Llaryora, con coartada nacional para desdoblar pago del SAC

En El Panal, también analizan la posibilidad de aplicar la disposición que negocian los alfiles del Presidente con los gremios estatales. Supone el pago en cuotas del aguinaldo para los empleados de la administración pública nacional con sueldos superiores a los $80 000.

Por Yanina Passero
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llaryoraEl aguinaldo de junio estará impreso en los estandartes que alzarán los gobiernos locales y los gremios estatales en la nueva puja de cuarentena. Aquellos con responsabilidades ejecutivas dirán que la crisis económica, la caída de la recaudación y el aumento del gasto para contener las urgencias por la pandemia, impiden el cumplimiento en tiempo y forma de los compromisos salariales con los empleados públicos. En la vereda de enfrente, los referentes sindicales retratarán a los intendentes como unos “llorones”, mientras aseguran que los ingresos son suficientes para cubrir las partidas destinadas al personal.

Este es el caso del Suoem que rechazó anticipadamente cualquier desdoblamiento del pago del aguinaldo, como informó este medio en su edición del martes. Es probable que no les preocupe el impacto de una medida de este tipo en la calidad de vida de afiliados que ostentan sueldos promedio para la envidia: $120 000. Podrían soportar una dosificación del medio sueldo anual complementario.

La pregunta es si corresponde o no avanzar hacia un derecho laboral adquirido; o, en concreto, si el malestar generado no es un factor a contener, en especial si después del 28 de junio se restablece la actividad municipal como aconseja una buena parte del staff del intendente Martín Llaryora. No hay que olvidar que, por primera vez en cuatro décadas, los municipales renunciaron a su paritaria por el contexto extraordinario, les impusieron descuentos del básico del 14,28 % y la reforma jubilatoria afectó a 5 000 agentes pasivos, entre otras medidas de menor calibre pero que marcan la tendencia irreversible hacia el ajuste. El horno no está para bollos.

Como sea, parece que Llaryora está dispuesto a ganar la pulseada, más motivado por la necesidad que por las ganas de enfrentar largas luchas con los dirigidos por Beatriz Biolatto. La acción que comunicaron los alfiles del presidente Alberto Fernández sobre el pago de aguinaldos a empleados estatales allanó un camino pedregoso que debería transitar el sanfrancisqueño en pocos días. Cabe recordar que el martes, la Casa Rosada informó a los gremios del sector que el SAC se pagará en cuotas para los salarios mayores a $80 000 de toda la administración pública nacional.

Antes de esa noticia, desde el Palacio 6 de Julio habían evitado pronunciarse oficialmente. Esto cambió en la mañana de ayer cuando los peronistas locales fueron informados de que la medida que instrumenta el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Trabajo de la Nación, sería un hecho.

El viceintendente de perfil más alto que haya pasado en las últimas décadas por el gobierno de la ciudad, fue el responsable de sugerir que el Ejecutivo mira con cariño la medida. “Creo que la decisión que ha tomado el Estado nacional pone a las claras todas las cuestiones que venimos planteando desde el mes de abril: la enorme dificultad que tienen los Estados que están recaudando muchísimo menos y que tienen muchísimas más obligaciones”, introdujo Daniel Passerini en una entrevista que brindó a Canal 12.

El vocero invariable de las noticias que Llaryora prefiere no dar (aunque si explicar posteriormente) continuó: “El Estado nacional es quien está financiando o respaldando decisiones económicas de las provincias, y las provincias la de los municipios. Si la Nación está tomando esa decisión es una referencia de la enorme dificultad que hay”.

Consultado puntualmente sobre el aguinaldo de los municipales fue contundente: “Estamos con una enorme dificultad diaria. No ha cambiado la realidad económica en junio”.

En el Gobierno de Córdoba tampoco descartan el desdoblamiento del pago de aguinaldos, pero, como sucede en la Municipalidad de Córdoba y otras comunas, la decisión final depende más de los flujos de fondos que lleguen del Poder Central que de los ingresos propios. “Están haciendo números finos”, anticipó a Alfil una alta fuente del Centro Cívico.