Nicolás sumó un socio y podría perturbar al Frente Progresista

El juego de acuerdos y desacuerdos en el radicalismo va ganando intensidad

Por Alejandro Moreno

Con la fecha de las elecciones internas ya fijadas para el domingo 6 de diciembre (siempre que covid-19 no se oponga), en el radicalismo comenzaron a confirmarse las aspiraciones de los que quieren pelear por los principales cargos partidarios.

Miguel Nicolás, el jefe de Fuerza Renovadora, uno de los tantos grupos internos que pululan por la Casa Radical, ya consiguió tejer un acuerdo con el intendente de Bell Ville, Carlos Briner, para pelear por la presidencia del Comité Capital. Ese cargo es uno de los tres más importantes que se disputarán en diciembre, junto con el de presidente del Comité Central de la Provincia (el número uno) y el de titular del Congreso Provincial (teóricamente, el tercero).

Nicolás y Briner cenaron la semana pasada y el bellvillense comprometió su ayuda al ex legislador. Es curioso: Briner dejó sobre la mesa el apoyo a Nicolás pero se llevó, por ahora, la promesa de trabajar por el respaldo equivalente para sus aspiraciones de competir por la presidencia del Comité Central de la UCR.

Briner fue un contundente vencedor en su territorio en 2019, y probablemente expanda su imagen a ciudades vecinas, pero en la capital provincial es apenas conocido (fue el compañero de fórmula de Ramón Mestre en la elección de mayo del año pasado, pero es sabido que la gente presta más atención al candidato principal de la boleta).

¿Tiene qué ofrecer a Nicolás en los barrios de la ciudad de Córdoba? Poco, seguramente, aunque busca tejer su propia red de amigos.

Briner tiene un grupo que se denomina Grandeza Radical (no es un núcleo interno oficializado por el partido) y una alianza con los dos grupos alfonsinistas, Identidad Radical y Asamblea Radical, que dirigen Dante Rossi y Sergio Piguillem, respectivamente. La Liga se denomina Frente Progresista Construir Córdoba, al que también se suman el presidente de la Convención Nacional de la UCR, Jorge Sappia, y un grupo de ex legisladores provinciales.

Desde los campamentos de Nicolás y de Briner aclaran que el acuerdo es entre ambos, punto a punto, y que no incluyen al Frente Progresista. ¿A qué se debe que lo hagan? Probablemente tanto a que Nicolás considere que está un escalón por arriba de los otros socios del Frente Progresista, como a que éstos no digieran la incorporación del ex legislador sin condiciones ni diálogo previo con ellos.

En el inestable escenario del teatro radical, cualquier detalle puede hacer caer toda la escenografía. ¿Estará en riesgo la Liga Frente Progresista?

El Frente Progresista es uno de los protagonistas de la interna radical que se encuentra en la etapa de las negociaciones. El otro es la Liga Sumar, que forman los grupos Marea Radical (Rodrigo de Loredo), Morena (de Mario Negri pero en el cual se mueve su hijo Juan), Línea Córdoba (Javier Fabre) y Consenso (Javier Bee Sellares). También, naturalmente, juega en la interna el actual presidente del Comité Central y jefe de Confluencia, Ramón Mestre.

De todos modos, no conviene considerar muy sólidos a todos estos grupos, porque pueden registrarse movimientos a diestra y siniestra, mientras el libro de pases esté abierto.

Interna

La interna radical fue recientemente fijada para el domingo 6 de diciembre, y la asunción de las autoridades que surjan de ella está prevista para el 20 de ese mes.
También puede ocurrir que haya un acuerdo entre todos los grupos para evitar medirse en las urnas, pero por ahora esa posibilidad es considerara lejana por la mayoría de los radicales.