Córdoba y la búsqueda de equilibrio para no volver atrás

A sabiendas del escaso margen político y económico para retroceder, el Centro Cívico busca estrategias sanitarias que le permitan sostener el plan aperturista, pese a los brotes registrados.

Por Yanina Soria
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El sábado pasado, luego de la nueva extensión de la cuarentena anunciada por el presidente Alberto Fernández con mayores restricciones para el AMBA, el gobernador cordobés brindó detalles de la situación epidemiológica local.

En línea con lo que viene manifestando y en contraposición a lo que está ocurriendo en otros puntos del país, Juan Schiaretti dejó en claro que su gobierno no tiene intenciones de dar marcha atrás. Todo lo contrario.

Aun cuando la Provincia esté lejos de haberle ganado al virus, ratificó que la voluntad política es seguir avanzando con nuevas flexibilizaciones para que Córdoba pueda recuperar su ritmo habitual, en el marco de la nueva normalidad. Y por eso busca involucrar a los vecinos en el cumplimiento y control de las disposiciones vigentes.

Estamos en una nueva normalidad, cuidando la nueva normalidad, haciendo y cumpliendo lo que dice el COE no vamos a volver hacia atrás. Depende de nosotros que podamos continuar en esta senda”, remarcó Schiaretti.

Como lo venimos relatando desde estas páginas, desde hace varias semanas, en la mesa de toma de decisiones respecto a cómo seguir pesa mucho el (natural) hastío que expresan los cordobeses frente al alargamiento del confinamiento. El humor social repercute de manera directa en el Gobierno y cualquier decisión restrictiva pierde apoyo.

Por eso, en el Centro Cívico tienen muy en claro que el margen político y económico para retroceder es prácticamente nulo. El gobierno de Córdoba se encuentra haciendo un permanente equilibrio entre lo político y lo sanitario.

De allí que existe una búsqueda constante de estrategias sanitarias que permitan seguir adelante con el plan aperturista, pese a los brotes registrados. Por ahora, todos controlados según dicen desde el ministerio de Salud.

En Capital, por mencionar el principal foco rojo del mapa donde existe transmisión comunitaria, de aquella decisión fallida -según admiten algunos funcionarios provinciales- de haber retrocedido de fase por un rebrote, frente a los nuevos casos ahora se procede al revés. Lo que se hace con los cordones sanitarios es justamente un control focalizado sobre un radio determinado de barrios para evitar tener que cerrar toda la ciudad. Así se procedió con “éxito” en Villa el Libertador, barrio Urquiza y Rivadia por ejemplo.

En el interior, las marcha atrás que se resolvieron fueron en localidades puntuales y por un tiempo determinado. Desde el Panal, salieron a recordarles a los intendentes que no están facultados para decretar la vuelta de fase ya que eso se debe resolver junto al Centro de Operaciones de Emergencias central.

Controles más estrictos

Luego de las advertencias del Gobierno sobre la penalización para quienes incumplan las disposiciones del COE, ayer desde el ministerio de Seguridad de Córdoba se dispusieron controles terrestres y aéreos en distintos lugares la Capital y el interior.

“Córdoba está en una fase epidemiológica que nos posibilitó recuperar gran parte de las actividades económicas y sociales. Por lo tanto, los controles tienen que ser exhaustivos para que la irresponsabilidad de unos pocos no ponga en juego el esfuerzo de todos”, dijo el titular de la dependencia provincial, Alfonso Mosquera.