Jornada con múltiples frentes de protesta

Sectores de la educación, el comercio y la salud se movilizaron en diferentes puntos de la ciudad solicitando medidas excepcionales para Río Cuarto, después de cien días sin casos positivos de Coronavirus. Los comerciantes se manifestaron en EPEC, pidiendo una reducción tarifaria.

Por Gabriel Marclé

La mañana de ayer estuvo signada por la realización de tres marchas, manifestaciones motivadas por sectores que afrontan serias complicaciones por la pandemia. En menos de dos horas, cada frente de protesta marcó un mensaje claro dirigido a los representantes del Estado municipal y provincial, exigiendo que las medidas restrictivas que afectan a Córdoba tengan una excepción para Río Cuarto, a más de cien días sin nuevos positivos de Covid-19.

Las críticas provenientes de sectores vinculados al comercio, la educación y la salud se enfocaron en múltiples aristas, desde la apertura de actividades frenadas hasta pedidos vinculados a las tarifas de luz. Cada cual con su bandera, expresaron que mientras más pasa el tiempo sin acciones concretas, más se agrava la situación particular de cada uno.

Era de esperarse que se empiecen a impacientar aquellos sectores que piden mayor flexibilidad cuando el Gobierno se jacta de lograr un centenar de soles sin circulación de Coronavirus. “Si tan bien estamos, ¿por qué no se hacen medidas específicas para Río Cuarto? No estamos mal como otros lugares”, indicó un manifestante, presente en una de las marchas de ayer.

Pero la decisión de continuar aplicando las restricciones tiene su explicación en las posturas que viene manifestando el Ejecutivo últimamente. Alerta, preocupación, la llegada de casos es inminente y para algunos, en este contexto, puede resultar peligroso habilitar actividades. “No vale la pena arriesgarse si habilitamos y a los pocos días tenemos que volver a restringir. Estamos en una burbuja, pero tememos por lo que se puede venir cuando explote”, analizó una fuente cercana a la gestión municipal.

Por otro lado, hay sectores que solicitan un salvavidas para continuar afrontando esta crisis y no morir en el intento. Una vez más, el reclamo de los comerciantes movilizó a unas cincuenta personas hacia la sede local de EPEC. Entre banderas y cacerolas, los emprendedores Autoconvocados se dirigieron una vez más a la empresa de energía para pedirle que tenga una actitud más solidaria con los sectores del comercio y la producción.

Justo cuando EPEC anunciaba que no cortaría el servicio a quienes adeuden más de tres facturas, los comerciantes de la ciudad marchaban cortando las calles céntricas de Río Cuarto pidiendo que las tarifas se apiaden de la angustiante situación que circunda el sector.

“Nos hemos cansado de hacer presentaciones, ya saben lo que pedimos, que nos bajen la tarifa de la luz. Queremos demostrarles que no vamos a cesar en nuestro reclamo, que vamos a seguir hasta que alguien se haga responsable y nos responda. Que al menos nos digan que no pueden bajar las tarifas, pero que se comuniquen con nosotros”, declaró Franco Spinella, comerciante que integra el frente de Autoconvocados.

Los manifestantes plantearon que la situación “es insostenible”, relatando que hay comercios que, sin poder abrir sus puertas, recibieron facturas con montos “impagables” en medio de la crítica situación de pandemia.

“Si muchos cerraron sus comercios por cuatro meses, nos parece injusto que se nos cobre un servicio público cuando no podemos trabajar”, añadieron los representantes de gimnasios y centros deportivos, quienes se acoplaron a la marcha de los autoconvocados.

 

Centros de rehabilitación

Los manifestantes que alzaron su voz en los últimos días apuntaron a la sede regional del COE como responsable de administrar las restricciones que modelen la “nueva normalidad”. Por esta razón, otro de los sectores que se movilizó en la mañana del miércoles fue el de las familias afectadas por el corte de actividades en centros terapéuticos.

Los padres de niños y niñas con TEA (Trastorno de Espectro Autista) fueron acompañados por la fundación ASDRIC (Asociación Síndrome de Down Río Cuarto) para impulsar un proyecto que busca dictar protocolos que permitan la apertura de los centros de rehabilitación vinculados a estas condiciones.

“Son muchísimas las situaciones de retroceso en el tratamiento de los niños y niñas que se encuentran en situación de discapacidad. No podemos realizar tratamientos por videollamadas, necesitamos de ayuda presencial”, expresó una de las madres que asistió a la convocatoria en la puerta de ingreso del Concejo Deliberante.

Durante el reclamo, destacaron que “los centros de rehabilitación siguen cobrando y los padres son los que terminan haciendo las terapias”, por lo que consideraron necesario permitir el tratamiento presencial en cada institución.

El reclamo de estos padres fue materializado a través de un proyecto que hicieron llegar tanto al Legislativo como al Ejecutivo municipal, con representación del Partido Respeto. Consiste de un protocolo que especifica punto por punto cuales son las medidas que se tomarán para resguardar la salud de quienes participen de actividades en estos centros.

La concejal de Respeto, Patricia García, lamentó la falta de acción del Gobierno frente al pedido y afirmó que hasta el día de hoy no fueron recibidos por el intendente. “Necesitamos que actúe, queremos que se vea como prioridad, porque este es un pedido de salud. Si los controles son tan eficaces, ¿qué esperan para reabrir estos centros?”, manifestó la edil, también mamá de un pequeño que recibe tratamientos de rehabilitación.

 

Docentes suplentes

A media mañana fueron los docentes suplentes quienes se movilizaron hacia el Centro Cívico de la capital alterna para hacer llegar su pedido a los representantes del Gobierno de Córdoba. Tal como ocurrió en otros lugares de la provincia, los trabajadores solicitaron la asignación de cargos titulares vacantes, los cuales no han sido tomados y generarían un faltante de docentes que se ocupen de la educación, en medio de una virtualidad que presenta complejidades.

“Necesitamos trabajar porque somos el sostén de nuestras familias. El Estado se ahorra sueldos otorgando licencias sin ocupar esas vacantes que van quedando. Nos están quitando el derecho a trabajar”, expresó con preocupación una de las educadoras que impulsó la marcha en Río Cuarto. Si bien el pedido estuvo dirigido a las autoridades provinciales, el Centro Cívico volvió a sentir el impacto la convocatoria, que se suma a otros reclamos advertidos en las últimas semanas.

El Ejecutivo municipal espera que en los próximos días se acreciente el número de vecinos que saldrán a las calles a pedir por acciones, pero el miedo creciente por el avance del virus obliga a enviar respuestas automáticas que entregan la potestad al COE Central. Cada vez les resulta más difícil esquivar las encrucijadas que terminan marcado el ritmo de la gestión por fuera de la campaña electoral.