Regreso del Superior reactiva juego político en UNC

Las discusiones y decisiones que el martes tuvieron los consiliarios sacó del freezer la política universitaria.

Tras casi cien días de virtual paralización, los 48 miembros del Consejo Superior retomaron sus tareas el martes pasado. Las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio habían impedido su funcionamiento, obligando al sistema político universitario a debatir y tomar decisiones a través de una comisión sanitaria (compuesta por el Rectorado, los quince decanos y representantes gremiales de profesores, estudiantes y no docentes) y resoluciones rectorales ad referéndum.

El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de la Provincia dio el visto bueno a la actividad presencial del Consejo Superior y los consiliarios se dieron cita en el Auditorio de Baterías D. La Secretaría General, a cargo de Roberto Terzariol, fue la encargada de hacer cumplir las múltiples normas a todos los consiliarios y al personal que los asistía.

Además, la Secretaría General se encargó de garantizar la transmisión en vivo de la sesión a través de la plataforma YouTube. Esta fue una medida que Terzariol implementó a comienzos del 2019 como herramienta de transparencia en el funcionamiento habitual del Consejo Superior, y que el aislamiento ha vuelto mucho más importante.

En la sesión se plantearon dos temas netamente políticos. Por un lado, los consiliarios tuvieron que resolver sobre la situación de los ocho decanos cuyos mandatos concluyen el próximo 31 de julio, dado que no se han podido elegir a sus sucesores, ni se podría hacer en el corto plazo.

Se trata de Pablo Recabarren (Ciencias Exactas), Flavia Dezzutto (Filosofía), Mariela Marchisio (Arquitectura), Mirta Lutri (Odontología), Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas), Marcelo Conrero (Ciencias Agropecuarias), Gustavo Monti (Famaf, en reemplazo de Mirta Iriondo por su licencia) y Elena Pérez (Lenguas).

La decisión del Consejo Superior fue extender los mandatos de estos ocho decanos sine die, es decir, sin una fecha cierta de finalización, sino hasta que se pueda elegir un nuevo decano que lo suceda. Este fue el mismo mecanismo por el que se optó para consejeros y consiliarios de los cuatro claustros, cuyos mandatos vencían el pasado 31 de mayo.

Los consiliarios no están en condiciones de discutir, por el momento, una fecha cierta de elección, puesto que la evolución de la situación general provocada por la epidemia de Covid-19 es incierta para todos.

Luego, los consiliarios debatieron sobre el presupuesto 2020 de la UNC, aprobando una reconducción del presupuesto 2019. La razón es que el Gobierno nacional ha decidido no actualizar los fondos para gastos de funcionamiento de las universidades públicas.

Esta decisión de Alberto Fernández implica que la UNC contará con el mismo monto que el año pasado en cada dependencia, a pesar de que ha habido más de un 50 por ciento de inflación, provocando un grave recorte en términos reales.

La consiliaria Eliana Córdoba (Franja Morada) expresó la preocupación estudiantil sobre esta medida perjudicial para la educación pública, y recibió duras respuestas de parte de decanos del kirchnerismo, como Chiabrando y Ana Mohaded (Artes), quienes defendieron los recortes con alusiones a la gestión de Macri.

A diferencia de en 2018, cuando todos los sectores políticos de la UNC se unieron detrás de los reclamos por el presupuesto universitario, ahora el kirchnerismo universitario parece decidido a encolumnarse con el presidente Fernández y sus recortes.