Bonistas: Provincia apoya propuesta (pese a posibles restricciones)

El schiarettismo se mostró entusiasmado con la posibilidad de un arreglo de la Nación con los bonistas, aunque la nueva oferta obligaría a restringir el gasto público en 2021. “Da marco a nuestra negociación de la deuda”, dicen. Respaldo en Congreso.

Bettina Marengo

“Apoyamos la estrategia”, sostuvo una de las palomas del gobierno provincial, en relación a la propuesta de canje de deuda pública argentina en moneda extranjera en poder de los bonistas, que ayer la Nación presentó ante la Security and Exchange Commission (SEC, la Comisión de Valores de los Estados Unidos). Y que por la noche ya había recibido las primeras respuestas positivas.

El respaldo del Centro Cívico incluye el acompañamiento parlamentario de los cuatro diputados del PJ Córdoba al proyecto de ley que, en unos días, el Ministerio de Economía de la Nación enviará al Congreso para reestructurar la deuda pública en moneda extranjera bajo ley argentina, “en condiciones equitativas al canje propuesto para la deuda en moneda extranjera bajo ley extranjera”, según señaló el comunicado oficial.

En materia de canje de deuda, aunque se trate del cuarto intento del equipo del ministro de Economía Martín Guzmán, el gobierno de Juan Schiaretti se muestra totalmente alineado a Alberto Fernández, al menos en público. Todas palomas. Una fuente vinculada al Ministerio de Finanzas consideró provincial que “pareciera que las distancias con los bonistas se han acortado y hay chances de que tenga buena aceptación”.

“No hay margen alguno para que existan halcones, están todos atados con la misma soga y en el mismo precipicio”, graficó un fino observador del Centro Cívico que habló con el diario Alfil. Es que un acuerdo por la deuda “grande” nacional le da marco a la Provincia para avanzar con la negociación de su propia deuda, cuya propuesta de reestructuración se conocería este mes. “En nuestro caso, es muchísimo más fácil, porque se trata de una deuda utilizada para obra pública y no para gastos corrientes, y tiene un sustento de posibilidades de reprogramación que la hacen pagable sin comprometer ni esta administración, ni la que sigue”, se entusiasmaron en El Panal.

Palabras más o palabras menos, una fuente del núcleo schiarettista dijo que hay expectativa en la Provincia por el canje nacional, aunque destacó que es una condición necesaria, pero no suficiente, “para que se pueda pensar en que este país pueda volver al crédito”. “Pero no es que se arregla la deuda y se terminen todos los problemas, como no es que se termina la cuarentena y se terminan los problemas”, aseveró. Sin embargo, cerca del gobernador, algunos confían en que el acuerdo será el inicio del despegue y de un periodo virtuoso de la economía.

Un dato es que la propuesta de Guzmán recibió el beneplácito de funcionarios del gobierno de Mauricio Macri con quienes Schiaretti tuvo buena relación. Entre ellos, el exministro de Economía de Cambiemos y extitular del Banco Central, Luis Caputo, con quien el mandatario provincial compartió la gira del expresidente a EE.UU., en noviembre de 2017. Caputo, uno de los responsables de la emisión de parte de los bonos que la Casa Rosada está renegociando, calificó de “muy buena propuesta” la elevada ayer al SEC. “Con niveles de NPV aceptables para los acreedores y acordes a las posibilidades del país”, posteó en su cuenta de Twitter. El último NPV (Valor presente neto, lo que el Estado reconoce de cada bono), es de 53,5 dólares por cada 100 dólares por los bonos cortos y de casi el 60% para los bonos 2005/2010.  La primera oferta fue de 40,5 dólares por cada 100.

El beneplácito del oficialismo provincial contrasta con lo que advierten economistas no ortodoxos: el acuerdo, con este nivel de quita y prácticamente sin periodo de gracia, es menos favorecedor que el previsto en marzo y puede implicar recorte de gastos y ajuste fiscal el año que viene, cuando todavía no se sabe qué va a suceder con la pandemia y cómo va a reaccionar la economía. Córdoba necesitó, y mucho, de la Nación para transitar la crisis.

Además, temen que se escatime al gasto social, que ya es considerado “conservador”, que ronda los tres puntos del PBI, cuando el promedio de Europa es mucho mayor. Un informe del mes de julio del observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, indicó que desde que comenzó la pandemia, el gobierno nacional gastó 8.134 pesos per cápita.