Caída en la recaudación marca la huella del conflicto con el Suoem

La profunda caída de la recaudación no deja demasiado espacio a las expectativas que el sindicato pueda tener de la reunión que hoy mantendrá con autoridades del municipio, para retomar el diálogo en busca de que el Ejecutivo desista de algunos de sus avances sobre el gremio.

Por Felipe Osman

Foto: Gabriel Alvelo

La recaudación municipal cayó, en promedio, un 30 por ciento durante la pandemia. La de junio fue, en términos reales, un 26 por ciento inferior a la del mismo período de 2019. La caída interanual de los meses precedentes, abril y mayo, fue del 26 y el 37 por ciento respectivamente.
En términos acumulados, el municipio recaudó durante el segundo trimestre de 2020 un 30 por ciento menos que el año pasado. La pérdida de recursos que experimentó en ese período fue de aproximadamente 1.900 millones de pesos.
A esta gran merma en los recursos propios debe sumarse, además, la baja en los recursos que llegan de la coparticipación, principalmente determinados por el Impuesto a las Ganancias y el IVA.
Estos números, difundidos por el municipio durante el fin de semana, ofrecen un panorama poco alentador para el sindicato, que desde las 16 buscará recuperar parte de lo perdido en una reunión a mantener con el secretario de Gobierno Miguel Siciliano y la secretaria general Verónica Bruera.
El recorte al gasto salarial es, por lejos, el pilar central sobre el que se apoya el plan de la gestión para redefinir la estructura de costos del municipio y hacerlo, primero, sostenible en tiempos de pandemia, y luego, liberarse de las asfixia que producen los costos fijos para que parte de lo recaudado pueda gastarse en ejecución de obra pública y mejora en la calidad de los servicios ofrecidos por la ciudad.
Si se tiene en cuenta que durante los últimos tres meses el municipio recaudo 1.900 millones de pesos menos de lo esperado y que, durante el mismo período, los sucesivos avances sobre el sindicato han significado para la ciudad un ahorro de más de 900 millones de pesos, parece muy poco probable que Beatriz Biolatto vaya a encontrarse hoy con una mesa de diálogo demasiado receptiva a moderar los recortes sobre una partida salarial que, antes de la pandemia, ya insumía más del 65 por ciento de los recursos. Y no se tratará de falta de disposición, sino más bien de falta de disponibilidades.
Sin embargo hay quienes señalan que dentro de la gestión no hay una posición única respecto a cómo debe abordarse el conflicto con el sindicato, sino que existen matices: un ala dura, que no quiere dar ni un paso atrás y, más aún, quiere profundizar las reformas, y otro sector encarnado por quién prefiere promediar los avances del Ejecutivo sobre el sindicato y descomprimir el frente gremial limitando los recortes.
A la vez, en los grupos de delegados del Suoem ayer existía algún grado de optimismo, particularmente en relación a la presunta intención del Ejecutivo de devolver parte de las chapas de inspectoría que caducó semanas atrás, como si existiera un preacuerdo informal de reintegrar parte de estas licencias.
Aunque la secretaria general del Suoem, debe decirse, ya ha adelantado que tiene pocas expectativas en la reunión de esta tarde.

El conflicto

En la junta de hoy el Suoem buscará achicar posiciones con el Ejecutivo que, desde principios de mayo, ha desplegado sobre el gremio una serie de medidas tendientes a reducir un costo salarial desbocado que se lleva el bocado del león de los recursos municipales.
La primera iniciativa de calibre fue la reducción de la jornada municipal, que pasó de 7 a 6 horas. La medida generó un ahorro de algo más que el 14 por ciento del costo salarial. Adicionalmente, el Ejecutivo redujo horas extra y prolongaciones de jornada, dar de baja tres centenares de chapas de inspectoría -a las que acompañan bonificaciones del 30 por ciento del básico- y poner fin a 185 interinatos designados por la anterior gestión. Días atrás, tomó la decisión de no renovar 117 contratos que vencieron en junio. Y también, con anterioridad, se emitió una resolución que implementará la doble jornada municipal, algo que se presume pondrá coto a las prolongaciones de jornada y hará disminuir drásticamente el pago de horas extra.
Los próximos avances que el Ejecutivo estudia son la limitación a las bonificaciones por mano de obra especializada, que implican un plus del 40 por ciento para quienes las detentan y, por la laxa redacción de la norma, han sido otorgadas indiscriminadamente, y la modificación del régimen docente municipal, que de momento parece haber quedado en suspenso.