Campaña lanzada con pleno apoyo de Córdoba a Llamosas

El intendente busca la reelección atado a la ayuda del gobernador Schiaretti. El escenario de la pandemia hace que esa necesidad pueda implicar un castigo. Los ministros como soporte de la ayuda que a diario bajará de Córdoba. El riesgo que implica las actividades aún por el coronavirus.

Por Guillermo Geremía
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“Queremos trabajar…queremos trabajar…, nosotros evitamos que mucha gente venga a internarse acá”. Era un grupo reducido pero se hizo escuchar fuerte y claro. Propietarios de gimnasios, parados literalmente en la vereda de enfrente, le reclamaron al vice gobernador y al ministro de salud por su –a esta altura- poco explicable no reapertura de actividades en Córdoba. La protesta impidió que se consumara en los términos esperados el acto de entrega de una decena de respiradores para reforzar la capacidad de atención en el Nuevo Hospital San Antonio de Padua si por estas tierras reaparece el covid-19.

A 80 días de las elecciones municipales la ceremonia realizada en la fría mañana del lunes, en las escaleras del centro asistencial más importante del sur de Córdoba, tuvo dos lecturas claras e inequívocas. Desde el Panal cordobés realizarán todos los aportes necesarios para que Llamosas retenga el Sillón de Mójica. La segunda es que cada paso electoral del oficialismo se expondrá al reproche de sectores disconformes porque todavía no pudieron retomar sus actividades impedidos por la pandemia, habiendo Río Cuarto no registrados casos desde el 8 de abril.

La rebelión de los gimnasios ha incluso partido aguas dentro de los mismos afectados, dado que la asociación que los agrupa busca una solución consensuada negociando con las autoridades e incluso a cambio de promesas para la pos pandemia. Mientras los más radicalizados de sus miembros, primero marcharon con las academias de baile –que ya retomaron sus tareas-, luego amenazaron con hacer una “master clase de protesta” frente al Centro Cívico de la Provincia y finalmente fueron a patear la puerta al Concejo Deliberante (algunos profes de buzo lo hicieron literalmente). La Asociación Riocuartense de Gimnasios (ARGIM) salió a aclarar que “apoya y se suma a toda manifestación organizada como forma de protesta hacia lo que estamos viviendo. No apoya a algún desmán o palabras u opiniones que puedan surgir en el momento. Así mismo entendemos al que desea realizar la protesta”, expresaron en un comunicado tras que algunos de sus asociados interpelarán de manera airada a los funcionarios cordobeses.

Es con esta realidad impensada que Llamosas tendrá que lidiar durante toda la campaña. Mientras se esfuerza por traer a la memoria lo realizado durante cuatro años, no puede evitar que el día a día del coronavirus lo exponga a críticas directas o indirectas. Cuando en el 45 por ciento del país los gimnasios están habilitados con sus respectivos protocolos, los conocedores de la industria del gym y los deportes se preguntan si no hay algo más tras la repetida negativa del COE Central de permitirles volver a transpirar la camiseta.

“Probablemente como sector no seamos tan importantes como contribuyentes. La apertura de shoppings en Córdoba capital cuatro días antes del día del padre, la habilitación del turf en Rio Cuarto son cosas que te hacen dudar qué gravitación tiene en la calidad de vida o en el bienestar de la sociedad esas actividades. La nuestra es claro, es evidente, ahora una quiniela, un prode…no lo sé; son muchos interrogantes”, aseguró Guillermo Velez, Director de Mercado Fitness y conocedor de la realidad de lo que sucede con los gimnasios en todo el país. Subido a los hombros de la Provincia como está –ya se observó en el fallo del TSJ por la prórroga de los mandatos- , el Intendente Llamosas corre el riesgo constante que tenga que pagar por decisiones que no toma las consecuencias políticas que se traduzcan en potenciales pérdida de votos.

En la primera parte de la campaña electoral, cuando el covid-19 era un cuento chino, la Provincia hacía viajar a Río Cuarto un ministro por día con anuncios de obras o entrega de subsidios. El esquema va a repetirse aunque con una intensidad mayor por lo que se avizora. Ayer también el vice gobernador Calvo recorrió junto al intendente la obra de pavimentación del Boulevar Buteler, el hormigonado de 27 cuadras que conectan la zona este y oeste del norte de la ciudad, elevando el valor por metro cuadrado de un distrito que está parcialmente desarrollada desde el punto de vista inmobiliario. La dependencia de Llamosas de los lineamientos que vienen de Córdoba lo hace subsidiario de beneficios pero también lo ata a la suerte de temas que lo trascienden.

En el comienzo de esta semana se escucharon desde el sector hotelero cuestionamientos a la ineficacia del Estado local para controlar el surgimiento de alojamientos clandestinos que están supliendo la falta de habilitación de los hoteles, aparts y moteles. “Hay un edificio completo con departamentos en alquiler por día sin que nadie haga nada”, se quejó Alejandro Bozetto, uno de los empresarios inhabilitados y perjudicado por la ilegalidad. La Municipalidad no puede colgar el cartelito de ‘no molestar’ aduciendo que las decisiones se toman en Córdoba. Llamosas necesita de Schiaretti como “abeja al panal” pero eso implica también impregnarse de los humos que afectan al gobierno de Córdoba.

La gestión de Schiaretti transita un complejo equilibrio político por su necesidad de asistencia del gobierno de Fernández-Fernández y su histórica seducción al sector agropecuario que domina el interés mayoritario en la provincia mediterránea. Con el vandalismo rural traducido en silos bolsas rotos y campos con incendios, mientras el Ministro de Agricultura y Ganadería salió campo adentro a satisfacer las demandas de apoyo de las patronales del sector; un intendente díscolo de sus propias filas rompió el molde. “Los del campo están paranoicos, por la grieta, porque está Vicentin en el medio. Como Tonello es el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, será que el incendio fue intencional”, aseguró Darío Florit, jefe municipal de Olaeta. El pueblo es vecino del campo donde se produjo el fuego que sembró sospechas de intencionalidad ideológica en la autoría. Para Florit el problema es otro. “No puedo saber si esto es o no intencional. La Provincia no deja mantener las banquinas, el Nuevo Central Argentino de Urquía está sucio porque no usa la vía porque no es rentable, entonces todos los años tenemos el mismo problema”, critica.

En los actos de ayer en Río Cuarto reapareció en la vida pública el hombre fuerte de Schiaretti en Río Cuarto y el virtual jefe de campaña de Llamosas. Carlos Gutiérrez estuvo tanto en el acto en el Hospital como en la recorrida en la obra de pavimentación y aprovechó para enviar señales de equilibrio a la Casa Rosada. Lo hizo después de un fin de semana en donde el anti cristinismo volvió a jugar el juego que más le gusta tras conocerse la noticia del asesinato de su ex secretario. “Es un crimen pasional y que nada tiene que ver con la intencionalidad canallesca que la oposición le está dando”, aseguró el diputado nacional.

La campaña electoral no empezó pero empezó. Una cosa son los dichos y otras las acciones. La oposición aparece como adormilada tras la decepción -como lógica de debate- de que el caso de coronavirus fuera un falso positivo. Ni los yerros comunicacionales del COE pudieron ser capitalizados políticamente. Llamosas ya asumió que para bien o para mal su suerte electoral estará subida a cococho del gobernador. La tensión es saber cuánto bien o cuánto mal en términos electorales implicará transitar ese camino en tiempos donde la pandemia te baja o te sube al caballo en un respingo. Así son las cosas.