía académica y pedagógica” que las unidades académicas de la UNC suelen esgrimir cada vez que alguien osa intervenir en algún asunto propio.

Esa defensa estaba escudada en el artículo 50 de la versión original de la ley de educación superior, que establecía que “en las universidades con más de cincuenta mil (50.000) estudiantes, el régimen de admisión, permanencia y promoción de los estudiantes será definido a nivel de cada facultad o unidad académica equivalente”. Sin embargo, dicha cláusula fue suprimida en la reforma que el kirchnerismo aprobó en los últimos meses del 2015.

A pesar de ello, la facultad de cada unidad académica para decidir sobre sus métodos de enseñanza guarda una larga tradición en la Casa de Trejo, y ha sido invocada en los últimos meses por unidades académicas como la Facultad de Artes para justificar la cancelación de los exámenes finales en muchas asignaturas, haciendo alusión a la particularidad de sus disciplinas.

Es por ello que el repentino reclamo para que la UNC sea más unitaria (y menos federal) en cuestiones académicas y pedagógicas lleva a pensar que, en realidad, su preocupación no es otra que el costo que sus decanos aliados han debido enfrentar durante el primer semestre de dictado virtual.

En las Facultades de Filosofía y Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, sus respectivas decanas debieron hacer equilibrio desde marzo entre las posturas de los profesores y sus representantes gremiales y de los estudiantes y las agrupaciones estudiantiles. El pico de dicha tensión se vivió con la decisión de no tomar exámenes finales, o sólo hacerlo en algunos casos puntuales, una medida perjudicial para miles de estudiantes.

Si la propuesta de Adiuc se materializase, los reclamos por las decisiones académicas recaerían de lleno sobre el Rectorado y su titular, Hugo Juri, sin margen de maniobra para que las disposiciones se adaptasen a la realidad disciplinar de cada Facultad y carrera. Si el Rector decidiese tomar exámenes, los profesores de algunas unidades académicas podrían declararse en huelga; si tomase la medida contraria, serían las agrupaciones estudiantiles las que podrían alzarse contra él.

Además, Adiuc reclama “convocatoria a paritaria local y constitución de la comisión de Cymat para tomar acuerdos sobre el trabajo en condiciones de virtualidad y aislamiento” y “avance en materia de condiciones de trabajo: dispensas por cuidado, accesibilidad tecnológica, compensación de gastos, derecho a desconexión digital, asignación de funciones según cargo y dedicación, limitación de la jornada laboral”.