El sueño de la casa propia también juega en la campaña

Iniciando el sprint final del camino hacia la reelección, el intendente Llamosas se mostró comprometido con la entrega de viviendas. Apostando al contraste con las épocas de Jure, el mandatario busca tapar con sonrisas los cuestionamientos que surgieron contra su política habitacional.

Por Gabriel Marclé

Las últimas acciones de la Municipalidad de Río Cuarto han dejado en claro el rumbo que tomará la gestión en el curso de los próximos meses, como es lógico, direccionando los esfuerzos hacia un objetivo principal: lograr la reelección de Juan Manuel Llamosas. Aun con los cuestionamientos y críticas que surgen respecto al manejo de la pandemia, la estrategia de campaña del intendente continúa intacta su curso.

En los últimos días, el foco estuvo puesto en la cuestión habitacional y la respuesta a múltiples reclamos que se manifestaron durante los cuatro años de mandato. Tal como lo hizo en marzo -previo a la pandemia-, Llamosas se mostró activo en la entrega de viviendas correspondientes a diferentes planes habitacionales que tenía en marcha.

El loteo Mi Lugar Mi Sueño 3 fue el sector elegido para comenzar con una nueva fase de entregas, con dos actos -uno el miércoles y otro el viernes- que tuvieron al intendente junto a los adjudicatarios recorriendo las obras finalizadas.

El mandatario declaró durante el acto que en los próximos meses se completará la adjudicación de las 55 casas restantes del barrio, llegando a las 76 que estaban pendientes de ser entregadas. El cronograma de entregas pendientes finaliza en agosto, por lo que se intuye que buscará cerrar su campaña con ese logro. Esto podría generarle cuestionamientos de parte de sus rivales políticos, ante la inminente veda electoral que impide inaugurar nuevas obras dos meses antes de los comicios.

El loteo en cuestión fue eje de múltiples reclamos provenientes de los beneficiarios del plan de viviendas, el cual fue iniciado por la gestión del intendente Juan Jure y descontinuado producto de serios inconvenientes en la construcción de los módulos.

Llamosas tomó como bandera el reclamo de las familias que no obtuvieron lo que pagaron y esperaban por respuestas en torno al fallido desarrollo del plan, convirtiéndolo en uno de los puntos principales de su plataforma como candidato, allá por 2016. Con la ayuda del Gobierno de Córdoba el intendente, que marcó la vuelta del peronismo al Palacio de Mójica, comenzó a retribuir el apoyo y colmar las expectativas de quienes lo acompañaron con su voto para recomponer la situación del ambicioso plan iniciado por Jure.

“Nosotros entregamos 156 casas, más que lo entregado durante la gestión anterior, y en mejores condiciones”, declaraba el intendente en septiembre de 2017, a un año de haber asumido y con su plan de viviendas en marcha.

Sin embargo, diferentes factores fueron ralentizando el “envión” de los primeros años, sumando con el tiempo menos casas y más reclamos. “Ya se entregaron más de 350 casas en los últimos 4 años. Cumplimos con el compromiso asumido”, dijo Llamosas en el último acto de entrega de viviendas que no pudo frenar ni la pandemia. Pero ese “compromiso cumplido” todavía no se acerca a la promesa de sus primeros años de gestión: la conclusión y entrega de 414 casas que se esperaba para fines de 2018 tuvo que ser postergada por cuestiones operativas y económicas. A poco de finalizar su mandato, parece que el objetivo del intendente es acercarse lo más posible a ese número propuesto, solo que dos años más tarde.

Los problemas siguen

Mientras Llamosas entrega viviendas y puede tener su foto sonriendo junto a los exultantes adjudicatarios, los problemas siguen y se hacen más grandes en tiempos como los de hoy.

En septiembre del 2019, decenas de vecinos marcharon por las calles y se manifestaron en la Municipalidad exigiendo respuestas respecto al frenado plan de viviendas. El secretario de Vivienda, Alejandro Bongiovanni, había manifestado que se encontraban buscando fondos para finalizar la construcción y esto enardeció a los que desde hacía años esperaban su casa.

Pasando al 2020, Llamosas pudo conseguir los fondos y continuó con las construcciones, pues no se iba a perder la oportunidad de promocionar a su gestión de cara a las elecciones. La entrega de viviendas del pasado viernes se muestra como una respuesta a los cuestionamientos, pero ¿qué tipo de casas se entregaron? “De cincuenta puntos, le pongo quince”, expresó un representante de los adjudicatarios del loteo Mi Lugar Mi Sueño 3.

Los vecinos insinuaron que los actos de la semana pasada formaron parte de una “entrega express” en vísperas del proceso electoral y que las casas que están inaugurando no se acercan a lo prometido. “Sentimos que está haciendo campaña con nosotros”, indicaron desde los sectores reclamantes, que además advirtieron sobre la imposibilidad de cumplir con el pago de la “cuota 0”, necesaria para recibir la llave de la vivienda.

“Nos comunicamos con la Municipalidad y nos dijeron que tenemos que pagar sí o sí. Hay familias que la pasamos mal por la situación de la pandemia, no creemos que nadie tenga los $40 mil para que nos den la casa. Solicitamos que nos ofrezcan una forma de pago. Les damos la opción de entregarnos la casa en condiciones, no con las problemáticas que se observan a simple vista”, relataron a Alfil los vecinos. Esto puede atentar contra el objetivo de Llamosas, ya que no podrá entregar la llave a quienes no hayan realizado el pago. Suponemos que alguna salida habrá.

 

Promesas de campaña

En medio de la crisis del Covid-19 y con una economía que viene golpeada desde hace años, resulta difícil imaginar una plataforma de campaña que haga hincapié en la política habitacional. Ya lo hizo Juan Schiaretti en 2019, comprometiéndose a construir 25 mil viviendas para taclear la problemática en Córdoba. Eso sí, hasta el momento, el ambicioso plan no ha mostrado avances significativos, con problemas de financiamiento que estuvieron cruzados primero por el cambio de Gobierno y más adelante por la pandemia.

Por esta razón, Llamosas se limita a hablar del “cumplimiento de los compromisos asumidos”, pero ni se le ocurre hablar de más viviendas. Sin embargo, el plan de campaña exige que “el sueño de la casa propia” permanezca como tópico destacado en las expectativas del votante.

Todos utilizaron la problemática habitacional como trampolín, incluso Juan Jure logró acceder a un segundo mandato proponiendo la creación de un plan de viviendas que terminó convirtiéndose en un arma de doble filo, integrando uno de los mayores puntos débiles del pasado gobierno radical.

Pero lo del peronismo gobernante tiene algunos puntos en común con lo que fue una de las tantas espadas de Damocles del intendente Jure, pues el traer una solución al problema no era tan fácil como parecía. “La gestión de viviendas de Llamosas tiene las mismas características que la gestión de Cotreco: Nos dicen una cosa y en verdad hacen otra”, responde un integrante de la oposición que supo formar parte de la tan cuestionada gestión radical.

En definitiva, la problemática habitacional de la ciudad tiene múltiples aristas, pero la forma de hacer campaña con ella solo tiene un objetivo: entregar casas, sea como sea. “La casa propia” sigue siendo uno de los deseos más fervientes de la clase trabajadora, un sueño usufructuado por los actores políticos que buscan pasar al frente en las encuestas. Pero no siempre se tiene lo suficiente para cumplir con las expectativas de los votantes, quienes sostienen que “lo prometido, es deuda”. De lo contrario, puede haber represalias.