El covid-19 se come la campaña

Durante más de 110 días, el covid-19 no había ni asomado la cabeza. El viernes se rompió “la buena racha” y se cruzan los dedos para que la situación se mantenga controlada. Hace poco algunos tópicos lograron meterse en la agenda de debate pero la nueva situación sanitaria podría desterrarlos nuevamente. La fecha de elecciones hasta el momento se mantiene pero, ¿cómo se encararán los últimos 55 días de campaña en este contexto?

Por Julieta Fernández
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Un nuevo caso de covid-19 en la ciudad obliga a los dirigentes de los distintos espacios políticos a modificar o al menos repensar su estrategia a pocos días del inicio de campaña oficial. El filósofo, politólogo y docente de la UNRC, Santiago Polop, hizo alusión a los desafíos de los distintos espacios políticos en este escenario de pandemia y en una agenda en donde probablemente vuelva a primar el eje sanitario por sobre el transporte, la recolección de residuos y la deuda en dólares: “Esos elementos se mantendrán en un suspenso absoluto. Las oposiciones probablemente remarquen los errores pasados de la actual gestión y la gestión actual pondere lo hecho para que Rio Cuarto tenga un nivel escaso de circulación del virus. Pero quedarse con los méritos de lo conseguido puede pasar a ser una noticia de ayer”, asegura.

Los elementos que formaron parte de “la tricotomía del debate” antes de la pandemia (residuos, deuda y transporte urbano) se ven desplazados por la preocupación en materia sanitaria, ¿La razón? “Sin vida no hay posibilidad de nada. Que la política asuma el eje sanitario como primordial tiene que ver con la posibilidad de ponderar la vida para luego pensar en cómo ordenar el resto de la orquesta que compone la vida social. Estos elementos están supeditados a superar esta etapa”, señala Polop.

El silencio de la UCR

Según fuentes consultadas, desde Juntos por Río Cuarto trabajarían en una agenda post-pandemia y el silencio de Abrile durante el fin de semana se debería a que “no hace falta dar ningún mensaje que contamine lo que ya dicen muchos ciudadanos. No hay que politizar con algo que al gobierno le pega en la cara todos los días”. Desde la primera oposición, se limitarían a “mostrar que quien no pudo manejar la crisis sanitaria, menos lo hará en materia económica y social”. Además, durante estos menos de 2 meses de campaña (en caso de que la situación sanitaria permita que los comicios se lleven adelante en septiembre) se enfocarían en generar alianzas con sectores productivos estratégicos.

En cuanto a la comunicación del fin de semana. Hay  dirigentes opositores que le reconocerían un mejor desempeño al gobierno en comparación con los dos casos anteriores (que posteriormente fueron dados como casos negativos). Desde la primera oposición, consideraron que el intendente Juan Manuel Llamosas sería el vocero de las buenas noticias (al comunicar los 22 hisopados negativos que se dieron a conocer ayer) y que el titular del COE, Carlos Pepe, sería el “pájaro de mal agüero” al ser quien dio a conocer el caso positivo del día viernes: “Por querer cuidarlo, lo siguen mostrando como alguien que no conduce” sostiene la fuente consultada.

Apostar a otros ejes

Lucía de Carlos, candidata a intendenta por Respeto, apuesta a seguir manteniendo en eje de discusión a los temas planteados antes de la pandemia: “Se ve que faltan temas importantes o de base de los que nadie quiere hablar. Aprovechan esta situación de ralentización de debates públicos para no discutirlos. Solo en las últimas semanas se vieron debates en torno a la deuda y ahora pasarán a un segundo plano y con razón porque no es la prioridad de los vecinos ahora. Pero incluso en lo sanitario, vemos un sistema de salud muy deteriorado. Hemos señalado que hay que mejorar la atención de los dispensarios, por ejemplo. Pero no hemos sido escuchados. El oficialismo se esconde en ese debate de no posicionarse porque todo lo que ellos hagan puede ser atacado”, considera la abogada.

Ante la posibilidad de que las elecciones no puedan concretarse a fines de septiembre, De Carlos afirma: “Las campañas muy largas suelen desgastar a las figuras mejores posicionadas, por eso el silencio del oficialismo ante ciertos temas”. En este sentido, Santiago Polop advierte: “Me parece que en este terciar entre las principales fuerzas políticas de la ciudad que son fundamentalmente el PJ y Juntos por Río Cuarto pueden ir perdiendo en el camino. El oficialismo, por el propio desgaste y la primera oposición por no haber podido demostrar capacidades reales de proponer. Los espacios que vengan después podrían verse beneficiados en esta situación.

El día después de la pandemia

La campaña electoral se ha hecho más larga de lo que cualquier vecino hubiera esperado. Los ejes “clásicos” que atraviesan los debates cada cuatro años aparecen y desaparecen cada tanto y se ven desterrados por la situación sanitaria que siempre acapara el reflector. Lo cierto es que no nos encontramos en el mismo lugar que en marzo y después de cinco meses desde el inicio de la pandemia, las propuestas no debieran enfocarse únicamente en quien podría o no controlar la mejor la circulación del virus en la ciudad sino más bien en lo que venga después: “Se puede comenzar a pensar y proyectar en el marco de una post-pandemia. Debiera trabajarse en una agenda propositiva que trate de revertir el estado de depresión económica que resulte de la pandemia, por ejemplo”.

Ahora bien, ¿A qué responde la atribución de culpas al Municipio ante el regreso del covid-19 a la ciudad? ¿El “mérito” de no haber tenido casos en la ciudad durante más de 100 días debiera jugar en la discusión? Según el politólogo: “Siempre se tiende a medir todo en términos binarios. El triunfalismo es un error y suponer cualquier accidente o ineficiencia como un fracaso absoluto también es un error. Lo del viernes no atestigua un fracaso como tal para un gobierno pero sí quizás como ciudadanía. La pandemia nos enfrenta a un dilema ético para el cual la ciudadanía lamentablemente no está preparada porque estamos en una sociedad que se rige por egoismos individuales”.

En una situación de emergencia sanitaria, ¿Cuándo “traspasarían los límites” aquellos que aspiran a gobernar la ciudad? Según Polop, el uso alevoso de emociones sería dicho límite: “Creo que cuando se hace un uso desmedido de las emociones de los sujetos se pasa de la línea. Cuando, por ejemplo, algunos espacios acusan al gobierno local o al nacional de violar o atacar sus libertades individuales. Se vio en el debate en la UNRC a mediados de marzo cuando (Gabriel) Abrile dijo que le habían confirmado que había un caso de coronavirus en el Hospital y luego fue desmentido. La manipulación de una situación angustiante debe ser rechazada desde cualquier espectro político”

Ante la pregunta sobre qué debiéramos esperar los ciudadanos en relación al tramo de campaña que comienza en agosto, Polop sugiere: “Sería interesante que la campaña aborde cómo nos comportamos con la otredad. Se ve mucha segregación latente sobre los potencialmente infectados. La pandemia ha hecho que nos miremos unos a otros con desconfianza, estamos ante una crisis sanitaria pero también como civilización y eso se percibe no solo en términos globales sino también en espacios pequeños como nuestra ciudad”-