Negrista desplazó a mestrista al frente de la Junta Electoral

Horacio Saravia es el nuevo presidente del organismo encargado de las elecciones internas

Por Alejandro Moreno

Después de varios días de preparación, la Liga Sumar ganó una nueva silla en la Casa Radical al sentar al negrista Horacio Santucho Saravia en la Presidencia de la Junta Electoral, en lugar del mestrista Ramón Ortega. La Junta Electoral es una pieza clave para las internas, y en la UCR hay una a la vista: la del 6 de diciembre, para renovar las autoridades partidarias.

Sumar es la alianza que los núcleos Morena (negrismo), Marea Radical (deloredismo), Línea Córdoba (angelocismo) y Consenso (ex mestristas), formaron para derrotar al mestrismo. Al menos, eso parece, aunque las versiones sobre insinuaciones entre Mario Negri y Ramón Mestre, y el entendimiento previo al último Congreso partidario entre el ex intendente y Rodrigo de Loredo despiertan, con justicia o no, suspicacias entre los propios socios. Alguien bromeó una vez con que es una “suma algebraica”, porque unos suman y otros restan.

De todos modos, lo que define a sus integrantes es, por ahora, el antimestrismo, categoría de la que huyen públicamente porque daña la etiqueta una definición por lo negativo.

Así no sorprende que los sumandos le hayan provocado un dolor de cabeza al mestrismo en la Junta Electoral. Este organismo, con la integración definida hace dos años, tenía mayoría mestrista (tres sobre cinco), pero uno de sus miembros abandonó el grupo Confluencia y se incorporó a Sumar, desbalanceando el acuerdo inicial.

A la Junta la forman el negrista Horacio Santucho, el deloredista Abelardo Maliandi, el ex mestrista Adrián Casati (el que cambió la relación de fuerzas), y los mestristas Ramón Ortega y Cecilia Aro.

Al ser la nueva mayoría los no mestristas, tuvieron la fuerza para decidir en sentido contrario a las pretensiones del presidente del Comité Central (el ex intendente de Córdoba) en algunos episodios de la novela por la prórroga de los mandatos y de las elecciones internas. Ahora, también, removieron a Ortega y colocaron en su lugar a Saravia (y Casati quedó como vice).

La resolución no está firmada por los dos mestristas, lo que grafica el malestar de la nueva minoría.

Los miembros no mestristas de la Junta Electoral explicaron en las consideraciones de la resolución que se trata de una “reestructuración y refuncionalización de la actual organización interna”.

Recordaron, además, que el último Congreso le asignó a la Junta las “tareas específicas de afiliación, como de las gestiones de confección del padrón definitivo” y, también, la de “establecer las instancias del proceso electivo, hasta las resoluciones de proclamación del acto eleccionario”.

Asimismo, la resolución establece que el presidente y uno de los miembros de la Junta realicen “todos los trámites y gestiones necesarias para acordar con la Justicia Electoral Federal los protocolos, formularios, sistemas a utilizar y hacer cumplir para realizar las afiliaciones, como así también los requisitos para la inscripción e incorporación al padrón electoral”.

Al sondear sobre la autoría intelectual de la operación, la respuesta es: “Fuenteovejuna, señor”. Pero es tan cierto que De Loredo suele ser activo en estos tejemanejes como que Negri es quien capitalizó el puesto con un hombre propio.

¿Qué reacción habrá desde el mestrismo? ¿Aplicarán la doctrina De Ferrari y protestarán porque Santucho es secretario del bloque Juntos por el Cambio en la Legislatura? Patricia De Ferrari es legisladora de la bancada aliancista y por eso fue quitada de la vicepresidencia 1° del Comité Central de la UCR (aunque el asunto aún está en zarandeo legal).

¿Aumentará la desconfianza de Ramón Mestre hacia Mario Negri y Rodrigo de Loredo? ¿Bastará la coartada de Negri padre sobre la independencia de su hijo Juan, el más dinámico de Morena en Sumar? ¿Se habrá agotado la armonía que permitió votar juntos a los congresales mestristas y los deloredistas y afines en el último plenario?