Un enojo de Franceschi, la causa del avance de las elecciones

El presidente de Belgrano estableció fecha de comicios para el 1 de agosto después de reacciones contrarias del grupo de Artime, tras algunas reuniones conciliatorias. Por la cuarentena, el COE es quien define el día para ir a votar, y sería a fines de septiembre.

Por Federico Jelic

El llamado a las urnas en Belgrano promete ser más temprano que tarde, aún sin fecha precisa de comicios pero con una real voluntad de las tres partes involucradas en concretarlo cuanto antes. No obstante, mientras se ponen a consideración detalles analíticos por resolver, el presidente del club de Alberdi Jorge Franceschi lanzó una fecha con intenciones de ser sentencia pero quedó como tentativa, sujeta a la aprobación del COE provincial: 1 de agosto.

Más allá de que, de acuerdo a la mirada del COE, recién podría habilitarse para fines de septiembre, lo importante es la voluntad del oficialismo actual, que no aspira a lograr la reelección, hay algunos matices por resolver. Porque el mandato de la comisión vencía en abril pero fue automáticamente prorrogado por la situación de cuarentena y riesgo de contagio de Covid 19, pero en ese lapso hubo algunas operaciones comerciales de jugadores que llevaron adelante y, sobre todo, con el gran dilema sobre el padrón de socios que podrá utilizarse para los escrutinios, tarea para los encargados de Inspección de Personas Jurídicas.

¿Qué pasó entremedio? Franceschi dijo basta. Hastiado de algunas críticas, del sector de Luis Artime fundamentalmente, decidió acelerar el proceso eleccionario, postuló una fecha como para marcar la cancha y obligarlos a arremangarse y salir a trabajar.

De todas formas, queda también sujeto a tratamiento en la Asamblea General Ordinaria los ejercicios de Memoria y Balance que fueron reprobados por la masa societaria en esa álgida reunión de abril del 2019, con apenas unos días de la consumación del descenso a la Primera Nacional.

¿Y ahora cómo sigue la historia? ¿Quiénes podrán votar? Claro está que por la pandemia las prioridades de muchas familias no fue quedar al día con la cuota del club, por lo que restará confirmar si por este estado de excepción habrá alguna amnistía con aquellos que figuraban regulares antes del inicio de la cuarentena. Mientras tanto, dentro de lo político, la jugada es clara: Franceschi quiere dejar la administración de Belgrano cuanto antes, después de algunas decepciones con las comunicaciones conjuntas con los postulados para llegar al poder. Imaginaba una transición más ordenada y se encontró con otra dura realidad.

Reunión y enojo

Franceschi declaró la necesidad de avanzar con el traspaso, después de renegar también con algunas gestiones con clubes y también con otros recursos para dejar a flote las cuentas de la institución. Con la necesidad planteada a las listas de preservar las fuentes de trabajo para los 200 empleados, incluso apeló a los créditos Repro del Estado Nacional para solventar los salarios en algunos meses, mientras a su vez busca aplicar un embargo a River Plate, quien adeuda aún 670 mil dólares por la adquisición de Matías Suárez. Lo mismo, con otras operaciones que aún no se acreditaron a pesar de tener fallo favorable, como el caso de Lucas Zelarayan.

El dilema fundamental fue el como saldo de la reunión vía zoom entre Franceschi, la gente de Artime y el bloque de Armando Pérez, es decir los protagonistas políticos en cuestión, donde el oficialismo expuso números, estado real de situación y proyecciones. Se llevó a cabo todo sin objeciones ni discusiones. Lo que irritó después al titular celeste es que una vez finalizado dicho encuentro, desde el búnker de Artime cuestionaron en los medios periodísticos una supuesta “colaboración” o “facilitación de tareas” de la comisión actual o de Franceschi con el grupo de Pérez, más otras operaciones que distaban de la transparencia.

“Quiero entregar mi mandato, no quiero un estado de guerra ni política partidaria en Belgrano. Nosotros estamos pagando los sueldos, haciéndonos cargo y eso que no nos correspondía. Y encima nos tiran piedras”, empezó diciendo Franceschi, en relación tácita al rincón del “Luifa”, aunque después amplió: “”A la lista de Artime le di los datos del padrón. No me preguntaron nada y sacaron un comunicado, desconociendo la resolución 25 de IPJ. Piden algo que ya está resuelto, desconociendo el padrón. Eso fue un cachetazo.”

¿Franceschi tomará partido por Pérez, entonces? Desde su entorno niegan esa posibilidad, ya que su voluntad es retirarse de la vida política de Belgrano. Y a decir verdad, hay aguas divididas en la misma comisión con respecto al favoritismo aunque la mayoría elige ubicarse en la cancha del ex delantero antes que en la de Pérez. ¿Será así?

El padrón, el eje de la cuestión

Verónica Sanz, la directora de IP,J fue concreta al graficar la situación del padrón habilitado para votar. Y a su ve, declaró su dependencia absoluta del COE provincial para la fecha de votación, que solo se llevará a cabo de manera presencial habida cuenta de la cantidad de sufragantes, en virtud de que no hay plataforma que pueda soportar la cantidad de participantes.

“Si no existe una habilitación del COE, nosotros no podemos autorizar esta Asamblea”, fue lo que anunció Sanz, aunque lo mismo dejó abierto un panorama claro sobre el padrón a utilizarse, donde casi 17 mil socios tendrán el derecho a elegir sus nuevas autoridades. “Si la elección es en agosto, se aplica el padrón de marzo, hasta el 31. Si algún socio era deudor en marzo, se puede poner al día hasta el momento anterior a la Asamblea de elección de autoridades”.

IPJ siempre buscará salvaguardar los derechos del socio y, en este estado de excepción, no tendrá validez el hecho fáctico de no estar al día, situación que la misma lista de Artime había buscado hacer valer. De todas maneras, el clima armonioso no existe más en Alberdi. Mientras se aguardan resultados del COE para la factibilidad de la fecha de elecciones, seguramente habrá más “comidilla” política y fuego cruzado entre los actores principales en esta contienda electoral, donde Franceschi aparece como un protagonista sustancial.