Dellarossa acató orden del COE (pero la desaprueba)

Con duros cuestionamientos hacia el Centro de Operaciones de Emergencias regional, el intendente PRO firmó el decreto de adhesión a la disposición provincial que mantiene las restricciones en la ciudad por una semana más.

Por Yanina Soria
[email protected]

Los 130 días de cuarentena comienzan a impactar también en las relaciones políticas en Córdoba. En este último tramo, donde el mapa epidemiológico refleja un escenario crítico (el peor desde el 20 de marzo), surgen tensiones entre quienes tienen responsabilidad de gobierno y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).

Las disposiciones del órgano interdisciplinario encargado de delinear la estrategia de abordaje de la crisis por la pandemia, produjeron varias fricciones en las últimas semanas entre intendentes y los responsables regionales.

Sólo basta recordar que el brote en Traslasierra con epicentro en la ciudad de Villa Dolores produjo fuertes cortocircuitos, incluso públicos, entre la Municipalidad y las autoridades sanitarias al punto que tiempo después hubo relevos en el COE zonal.

Hace unos días, el intendente de la ciudad de Bell Ville, el radical Carlos Brinner, también se despachó con fuertes críticas: “Es la primera vez que me toca comunicar algo que a mi criterio no es coherente, pero si no lo cumplo, quiero contarle a la sociedad, corro el riesgo de ser procesado”, dijo al señalar que “sentía vergüenza” por el protocolo del COE que permitía las caminatas deportivas.

Esta semana, fue el turno de un jefe comunal PRO. El intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, acató la decisión del COE regional de extender una semana más el cordón sanitario pero lo hizo cuestionando en duros términos que esa resolución haya sido tomada de manera inconsulta.

Según argumentó Dellarossa en el mismo decreto de adhesión, desde el lunes que pasó (cuando finalizaba el plazo del primer cordón sanitario) en Marcos Juárez era “viable, oportuno y factible” la habilitación de las distintas actividades restringidas desde el 13 de julio. De hecho, la Municipalidad tenía preparado un cronograma gradual de aperturas: por ejemplo, el mismo lunes, se autorizaría el retorno de las industriase, comercio y ferias ganaderas.

Incluso, el jefe comunal le dijo a los vecinos que el domingo pasado ya había recibido la confirmación telefónica para avanzar en esa línea por parte de las autoridades técnicas del COE.

Sin embargo, reprochó que el Municipio se haya enterado por la prensa primero la decisión de extender por siete días más las restricciones absolutas que pesan en la ciudad.

El intendente PRO, desmintió el parte oficial provincial que cita: “que en el diseño de las medidas contenidas en la presente se ha dado participación a los Ministerios de Seguridad, Desarrollo Social, Gobierno y Salud de la Provincia de Córdoba como así también el municipio referido”. En su decreto, Dellarossa dijo que el “Municipio referido” no ha participado de reunión alguna ni consensuó decisión alguna y dejó en claro que acata la medida sólo para no incurrir en ningún delito.

El intendente de buen diálogo con El Panal tampoco dejó pasar lo que consideró una desprolijidad por parte del COE regional: que hayan anunciado la extensión del cordón sanitario el mismo día en que supuestamente se levantaba.

“Que la misma resolución u otra se podría haber tomado 24 o 48 horas antes del vencimiento, tiempo necesario para que cada trabajador, industrial o comerciante pueda organizar su día de trabajo. Que por lo tanto proponemos que los técnicos que forman parte del COE se sienten a la mesa de trabajo como se venía haciendo”, dice uno de los párrafos del decreto municipal.

Las autoridades de Marcos Juárez entienden que el brote que superó los 150 vecinos contagiados pudo ser “encapsulado” ´por lo que -insisten- la ciudad está en condiciones de volver a funcionar. La presión sobre el Ejecutivo Municipal de los sectores afectados crece con el correr de las horas y se esperan manifestaciones callejeras al respecto.