Catarsis en el Concejo por la reforma jubilatoria

Aportantes a la caja provincial se manifestaron contra la ley 10.694 aprobada en mayo y ocuparon la banca del ciudadano en el Legislativo municipal, un intento por sensibilizar a concejales que poco pueden hacer ante el reclamo.

Por Gabriel Marclé

Tras varios intentos y después de múltiples manifestaciones, trabajadores provinciales Autoconvocados llegaron al Concejo Deliberante para encontrar un canal efectivo para difundir sus reclamos en torno a los efectos del denominado Programa de Fortalecimiento de la Solidaridad y Sostenibilidad del Sistema Previsional de la Provincia de Córdoba.

Haciendo uso de la banca de ciudadano, los manifestantes se dirigieron a los concejales y remarcaron la necesidad de introducir cambios que aminoren el efecto de la reforma jubilatoria. La presentación llegó fuera de tiempo y en el lugar menos indicado. No hay marcha atrás con la aplicación de la ley y el cuerpo deliberativo local ofició de psicólogo frente a la catártica exposición de los aportantes a la Caja.

La Ley 10.694 fue aprobada el 21 de mayo, provocando un rechazo multitudinario de parte de sectores que vieron atacados sus intereses como aportantes a la Caja. En respuesta a esta medida, vastos sectores del sindicalismo provincial movilizaron a las bases y, a pesar de la pandemia, salieron a las calles. Con el tiempo, la intensidad de la protesta fue mermando, producto del rumbo inevitable que tomó la ley.

“Les agradecemos que nos cedan este espacio porque necesitamos desahogar la decepción que tenemos. Estamos pidiendo que el municipio se interese en nuestro reclamo para lograr visibilizarlo”, dijo Luis López, integrante del grupo de autoconvocados y encargado de ocupar la banca del ciudadano.

Ante la oportunidad de dirigirse a los concejales, el docente transmitió el estado de preocupación que afecta a sus compañeros. “Estamos muy angustiados porque esta ley nos ha impactado mucho, en especial a los compañeros que están por jubilarse”, sostuvo en su alocución. Cabe recordar que la reforma prevé rebajas que afecten a un 15% del total de beneficiarios de la caja, aquellos que perciben los haberes más altos.

En las afueras del Concejo Deliberante, unas cincuenta personas se convocaban para continuar “haciendo ruido” entre banderas y bombos, con una radio abierta en la que cada integrante del espacio de Autoconvocados brindaba su postura respecto a la situación que les toca atravesar. La movilización se planteó como acompañamiento a quienes hacían uso de la banca del ciudadano en la sesión ordinaria del legislativo.

En los parlantes colocados en la calle de ingreso al Concejo, sonaban canciones alusivas al reclamo: “Nos engatusaron, nos robaron”, cantaban los manifestantes al ritmo de una reversión de Los Palmeras. De las críticas no zafó nadie, pero las expresiones atacaron con ahínco a la representación sindical.

“El gremio es el que debería estar luchando y hoy terminan siendo la patronal. Está dirigido por sindicalistas enquistados en el poder”, expresó uno de los docentes que participó de la marcha, duras críticas que formaron parte de la jornada de protesta.

Uno de los gremios más golpeados por el grupo de Autoconvocados fue el de UEPC, a pesar que la agrupación que representa a los docentes provinciales se había manifestado con fuertes críticas hacia el gobierno de Juan Schiaretti. “No nos sentimos representados por Monserrat y su gente”, planteó uno de los manifestantes Autoconvocados.

 

Catarsis y mensaje

Continuando con su exposición, López se dirigió directamente al intendente Juan Manuel Llamosas y su pertenencia política al oficialismo cordobés que impulsó la reforma. “Da la casualidad de que el Gobierno municipal corresponde al mismo partido del Gobierno provincial. Hemos pedido audiencias con el intendente para expresarle nuestros reclamos y lograr un vínculo que nos permita ser escuchados por los legisladores de la provincia”, manifestó López, quien agregó que hasta el momento no fueron recibidos por el Ejecutivo.

Las expresiones del docente pusieron el foco en la influencia política de los espacios peronistas que integran el Ejecutivo municipal, por el vínculo que los une a los legisladores de Hacemos por Córdoba que levantaron su mano para aprobar la ley.

Pero criticar el papel de Llamosas respecto a la maniobra provincial sobre la caja previsional es pecar de inocentes. El mandatario local ha respetado la coyuntura de su espacio, esquivando cualquier posicionamiento sobre la temática. El temor por los comportamientos erráticos en tiempos de campaña obliga a expurgar la agenda municipal de temas que pueden generar cortocircuitos con la cabeza del “cordobesismo”.

Durante su intervención en el Concejo Deliberante, los representantes del frente de Autoconvocados se refirieron al impacto que tendría un posicionamiento claro de parte del oficialismo local. “Río Cuarto es la capital alterna de Córdoba, es la segunda ciudad más grande de la Provincia. Pero si todavía hoy nos estamos manifestando es porque no somos tan grandes como creemos”, dijo.

“¿Qué quieren que hagamos?”, planteaba la pregunta retórica de un integrante del cuerpo legislativo. Más allá de haber cumplido con el derecho de quienes solicitaron hacer uso de la banca, tanto oficialistas como opositores entendían los límites de acción que tenían frente a esta cuestión. “Entendemos el reclamo y la situación que atraviesan, pero dirigirse a nosotros termina siendo solo un acto de catarsis”, sugirió un integrante del oficialismo.

En cuanto al planteo de los Autoconvocados, algunas voces del oficialismo reconocieron que “no es un debate sencillo” pero que la armonización de la Caja era un paso necesario de dar. “La entidad previsional está en alto déficit, tarde o temprano se iba a tomar una decisión de este estilo. Quizá el momento no fue el mejor, pero en otro tiempo se iba a tener a toda la gente en las calles”, reconocieron.

Independientemente de lo ocurrido en la última sesión, los frentes de la oposición se manifestaron en contra de la reforma. Lo hicieron a través de proyectos de declaración presentados que fueron elevados a fines de mayo.

La llegada de los Autoconvocados al Legislativo municipal parecía fuera de lugar, un intento desesperado por hacer llegar su reclamo a quien sea capaz de hacer algo por ellos. Pero las intervenciones apelaron a los vínculos partidarios para intentar sensibilizar al oficialismo y que reflexione respecto a las acciones de sus correligionarios a nivel provincial. En definitiva, los Autoconvocados pretendían “ser escuchados”, a sabiendas de no poder derogar una ley que ya está vigente.