Fisuras internas en el reclamo de comerciantes

A la espera de acciones que morigeren el golpe de la pandemia, los comerciantes se reparten entre la representación del CECIS y el grito de los autoconvocados, que exigen una reacción más contundente ante la delicada situación económica.

Por Gabriel Marclé

Una “diferencia de criterios” generó el desequilibrio dentro de la representación del sector comercial, a través de desacuerdos en los pedidos y reclamos que provocó la pandemia. La actividad que mejor define el perfil económico de la ciudad afronta los efectos de la cuarentena con una marcada distancia entre el Centro Empresario y los llamados comerciantes “autoconvocados”.

“No nos sentimos representados por el CECIS”, expresó Franco Spinella, vocero del grupo externo a la representación del centro empresario, durante una entrevista realizada por Canal 13 de Río Cuarto. Contundente, el comerciante dejó entrever que la situación actual acentuó las diferencias entre la institución y sus representados, pero remarcó que esto “no significa que no estemos alineados en nuestros pedidos”, extendiendo el llamado a una convocatoria.

Alfil Río Cuarto contactó al grupo de comerciantes para consultarles sobre el supuesto distanciamiento con el CECIS, a quien llamaron a ponerse a la altura de las necesidades que expresa el sector.

“No podés quedar bien con Dios y con el diablo, con alguno vas a quedar mal. No existe una grieta enorme, porque todo pedimos lo mismo. Pero no estamos en sintonía con la forma de hacer los reclamos”, indicó el comerciante Franco Spinella. Asimismo, expresó que “no queremos formar un CECIS alternativo”, solicitando un accionar más contundente por parte de la representación empresarial.

Los chispazos empezaron a saltar en este último tiempo y dejaron en evidencia cierto disgusto por el comportamiento institucional del CECIS. Mientras los autoconvocados realizaron múltiples manifestaciones contra Epec y las facturas que llegaban sin piedad en tiempos de cuarentena, el Centro Empresario llamaba a la calma y pedía paciencia para seguir trabajando en una salida con el Gobierno de Córdoba y las empresas de servicios.

Al parecer, la institución actuaba manteniendo las formas para evitar cualquier tipo de desencuentro con Epec y Ecogas. “Estamos reunidos constantemente y trabajando en alternativas para beneficiar a nuestro sector”, aseguraba un integrante del CECIS allá por abril.

Pero la paciencia de algunos se iba agotando y así comenzaron a surgir manifestaciones, como la “marcha de velas” y las vidrieras con el cartel de “SOS: comercio en extinción”, por parte de quienes no temían exponer directamente el comportamiento poco solidario de las empresas de servicios. Allí radica el comienzo de este agrietamiento: los autoconvocados no tienen pelos en la lengua y el CECIS teme por el “enojo” de las empresas.

“No veo por qué debe enojarse EPEC si yo les pido que revisen las tarifas. Deberían acompañar la situación de la gente, no digo que nos regalen la energía, pero por lo menos trabajen con cargos fijos y un mejor financiamiento de facturas”, sostuvo Franco Spinelli respecto a los motivos que llevaron a apuntar contra la empresa de energía.

En medio de la crisis, todos están preocupados y necesitan de un plan estratégico en conjunto con el Estado para salir adelante, pero no todos lo expresan de la misma manera. Ese es el punto que distancia a los comerciantes, algunos más pasivos y otros más combativos.

Puede entenderse que las acciones del CECIS son más “políticamente correctas” porque luego deben sentarse en la mesa con el Gobierno y las proveedoras de servicios, pero la expectativa de los comerciantes apunta al surgimiento de medidas concretas que los beneficien.

Mesa de diálogo

A pesar de las diferencias, las autoridades del CECIS se muestran abiertas a receptar las inquietudes y proyectos provenientes del sector que se mostró más activo en sus manifestaciones públicas. Sin embargo, los autoconvocados respondieron: “No necesitamos que nos den reuniones, necesitamos que nos den propuestas”.

En los próximos días se llevaría a cabo el encuentro entre las partes en donde se presentarían una serie de alternativas que encuentre a todos formando parte del mismo plan. Asimismo, se analizarán las diferencias entre los números de caída en las ventas exhibidos por el CECIS y los sondeos de los autoconvocados, cuyos resultados muestran una baja en la recaudación que duplica los porcentajes presentado por el centro empresario.

Los comerciantes autoconvocados sostienen que la reactivación del sector dependerá del correcto cumplimiento de las medidas sanitarias, siempre y cuando se continué flexibilizando la actividad comercial. “No podemos suponer que la situación es la misma para las grandes estructuras comerciales que para los pequeños emprendimientos. Tampoco es lo mismo para un comercio céntrico que para los que funcionan en los barrios de la periferia”, apuntaron.

Además, señalaron que muchos comercios se encuentran en desventaja frente a la gran cantidad de controles, mientras que en varios puntos de la ciudad “no se cumplen con las medidas sanitarias”.

Además de sugerir medidas que incentiven el consumo, los autoconvocados plantearán la creación de una mesa interinstitucional que permita delinear estrategias para afrontar la crisis económica de manera global. “Creemos que, así como se creó el COE, el Gobierno debería haber impulsado la creación de un comité de emergencia dedicado a lo económico”, indicó el vocero de la agrupación de comerciantes.

 

Movida electoralista

A pesar del acercamiento, las miradas entre los diferentes sectores del círculo comercial siguen siendo distantes, más aún cuando se las vincula a cuestiones de la política partidaria. La ciudad se acerca a un proceso electoral y quienes compiten por la intendencia continúan su recorrido de campaña, es por eso que algunos sugieren que las críticas que llegan de parte de los autoconvocados forman parte de una “movida” electoralista.

“Fijate, el que habla por los autoconvocados es parte del equipo de (Eduardo) Scoppa”, sugirió a este periodista una voz cercana al CECIS. Se refería a Spinella, quien forma parte del equipo político del candidato a intendente de Ríocuartenses X la Igualdad.

Al respecto, el comerciante respondió: “Yo tengo buenas intenciones. Invito a que esos que creen que hablo desde lo partidario pasen un día conmigo para que vean si soy más político o más comerciante. Yo no busco asegurarme un cargo”.

De la misma manera, los sectores disidentes de la gestión actual del CECIS sostienen que existe una cercanía entre sus directivos y el oficialismo. “Son un apéndice de la gestión Llamosas y algunos de sus integrantes son militantes activos del justicialismo local. Terminaron por convertirse en una estructura vacía que no representa a los pequeños comercios”, indicó un referente de la oposición que integra el sector empresario.

Una vez más, la política termina por explicar por qué se habla de grietas. Mientras algunos comerciantes solo piensan en sobrevivir a esta crisis, las mezquindades del mundillo político riocuartense se imponen a las necesidades reales del sector. Convendría saber si existe un plan, si quienes se encargarán de guiar los rumbos de la ciudad los próximos cuatro años tienen una estrategia para hacerle frente al desastre.