Para el angelocismo la interna es “inevitable”

El presidente de la Línea Córdoba, Javier Fabre, dijo que están en juego “modelos distintos de partido”

Por Alejandro Moreno

“Nosotros creemos que la falta de conducción política de las últimas décadas nos ha llevado a un círculo vicioso que desembocó en la conformación de una casta que actúa sólo para sus propios intereses”, acusó el presidente de la Línea Córdoba, Javier Fabre.
Para Fabre, la posibilidad de llegar a un acuerdo entre todos los núcleos internos que evite las elecciones internas del 6 de diciembre es imposible. “La interna es inevitable, ya que están en juego modelos distintos de partido”, sostuvo.
“El arreglo, la unidad, o el statu quo”, consideró el angelocista, garantizan la continuidad de un estilo de conducción partidaria que no evita las derrotas provinciales desde hace más de veinte años. “Por eso, para nosotros no existe como posibilidad” un acuerdo interno.
En una entrevista en el programa Realidad 20 (CPTV), Fabre descartó que disputar una interna en las urnas pueda perjudicar las chances del radicalismo, posteriormente, en las elecciones generales.
“No existe una relación causal entre la interna y la derrota permanente. Al contrario, el radicalismo hace décadas que no selecciona sus candidatos o autoridades por internas sanas y democráticas y el resultado es el que todos conocemos. La famosa unidad es el verso de las cúpulas para cambiar algo sin que nada cambie”, remarcó.
Para Fabre, “nuestro problema es otro”. “Tenemos una dirigencia –precisó- que reemplazó la vocación de servicio por la ambición vacía de ocupar espacios”. “Se cambió la dinámica de la acumulación de capital político por una de acumulación de cargos o caja”, denunció.
“Es entonces –continuó el presidente de la Línea Córdoba-cuando progresivamente nuestro partido se fue transformando en una mediocre agencia de colocación de empleos para la burocracia estatal”.
“Quiero ser tajante en esto: nosotros queremos un radicalismo que gane elecciones y gobierne la provincia. No las elecciones legislativas, no solo la Capital, ni siquiera algunos municipios, por importantes que sean. Queremos que ganar la provincia, y ése debe ser el único eje práctico que articule la intencionalidad política de nuestra estructura organizativa”, argumentó.
Luego, expresó que “el drama central de nuestro partido, en términos públicos, es ése: tenemos un gran problema subjetivo que es el narcisismo de la derrota, y a veces el verso de la derrota digna que, volviendo atrás, solo garantiza una serie de lugares rentados en el estado, pero no la construcción de poder real que nos permita llegar a nuestro objetivo”.
“En Sumar, con Juan Negri, Javier Bee Sellares, Rodrigo de Loredo y Orlando Arduh, y tantos intendentes, coincidimos en muchos aspectos. Estamos construyendo relaciones de confianza. Creo que nuestro desafío es precisamente este: cambiar la cultura interna del radicalismo, cambiar la mentalidad de los dirigentes que piensan soy yo o el abismo hacia una idea donde somos todos o no llega nadie”, expresó.