Prevención extrema: el protocolo que rige para funcionarios

El Gobierno de Córdoba busca evitar que el virus se meta en las dependencias oficiales. Por eso, bajó un instructivo para todas las áreas.

Yanina Soria
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Cada vez más localidades de la provincia que hasta aquí no habían registrado casos positivos o que hacía mucho no reportaban otros nuevos, se suman al mapa caliente del Covid-19.

El virus ataca por todos los frentes y en consonancia con los registros del país, en Córdoba se viven las marcas más altas desde que arrancó la pandemia. Por eso, si bien (aún) no hubo un retroceso de fase generalizado, desde el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Central les piden a los ciudadanos extremar los cuidados para cortar la cadena de contagios.

Tal delicada es la situación general que hacia adentro del gobierno de Juan Schiaretti también se ajustaron las medidas de seguridad con el fin de evitar por todos los medios que el coronavirus se meta en las dependencias oficiales.

Por eso, tal como lo relatamos desde estas páginas hace unos días, para proteger al propio gobernador y disminuir al máximo las probabilidades de un brote intramuros, hubo un reordenamiento en el edificio bajo del Centro Cívico donde se encuentra el despacho del mandatario provincial.

En ese sentido, todos los ministros que compartían espacio allí fueron mudados a otras oficinas siendo la ministra de Coordinación, Silvina Rivero, la única que podrá permanecer físicamente.

Además, como parte del plan preventivo se redujo la cantidad de gente que puede trabajar en ese lugar, se modificaron los sentidos de los ingresos y egresos para tener mayor control y se delimitaron nuevos sentidos de circulación, entre otros puntos.

Esas mismas condiciones se hicieron extensivas hacia todas las dependencias gubernamentales que funcionan fuera del Centro Cívico, como lo son mucho de los ministerios y las Agencias que dependen del Gobierno.

“Es fundamental el involucramiento de cada uno de ustedes para lograr que estas pautas se cumplan y respeten disminuyendo así las posibilidades de que haya brotes en dentro de las dependencias oficiales”, dice el comunicado interno girado a todos los funcionarios.

Esa especie de protocolo que rige hacia adentro de la administración pública, le exige a cada repartición un informe detallado de cada una de las personas que estarán afectadas a las guardias mínimas presenciales en cada dependencia (sólo en caso de ser estrictamente necesario, aclaran) y les pide evitar destinar a esas tareas a personas que provengan de otras localidades o que utilicen el servicio de transporte público.

En segundo punto, se instruyó reducir las reuniones presenciales de cualquier tipo y prohibir que personas ajenas a la administración ingresen a las dependencias.

También, se les requirió deshabilitar los espacios destinados a espera y la recepción; suspender cafetería y servicios de mozos; controlar el uso permanente de tapabocas; y hasta reorganizar el servicio de limpieza para que el personal afectado a esas tareas no circule entre sectores ni comparta espacios físicos.

Y si bien lógicamente la actividad no es la misma en todos los ministerios, en este momento por ejemplo carteras como la de Seguridad, de Gobierno o Desarrollo Social son muy requeridas, la realidad es que los tiempos de absoluta excepcionalidad que se viven también afectan al funcionamiento interno del gabinete que ya venía cumpliendo las pautas generales que impuso la pandemia y que ahora debió ajustarse aún más.

Sin certezas de cuánto durará esta etapa crítica de la pandemia, en la Provincia tampoco brindaron plazos para la normalización del funcionamiento interno de los ministerios y Agencias.