Córdoba cambia de etapa; pero hay mesura en El Panal

Desde mañana, toda la provincia entra en la fase del distanciamiento social preventivo y obligatorio. Sin embargo, por ahora no rigen grandes cambios. Mañana habría nuevos anuncios.

Por decisión de la Nación y en función a los números que arroja el mapa epidemiológico local, desde mañana la provincia de Córdoba dejará la etapa del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (Aspo) para pasar a la del Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (Dispo). Así lo informó el gobierno nacional ayer a través del decreto que prevé la prórroga de la cuarenta hasta el 17 de julio.

Frente a este nuevo panorama que, a priori, resulta alentador para los cordobeses, desde la Provincia mostraron mesura y aclararon rápidamente que el cambio de etapa no significa que de inmediato haya nuevas flexibilizaciones.

En el gobierno de Juan Schiaretti se habla de gradualidad para la liberación de las actividades sobre las que aún caen restricciones severas como la gastronomía, el empleo doméstico, turismo interno, el rubro de los gimnasios, entre otros. Y si bien las aperturas de algunas de ellas estaban en carpeta, la realidad es que a raíz de los últimos brotes pisaron esas habilitaciones.

De cualquier modo, el miércoles se juntará el comité científico y se esperan nuevos anuncios, aunque desde el COE ya adelantaron que no se levantarán todas las restricciones juntas ni al mismo tiempo.

Por el momento, señalaron, siguen vigentes las mismas medidas y prohibiciones sobre todo el territorio, entre ellas, el impedimento para la movilidad interdepartamental.

Lo cierto es que en el balance de los 100 días de cuarentena, en el Centro Cívico hay conformidad con el manejo de crisis sanitaria hasta el momento. Exhiben los números como muestra de una estrategia que consideran acertada hasta aquí: sólo el 1% de las camas con respiradores destinadas a pacientes Covid-19, están ocupadas; mientras que en las camas no críticas ese número llega al 7%.

Esto es consecuencia de un accionar y una política diagramada y diseñada desde el inicio de la pandemia, donde el éxito está en la base prehospitalaria. Llevamos entre 10 y 12 mil testeos semanales para identificar rápidamente a todas las personas que puedan ser positivas, sus contactos estrechos y los contactos de sus contactos estrechos, para hacer así un seguimiento de estos e interrumpir la cadena de contagio”, dijo ayer el ministro de Salud, Diego Cardozo, en diálogo con Cadena 3.

Desde la Provincia informaron que en los próximos días se enviará el proyecto de ley a la Legislatura para penalizar los incumplimientos de las pautas que establecen los protocolos, como el uso del tapabocas o las reuniones familiares de hasta diez personas.

El mensaje político bajado a los funcionarios para que luego se replique en cada área que interviene de alguna manera en el manejo de la pandemia, es focalizar en la responsabilidad social e individual necesaria en esta etapa de confinamiento.

Pusimos dispositivos para controlar todos los ingresos a la provincia, pero necesitamos que se respeten las recomendaciones, las normas, el distanciamiento, el uso del barbijo y no llevar a cabo actividades como los partidos de fútbol que se vieron este fin de semana”, agregó el titular de la cartera sanitaria provincial.