El Panal mira a Jujuy y Amba y se busca amesetar el pico

El comportamiento de la pandemia en las próximas semanas es casi el único tema de la agenda del gobierno de Córdoba. Controles y campañas de concientización para evitar un crecimiento brusco de casos.

Por Bettina Marengo

La explosión de casos en Jujuy y la situación en Buenos Aires y el Amba, con sus características y sus tasas de contagio, y con sus sistemas de salud llegando al límite, son dos escenarios pandémicos que el gobierno de Córdoba sigue de cerca.

El pico o la meseta de altura que se podría producir en los próximos 15 o 20 días en esta provincia, como en todo el país, es casi el único tema donde El Panal quiere enfocar. Ni la negociación de la deuda pública provincial, condicionada por el acuerdo nacional con los bonistas extranjeros, ni la reforma judicial que desde este martes se discutirá en el Senado, cuya posición el gobernador Juan Schiaretti estirará todo lo que pueda en blanquear, opacan la agenda Covid 19.

En el entorno del mandatario es casi el único tema del que se habla: que a partir de la semana próxima vendrá lo más complicado de la pandemia. El objetivo, como al inicio de la enfermedad, es lograr que el crecimiento no sea en pico sino en curva más leve, para no sobrecargar al sistema sanitario provincial.

Aunque los hospitales de Córdoba están lejos de llegar al límite (al cierre de esta nota, había 106 pacientes de Covid hospitalizados, de los cuales 28 tenían requerimiento de oxígeno, 9 de ellos en terapia intensiva), la decisión de las autoridades es que las internaciones sean solo para casos indispensables, en los establecimientos del Polo Sanitarios dispuestos para este fin (el San Roque y el nuevo modular, y el Rawson, para adultos, y el Hospital de Niños), más los hospitales del interior provincial. “Creemos que sí”, sostuvo una fuente del área sanitaria a la pregunta de este medio sobre si el sistema cordobés soportaría un pico de demanda.

Con la evidencia de que agosto será complicado, el miércoles pasado se habló en el COE de la necesidad de controlar más las reuniones familiares, que actualmente están autorizadas los días domingo y con hasta diez integrantes de la familia. “Sabemos que la transmisión se da y se ha dado en reuniones sociales, fuera de lo que serían las burbujas”, explicó. Más allá de lo que disponga la Nación en materia de reuniones familiares y sociales, en la Provincia, a partir de esta semana, se profundizará la cuestión punitiva, con las multas vigentes desde la semana pasada, y la campaña de toma de conciencia individual y familiar para evitar encuentros no autorizados.

En cambio, la apertura de bares y negocios no es considerado, por ahora, factor desequilibrante de contagios. Pero igual que con las reuniones familiares, se intensificarán los cuidados y masificará la información por distintos canales.

Algunos consideran que, para volver a una fase más dura de confinamiento, sería necesario un nuevo acuerdo político-sanitario del presidente Alberto Fernández con los gobernadores y la CABA: solo así la ciudadanía aceptaría recluirse nuevamente en sus hogares. Por ahora,  en la provincia seguirán rigiendo los cercos sanitarios para aislar zonas con casos.

Aunque ya estaba conversado, trajo tranquilidad el anuncio del viernes pasado del presidente Alberto Fernández, que garantizó que la Nación seguirá pagando el IFE “a todos los que lo necesiten”. Lo mismo se dijo en relación a los ATP para los trabajadores formales del sector privado. Hoy se informaría el cronograma del tercer pago.

El propio gobernador Schiaretti evita, todo lo que pueda, contactos personales, por temor a adquirir el virus, según comentan quienes lo tratan. De hecho, como informó este diario la semana pasada, gran parte de las oficinas de El Panal fueron mudadas a otros edificios, para evitar circulación de personal en la sede gubernamental.

En el medio, la tensión del COE central y el Ministerio de Salud de la Provincia con los municipios, cuyos intendentes y funcionarios se quejan por lo bajo de que se enteran tarde de los hisopados positivos en sus localidades, con lo que pierden tiempo para prevenir nuevos contagios.  “Centralismo de Epidemiologia”, afirmó un secretario del Gran Córdoba, que aseguró que los jefes comunales suelen ser informados tarde de los distintos operativos del COE en sus territorios, o que directamente “se enteran por los diarios”.