Caja de Jubilaciones: este año el Tesoro provincial pondrá $4200 millones

La reforma del sistema previsional de mayo redujo los aportes provinciales; además Anses girará unos $10.000 millones. El problema además del déficit era la dinámica que presentaba, que hacía que se agravara de año a año. Por las modificaciones sancionadas, el rojo bajaría en $6.500 millones anualizados.

Por Gabriela Origlia

Con la reforma previsional de hace unas semanas, el gobernador Juan Schiaretti logró reducir el rojo de la Caja de Jubilaciones pero todavía el Tesoro tendrá que girarle recursos, además del financiamiento que recibe de Anses. El déficit estructural resultaba antes de los cambios al 12% de sus ingresos tributarios totales, y a un 31% de sus ingresos tributarios propios. Con las modificaciones la Provincia deberá girar unos $4200 millones más el aporte de Nación ($10.000 millones)

Un trabajo del Ieral, del economista Marcelo Capello, señala que además del problema del nivel del déficit se presentaba un problema con su dinámica. Si se lo considera en términos del principal impuesto local, puede advertirse que era “insostenible”: en el 2016 el déficit estructural equivalía a 3,9 meses de la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, pero en 2020 ya se estimaba en 5,1 meses del impuesto.

Por el creciente peso del déficit del sistema sobre los recursos propios de la provincia, “se agravaba el problema de equidad entre trabajadores públicos y privados” de la provincia ya que los primeros cuentan con mayores salarios y jubilaciones que los segundos, siendo que estos debían soportar creciente carga tributaria para sostener el déficit de la Caja de Jubilaciones local.

Por la reforma el rojo bajaría en $6.500 millones (anualizado), el equivalente a 31% del déficit contable pre–reforma, y a un 18% del déficit estructural inicialmente esperado para 2020. De esta forma, el aporte del Tesoro Provincial para cubrir el déficit de 2020 bajaría de $10.700 millones a $4.200 millones. Esto siempre y cuando la Anses cumpla con transferir alrededor de $10.000 millones comprometidos para este año.

Antes de la reforma, las erogaciones previsionales de la Caja se estimaban en alrededor de $88.400 millones este año (incluye el pago de las prestaciones previsionales más los gastos administrativos del sistema). El informe indica que los primeros nueve meses de 2019, el gasto previsional resultó equivalente a 23% del gasto corriente total de la Provincia, sólo superado por Entre Ríos (25%) y Santa Cruz (24%), dos de las 13 provincias con Cajas no transferidas. En Santa Fe la relación fue del 21%, y del 19% en Buenos Aires.

Respecto a los ingresos del sistema previsional de Córdoba, que para 2020 se estiman en $67.600 millones, se pueden desagregar en dos componentes: ingresos genuinos por $52.900 millones (surgen de aplicar las tasas de aportes y contribuciones del sistema nacional de Anses, más transferencias tributarias de la Nación) e ingresos complementarios, por $14.700 millones (se originan en aportes y contribuciones adicionales a las del sistema nacional).

Previo a la reforma de mayo se estimaban tres resultados financieros: déficit estructural de $35.500 millones (aplicando las tasas de aportes y contribuciones de Anses); déficit contable de $20.800 millones y el resultado que se obtendría si se aplicaran reglas nacionales, tanto en aportes y contribuciones como en la determinación de los beneficios, aproximadamente $14.000 millones.

Además de Córdoba, las provincias de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego mantienen los sistemas jubilatorios de los empleados estatales bajo su órbita. Todas esas cajas -con excepción de la misionera- están en rojo, porque los aportes de los trabajadores activos no alcanzan. Entonces, la Anses cubre una parte (equivalente al déficit que existiría si el sistema hubiera sido traspasado), en tanto que del resto deben hacerse cargo las propias provincias.

El problema, de larga data ya, alcanza a las jurisdicciones que decidieron no transferir sus sistemas a la Nación entre los años 1994 y 1996. En aquel entonces sí dejaron de tener regímenes propios, por sus empleados públicos, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán. Ese pase incrementó el rojo del sistema nacional.