Seguimiento de vecinos responsables (¿buchones?)

El intendente Llamosas anunció la puesta en marcha un sistema para que los vecinos informen sobre los accesos de personas provenientes de otras localidades y provincias. Las críticas no tardaron en llegar: “No se hacen cargo de nada”.

Por Gabriel Marclé

En el Palacio de Mojica están entregados, saben que los casos van a llegar y creen, razonablemente, que nada puede hacerse para evitarlo. Por esta razón, las acciones se concentran en lo que está bajo su control y esto significa que, cuando estos positivos de Covid-19 aparezcan, los esfuerzos deben apuntar a que no se produzcan contagios que lleven las cifras a niveles inmanejables.

Con la idea de reforzar los controles sanitarios, ante la constante amenaza en los ingresos a la ciudad, la Municipalidad anunció la puesta en marcha del sistema SER, Seguimiento Epidemiológico Responsable. La premisa de este mecanismo apunta a la participación ciudadana en el registro de ingresos a la ciudad.

“Todos podemos y debemos participar para mantener lo que hemos logrado juntos hasta ahora”, refleja el documento que acompaña la presentación, un slogan que incita a los ciudadanos para que participen activamente de los controles. Esta herramienta se acoplará a las acciones dispuestas al esquema de control y las medidas de prevención que funcionan desde el comienzo de la cuarentena.

El anuncio fue comunicado a la población a través de una conferencia de prensa que contó con la participación de intendente Juan Manuel Llamosas, quien fue acompañado de funcionarios, autoridades del COE Regional y representantes de las localidades que conforman el Gran Río Cuarto.

El mandatario municipal adelantó que estos mecanismos permitirán contar con mayor información de las personas que acceden a la ciudad desde otras provincias, o desde zonas epidemiológicamente comprometidas de Córdoba, para su posterior seguimiento. “Cada vecino tendrá la oportunidad de colaborar”, expresó Llamosas durante la presentación.

La central de monitoreo que alojará a este sistema se localizará en la sede del Centro de Salud Municipal, desde donde se receptarán los llamados que lleguen al 0800 dispuesto para que la ciudadanía brinde datos de importancia. El llamado a la acción estuvo dirigido a vecinos, empresas y actividades de comercio, quienes pueden tomar contacto con los casos objetivos.

“Sabemos que hay personas que pueden venir a la ciudad por una actividad, pero terminen teniendo contacto con otra gente. Es por eso que pedimos a los vecinos que nos ayuden a hacer el seguimiento individual de ellos para saber si cumplen con cada una de las condiciones que establecen los protocolos sanitarios”, manifestó el secretario municipal de Gobierno Abierto, Guillermo De Rivas.

El funcionario, que también estará a cargo de comandar el programa, brindó datos estadísticos que fueron obtenidos en los controles sobre las rutas. De acuerdo a las mediciones realizadas hasta el 2 de julio, el 7% de esos vehículos provienen de otras provincias y un 6% lo hacen desde departamentos de la denominada “zona roja”. Sin dudas, la atención está puesta en los de afuera.

El Ejecutivo entiende que mientras más casos aparezcan en la provincia y el país, más cerca se está de encontrarse con contagios en territorio riocuartense. Pero también reconoce, casi sin decirlo, que los mecanismos implementados hasta el momento no han sido suficientes y requieren de mayor atención. ¿Acaso los puestos sanitarios en las rutas no son tan infalibles como se decía días atrás? Entre tantos vehículos controlados, ¿puede haber infiltraciones?

En tiempos de emergencia, las soluciones escasean. Por esto, resulta lógico que el Municipio decida sumar a toda la población al mensaje de cuidado y prevención, buscando contar con fronteras bien custodiadas. “No pasarás, Covid”, es el grito de guerra.

 

Críticas al “buchonaje”

Una vez que se brindaron los detalles del sistema, empezaron a surgir algunas voces críticas que apuntaban al timing de la presentación y el llamado a la participación vecinal en esta especie de “red de control”. Desde sectores cercanos a la oposición manifestaron que estos anuncios no hacen más que revelar las debilidades de la estrategia del Gobierno en la lucha contra el Coronavirus.

“Es un sistema bastante policial, donde el Estado no se hace cargo. Apelan al trabajo conjunto trasladando la responsabilidad del control a la gente”, sostuvo un integrante de la oposición, espacio de donde surgieron varios cuestionamientos hacia la política preventiva de Llamosas. “Falta que nos premien por buchones”, ironizó un analista político que presenció la conferencia del intendente.

Más allá del intento por aumentar los recursos disponibles para su estrategia de control, el Gobierno termina por enviar un mensaje de pertenencia y dominio territorial basado en el principio de vigilancia. Los de afuera son vistos como parte del problema y serán los vecinos quienes se encarguen de juzgar el peligro que traen con ellos.

Esto no quiere decir que el Gobierno debería dejar pasar a todo el mundo, tampoco negar que el virus puede transitar con facilidad en una provincia que registra cada vez más casos. La cuestión es ser cuidadosos y que la “responsabilidad social” no se malinterprete. Puede ocurrir que quienes ya fueron sometido a los controles sanitarios en las rutas, también reciban denuncias por parte de vecinos que los vieron circulando por la ciudad. No está de más ser precavidos, pero el sistema debería garantizar que la vigilancia no se transforme en un estigma para trabajadores que sí o sí deberán ingresar al ejido urbano.

La nueva herramienta preventiva se presentó tras el primer día de aplicación de las nuevas multas por incumplir protocolos. Las elevadas sanciones económicas dejaron en claro que el Gobierno de Córdoba está dispuesto a sacar el látigo para corregir la falta de compromiso con los cuidados sanitarios. Río Cuarto no quería quedarse atrás, y a la aplicación del SER le sumará la adhesión del Concejo Deliberante a la ley provincial que prevé estos castigos.

Puede que la activa reacción de la Municipalidad no se explique solamente por la alerta elevada en torno al avance del virus. Desde el Gobierno de Córdoba pidieron que cada municipio y comuna de la provincia se ponga a la altura de la guerra que entabló contra el Coronavirus. Es por eso que el diálogo de las últimas semanas estuvo colmado de retos e intento de espabilar a funcionarios adormecidos por los casi cien días sin casos en Río Cuarto.

Para dar un ejemplo, el Gobierno de Llamosas promulgó el 2 de mayo la aplicación de multas por no utilizar barbijo y tapaboca. Desde ese entonces fueron escasas las sanciones por dicha falta, mientras que en plazas y puntos de reunión de la ciudad era evidente el incumplimiento de la medida. Con la nueva ley provincial, el gobernador Schiaretti comenzó a transmitir señales que provoquen en los intendentes la sensación de peligro que hoy domina el territorio cordobés.

El sistema SER busca una respuesta a las dudas, a los “tirones de oreja” y la demanda de vecinos que piden por más controles. Su aporte al cuidado de la ciudad será puesto a prueba en los próximos días. A pesar de las críticas, el funcionario Guillermo De Rivas aclaró que “esto no busca ser un control represivo”. En definitiva, el mensaje del oficialismo presenta similitudes con la charla técnica de un entrenador que busca motivar a sus jugadores antes del gran partido, evocando al “nos cuidamos entre todos” desde una óptica diferente.