Bs. As. justifica blindaje de Schiaretti a ingresos del AMBA

Mientras Córdoba desarrolla un fuerte operativo de control de los ingresos a la provincia, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, dijo ayer que “si liberamos mucho el AMBA, estalla Córdoba y Rosario”. Además, apuntó que el 95% de los casos que aparecen en otros lugares del país “son gente que pasa por el área metropolitana”.

Por Yanina Soria 
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En el último informe brindado por el gobernador Juan Schiaretti sobre la situación epidemiológica de Córdoba frente a la pandemia, el mandatario fue claro al señalar que la provincia debía protegerse frente a los ingresos provenientes de otras provincias. Concretamente, puso el acento en el AMBA donde existe hoy una fuerte circulación comunitaria del virus.

Por eso, Schiaretti anticipó el endurecimiento de los controles terrestres en los límites provinciales y fue taxativo al indicar que quien arribe suelo cordobés debía cumplir obligatoriamente una cuarentena de 14 días, sean residente local o no. Incluso, también incluyó allí a los funcionarios provinciales y nacionales que deban viajar hacia y desde Buenos Aires.

El mandatario cordobés recordó que el brote en Traslasierra, uno de los principales focos activos que mayor preocupación genera en este momento, se desencadenó justamente con la llegada de tres operarios bonaerenses a la ciudad de Villa Dolores. Allí las cosas no se hicieron bien y como resultado hoy hay más de 100 casos positivos en una región que hasta entonces era zona blanca.

La Provincia, sin bloquear sus ingresos como hace -por ejemplo- la vecina jurisdicción de San Luis, decidió reforzar los controles para intentar blindar a Córdoba. Con esta estrategia se apunta a achicar las probabilidades de que entre el virus y que cause nuevos puntos de contagios a los ya registrados.

Lo cierto es que ayer, desde el gobierno de Buenos Aires se brindaron conceptos que, en cierta forma, terminan justificando la estrategia de Schiaretti de intentar frenar los ingresos del AMBA.

En el marco de las definiciones que está tomando la administración de Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta sobre cómo seguir después del 17 de julio (cuando termina la última extensión del aislamiento decretado por la Nación), ayer retumbó en el Panal una fuerte advertencia que se oyó desde el gobierno de Buenos Aires.

El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, dijo sin rodeos: “si liberamos mucho el AMBA, estalla Córdoba y Rosario. De eso no hay duda”, para referirse a qué ocurriría si lo que llega después del 17 es un plan de plena apertura.

El 95% de los casos que aparecen en otros lugares del país son gente que pasa por el AMBA. Si liberalizás eso, son millones de personas que van a interactuar con gente que en algún momento termina en Entre Ríos, Rosario, Córdoba”, se sinceró el funcionario en diálogo con radio Con Vos, poniendo en números la advertencia ya realizada por el jefe de Estado cordobés.

Gollán subrayó que el coronavirus se contagia “como una mancha de aceite, que empieza en un punto donde hubo mayor ingreso externo y se va corriendo hacia la periferia”.

Desde el Centro Cívico miran con atención los acontecimientos en Buenos Aires a sabiendas que, una mayor apertura en esa provincia en este momento, podría repercutir sanitariamente en Córdoba.