Exámenes abren una grieta en el campus universitario

Estudiantes reclamaron al rectorado una reunión urgente por la falta de mesas examinadora, tanto de manera virtual como presencial. Las objeciones pedagógicas que interpone el gremio docente. La demora en redactarse un protocolo de actividades que permitan retornar parcialmente a la vida de la UNRC, enclavada en una ciudad que hace más de 100 días no registra casos de coronavirus.

Por Guillermo Geremía
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Roberto Rovere, rector de la UNRC.

“Los exámenes masivos olvidémonos, no va a poder ser”, asegura Guillermo Aswhort. El secretario general de los docentes de la universidad de Río Cuarto clausuró cualquier posibilidad de que se retome cierta normalidad en los tribunales para rendir en lo que resta de 2020. Con el fin del período invernal de vacaciones el Campus volvió al menos a tener debate público. Fue lo único normal del ciclo lectivo en la educación superior, el receso de mitad de año se asumió en todos los claustros como si no hubiera pasado nada en el semestre transcurrido.

La polémica en la universidad saltó el cerco de las instalaciones en Las Higueras a partir del reproche de la Federación Universitaria. “Todos los estudiantes tienen derecho a pedir una mesa de examen virtual, porque cada facultad adoptó criterios diferentes y solo apuntaron a los estudiantes que estaban finalizando su carrera pero el resto de los cursantes no podían solicitar la mesa”, aseguró Federico Tasso, presidente de la FURC. Los representantes estudiantiles elevaron al rectorado un pedido de reunión urgente para tratar esta demanda.  Además, de eso solicitan en caso de que el docente se niegue a tomar el examen final,  tenga que justificar con una nota las razones de la negativa a la secretaría académica. “Hay casos en la carrera de abogacía que les queda una sola materia y hace cuatro meses que no la puede rendir”, afirma Tasso.

“El de los exámenes virtuales es una tema que no está resuelto acá ni en ninguna parte del mundo. Es muy difícil garantizar la certificación efectiva de lo que estas evaluando, que no se está copiando, que no se está dictando, que no viene grabado por otro lugar; como garantizar eso es muy difícil”, asegura el representante gremial de los docentes. Para el médico veterinario hay que tener una coherencia entre la pedagogía de las cátedras y la forma final de evaluar. “No se puede tomar con múltiple opción contenidos desarrollados  con otra metodología de razonamiento”, explica Asworth.

Los estudiantes universitarios reclaman la urgente redacción de un protocolo para que en caso de ese tipo de exámenes se realicen de manera presencial. Ponen como ejemplo el protocolo de la facultad de derecho de la Universidad Nacional de Córdoba, donde todos los exámenes se tomaran con los estudiantes en las aulas. “Si lo pueden hacer en esa unidad académica que es dos o tres veces más grande que nuestra universidad entera, cómo no se va a poder hacer acá”, asegura Tasso. Las autoridades universitarias perdieron un tiempo valioso en la elaboración de una hoja de ruta para convivir con la pandemia, siendo que hace más de 100 días que el Gran Río Cuarto no tiene casos y que hace casi un semestre que el coronavirus apareció en el país.

“Nosotros en abril de este año planteamos que debería formarse un comité de emergencia. En mayo recién pudimos tener la primera reunión con la conducción de la universidad, donde se armó un equipo con los secretarios técnicos de cada facultad y las secretarias para elaborar un borrador de protocolo junto con los no docentes, pasó todo este tiempo que no volvimos a reunirnos supuestamente por el receso. Recién ayer nos mandaron el protocolo con las correcciones que les realizaron con nuevas determinaciones del Ministerio de Educación de la Nación”, manifiesta Asworht, dejando entrever la pérdida de tiempo por parte de las autoridades de la casa de altos estudios. El vicerrector Jorge González tiene otra mirada sobre las semanas transcurridas desde que el covid-19 aterrizó en el país. “La universidad nunca paró. Cuando uno ve como nos adaptamos a las circunstancias que se vinieron realmente es valorable la actitud de docentes y de alumnos para llevar esta situación imprevista para la que no estábamos preparados”, dijo en declaraciones a LV 16 Radio Río Cuarto.

“A mí me parece que todavía en Argentina nos cuesta mucho planificar, tenemos problemas para ser sistemáticos, para ser ordenados, es un desafío que debemos afrontar y resolver”, asegura Isabel Bohorquez, doctora en educación. La especialista cuestiona al sistema universitario argentino por no estar habituado a trabajar de una manera orgánica. “Las facultades y las cátedras tienen criterios propios, hay cuestiones que se dilatan innecesariamente. Hay profesores que no han dado prácticamente clases o que no han tomado exámenes y por qué deciden esto… porque lo pueden decidir y nadie les va a hacer nada y eso está mal”, asegura quien fuera la organizadora de la universidad provincial que impulsó el ex gobernador José Manuel De la Sota.

El ruido público realizado por el reclamo de los estudiantes obligó a las autoridades a convocar a una reunión en video conferencia para empezar a acelerar los tiempos de retornar con actividades en el Campus. El encuentro virtual tendrá lugar este jueves a las 11 de la mañana. Desde el gremio docente ya advirtieron que no será posible el regreso pleno a los exámenes presenciales. “Yo creo que nada va a ser como era pero que podemos tener algún nivel de acercamiento en casos especiales, eso sí, sobre todo los que están en la etapa terminal de la carrera”, admite el secretario general de AGD. “Cuando empezamos a discutir los exámenes finales dijeron no, solamente las tesis. Lo que nosotros vemos es siempre oponerse a cualquier alternativa para poder seguir con el cuatrimestre. Nunca han presentado una alternativa o algo superador para los problemas que tenemos en el calendario académico”, le reprocha el representante de la federación estudiantil.

Estudiantes de la región y de otras provincias que no saben si continuar con los alquileres, padres que afectados por la crisis económica por la pandemia que hacen esfuerzos inimaginables para mantenerlos en Río Cuarto, esperan una respuesta rápida y concreta de lo que sucederá con la vida universitaria en lo que resta del año. El plano del debate tiene también componentes de orden político partidario. El rectorado de la universidad alineado con el gobierno nacional, el gremio docente desplazado a la izquierda del Frente de Todos y la Federación Universitaria conducida por una agrupación con adhesiones filo macristas deben ponerse de acuerdo y presentarse a rendir examen frente a la comunidad universitaria. Así son las cosas.